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Comprender la motivación intrínseca Vs. motivación extrínseca en el aula

¿Cuál es la fórmula mágica? Conozca algunas aclaraciones sobre la motivación intrínseca y extrínseca, y algunas sugerencias para ayudarlo a inspirar a sus estudiantes. 

Septiembre 24, 2018

En el mundo acelerado de hoy en día, involucrar a los estudiantes es un gran desafío para los maestros. A menudo, se trata de encontrar la motivación adecuada. Pero, ¿de qué tipo de motivación estamos hablando? ¿Motivación intrínseca? ¿Motivación extrínseca? ¿O tal vez una combinación de ambas? Aquí, algunas aclaraciones sobre la motivación intrínseca y extrínseca y algunas sugerencias para ayudarlo a inspirar a sus alumnos.

¿Qué es la motivación intrínseca?

La motivación intrínseca es hacer algo por el bien de la satisfacción personal. El motivador principal es interno, es decir, no se espera obtener nada a cambio. Se está intrínsecamente motivado cuando se hace algo simplemente porque hace sentir bien, es personalmente desafiante y lleva a un sentido de logro. Por ejemplo, un estudiante puede estar intrínsecamente motivado para leer porque satisface su curiosidad sobre el mundo y le proporciona una sensación de calma. La motivación intrínseca es hacer algo "solo porque sí".

¿Qué es la motivación extrínseca?

La motivación extrínseca es hacer algo para ganar una recompensa o evitar un castigo. El principal motivador es externo, es decir, se espera obtener algo para completar una determinada tarea, o se quiere evitar una consecuencia por no hacer algo. Por ejemplo, un estudiante estudia para un examen porque quiere obtener una buena calificación. O le importa su comportamiento porque no quiere perder su receso. Los estudiantes eligen conductas, no porque las disfruten o las encuentren satisfactorias, sino para obtener algo a cambio o evitar un resultado adverso.

¿Funciona la motivación extrínseca?

Como educadores, hemos escuchado mucho sobre la desventaja de la motivación extrínseca. Los estudios han demostrado que la motivación extrínseca produce solo efectos a corto plazo, en el mejor de los casos. Un estudio de la Universidad de Princeton va más allá, diciendo que "los incentivos externos son refuerzos débiles en el corto plazo y reforzadores negativos a largo plazo".

¿Crea dependencias?

Otra crítica es que a veces los niños se enganchan a las recompensas que vienen con la motivación extrínseca. Según Monica Frank, PhD, "mientras más recompensas se brinden a los niños por actividades que tienen recompensa natural, más esperarán una recompