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10 mitos comunes de aprendizaje que podrían retenerlo

Algunas ficciones de aprendizaje han superado la prueba del tiempo pese a no tener bases en investigación científica.

Mayo 1, 2018

La ciencia cambia constantemente y, aunque hemos recorrido un largo camino desde los días cuando era ampliamente creído que la gente mayor no podía aprender cosas nuevas, algunos mitos de aprendizaje han superado la prueba del tiempo pese a no tener bases en investigación científica.

Tom Bennett, profesor, autor y director de ResearchED, señala que todavía hay muchas teorías no comprobadas acerca del aprendizaje que se toma como hechos. Fundó ResearchED para abordar estos mitos y contribuir a una mayor alfabetización en investigación en la comunidad educativa.

“Hemos tenido todo tipo de disparates presentados a nosotros durante los últimos 10 o 20 años” dice. “Se nos ha dicho que los niños solo aprenden adecuadamente en grupos. Hemos tenido personas solicitando que los niños aprendan usando un Brain Gym ‘Gimnasio del Cerebro', gente diciendo que los niños solo aprenden si se recurre a su estilo de aprendizaje. No hay un fragmento de la investigación que sustenta esto y, desafortunadamente, es un indicativo de la realidad, del estado realmente disfuncional en investigación de las ciencias sociales que existe actualmente”

De hecho, de acuerdo a la investigación de la Organización para la cooperación y Desarrollo Económico (OECD por sus iniciales en inglés), aparte de los trillones de dólares  que se gastan en las políticas de  educación alrededor del mundo, solo uno de cada diez se evalúa.

Entonces, con esto en mente, pensamos haber enfrentado algunos de los mitos más comunes  de aprendizaje del siglo XXI. Una mirada al por qué eran impermeables.

1-Releyendo y resaltando

Cuando los estudiantes se preparan para un examen, algunas de las cosas más comunes que harán para guardar la información más relevante es releer o resaltar lo que consideren importante.

Sin embargo, un reporte publicado en el periódico Psychological  Science in the Public Interest  (Ciencias psicológicas para el interés público) mostró que ambas   estrategias de este estudio son relativamente inefectivas. Leer pasivamente el mismo texto una y otra vez no hará nada para la comprensión o para recordar, a menos que estén espaciadas en el tiempo y resaltar o subrayar puede ser incluso perjudicial si la información equivocada es seleccionada.

Entonces, si quiere que su tiempo de estudio cuente, revise estas técnicas de estudio inteligentes que están basadas en las últimas investigaciones del cerebro.

2. Los estudiantes tienen distintos estilos de aprendizaje

Probablemente has escuchado acerca  de “los estilos de aprendizaje” y cómo cada uno tiene su estilo preferido o ideal de aprendizaje, ya sea visual, auditivo, o cinestésico. La teoría es que algunas personas aprenden mejor cuando asimilan la información escuchándola, mientras otros aprenden más efectivamente cuando la información es presentada visualmente y otros aprenden mejor a través la puesta en práctica.

Es tan popular  que una reciente encuesta de profesores titulares  de escuelas independientes, mostró que más del 85% cree en los estilos de aprendizaje, 66% las están usando en sus escuelas y algunos han incluso enviado profesores a clases o pagado por consultores externos.

Pero los académicos del mundo de la neurociencia, la educación y la psicología han expresado sus preocupaciones acerca de la popularidad de este acercamiento para enseñar y aprender. Estudios sistemáticos de estilos de aprendizaje han encontrado que no hay evidencia consistente o la hay muy débil para soportar la idea de que adecuar el material a los estudiantes sea más efectivo.

3. Utiliza el hemisferio derecho o izquierdo

La idea de que algunas personas utilizan el hemisferio derecho mientras otros el izquierdo ha existido desde hace un tiempo. De acuerdo a la teoría, las personas que usan el hemisferio izquierdo son más lógicas, analíticas y metódicas, mientras las personas que usan el hemisferio derecho son más creativas y artísticas.

Pero un estudio de 2013 realizado por científicos de la Universidad de Utah analizó más de 1.000 cerebros y no encontró evidencias de que las personas usen preferencialmente el hemisferio derecho o izquierdo.

Por supuesto, ciertas funciones son procesadas más por una región del cerebro que otras y esto es conocido como lateralización. Pero todos usamos nuestro cerebro entero igual, y el hecho de que nuestras regiones cerebrales están conectadas es lo que nos permite pensar tanto de manera creativa como analítica.

4. La regla de las 10.000 horas

El periodista y autor Malcolm Gladwell popularizó la regla de las 10.000 horas, que se basa en la investigación del psicólogo Anders Ericsson y dice que 10.000 horas de práctica deliberada son suficientes para convertirse en una clase mundial en su área elegida.

Pero aunque practicar es ciertamente esencial cuando está aprendiendo una nueva habilidad o estudiando un nuevo tema, no hay un número mágico de horas que le conviertan en un experto o que lo lleven al nivel de dominio de un atleta profesional o músico.

Un estudio de Princeton encontró que la práctica deliberada sólo puede predecir éxito en los campos con estructuras estables donde las reglas nunca cambian, como tenis, ajedrez o música clásica. En campos menos estables, la maestría requiere más que práctica. Entonces, ¿cuál es el aporte?

“No hay duda de que la práctica deliberada es importante para ambas perspectivas estadística y teórica”, explica la coautora del estudio, Brooke Macnamara. “Es menos importante de lo que se ha argumentado. Para los científicos la pregunta importante ahora es, ¿qué más importa?”  

5. Siempre debe seguir con su primera respuesta

¿Alguna vez le aconsejaron que no cambie una respuesta en un examen de opción múltiple una vez que ya la había puesto? Este consejo es común en la escuela e incluso en la universidad y un estudio encontró que el 75% de los estudiantes de universidades y el 55% de los instructores creen que cambiar su respuesta inicial hará más bajó su puntaje general.

A pesar de la popularidad de esta teoría, investigaciones muestran que reconsiderar sus respuestas no es una mala idea. Una revisión de 33 estudios encontró que en promedio, las personas que cambian sus respuestas tienen un promedio más alto que aquellos que no lo hacen. 

Así que si tiene tiempo extra  y está teniendo dudas acerca de una de sus respuestas, no esté asustado de dar una segunda mirada.

6. La inteligencia es fijada desde el nacimiento:

Tendemos a pensar en la inteligencia como algo que se tiene o no se tiene y esto se conoce como una mentalidad fija. Sin embargo, un creciente grupo de investigación muestra que nuestro coeficiente intelectual puede incrementar a medida que pasa el tiempo y, de hecho, la investigación sobre la mentalidad de crecimiento por la psicóloga de Stanford Carol Dweck muestra que nuestras creencias acerca de la inteligencia en realidad pueden afectar nuestros esfuerzos, y a su vez, nuestro desempeño. 

Entonces, ¿qué puedes hacer si no tienes una mentalidad de crecimiento? No hay que preocuparse, es un área en la que todos podemos mejorar.

7. Exaltar la inteligencia motivará a los estudiantes

Cuando queremos motivar nuestros niños, estudiantes o incluso empleados, usualmente elogiamos su habilidad e inteligencia diciéndoles cosas como “Wow, eso es muy brillante”, o “Eres realmente bueno en esto”. No obstante, la misma investigación en el pensamiento de crecimiento por la psicóloga Carol Dweck encontró que este tipo elogios pueden ser contraproducentes y desalentar a la gente de tomar riesgos.

Entonces qué deberíamos exaltar si no es la habilidad o inteligencia? La investigación de Dweck mostró que elogiar el esfuerzo y persistencia es una manera mejor de motivar a las personas para trabajar duro y seguir mejorando. Esto es porque elogiar el esfuerzo en vez de la habilidad ayuda a promover la idea que la inteligencia es maleable, y que intentar y fallar es todo parte del proceso de aprendizaje.

Entonces en vez de estar asustado por cometer errores y verse tonto, los estudiantes llegan a ser que su cerebro es como un músculo que necesita ser fortalecido, y que los errores en realidad pueden ayudarlos a alcanzar su verdadero potencial.

8. Nosotros usamos sólo un 10% de nuestros cerebros:

La teoría popular de que nosotros solo usamos de un 10% a un 20% de nuestros cerebros, ha existido desde hace años e incluso ha sido promovida en las recientes películas de Hollywood como Lucy y Limitless, donde los protagonistas descubren la manera de liberar el resto de su cerebro y terminan con poderes súper-humanos.

Desafortunadamente, con lo llamativo que es imaginar que hemos desaprovechado nuestro potencial, esta teoría no es más que una leyenda urbana. Al parecer se originó del libro de autoayuda de 1930 “Cómo ganar amigos e influenciar a las personas”, en el cual un profesor de Harvard fue citado de manera imprecisa.

Aun así, la neurociencia ha descubierto algunas cosas que podemos hacer para estudiar más inteligentemente y retener más de lo que estudiamos, así es posible hacer su aprendizaje más eficiente.

9. La pirámide del aprendizaje:

Aunque el mito de la pirámide de aprendizaje fue desacreditado hace mucho tiempo, todavía perdura y es tomado como un hecho por muchos profesores y estudiantes. La teoría dice que las personas recuerdan un 10 por-ciento de lo que leen, un 20% de lo que escuchan, un 30% de lo que ven, un 50% de lo que ven y escuchan, 70% de lo que dicen y escriben y un 90% de lo que hacen o enseñan a otros.

Pero si bien esta pirámide sería una buena herramienta si fuera verdad, el problema es que nunca ha sido realmente probada y que los porcentajes dados son pura ficción.

No es claro de dónde se originó la pirámide y los números, pero un investigador, aprendiz experto y diseñador de programas de enseñanza Will Thalheimer señala que si alguien usa palabrería científica, somos más propensos a creerle, lo que probablemente explica el por qué la pirámide de aprendizaje todavía es ampliamente aceptada como un hecho.

“Las personas no necesariamente recuerdan más de lo que escuchan que de lo que leen. Ellos no necesariamente recuerdan más de lo que ven y escuchan, que de lo que ven”, dice. “Los números no tienen sentido y el orden de la potencia es incorrecto”

10. Hay algunos atajos para el mejor aprendizaje:

Este probablemente es uno de los mitos más grandes de todos los tiempos, porque cada mito de aprendizaje que hemos cubierto hasta ahora está ligado con la idea de que hay una manera rápida perpetrar nueva información a la memoria.

Es entendible, por supuesto, ya que el aprendizaje es un trabajo duro y todos amamos tomar atajos si podemos. Pero a pesar de todas las tendencias de aprendizaje que han ido y venido, desde el ‘entrenamiento cerebral’ para ejercitar el cerebro con juegos y ejercicios, aprender es y siempre será un proceso.

Requiere tiempo y esfuerzo y está obligado a sentir las dificultades y los tiempos incómodos a veces. Si bien un entendimiento de cómo trabaja el cerebro puede realmente ayudarnos a estudiar y aprender más efectivamente, la línea final es que no hay atajos.

La próxima vez que alguien te diga acerca de una aplicación o método de aprendizaje que suene demasiado bueno para ser verdad, tómalo con una pizca de sal y recuerda ver las afirmaciones críticamente y mirar por la evidencia detrás de ellas.

Fuente: Open Colleges.
Traducción: Alejandra Franco.


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Fabián Moisés Padilla De la Cerda
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Logré que el aprendizaje del inglés se convirtiera en una alternativa para la construcción de un proyecto de vida y el mejor aprovechamiento del tiempo libre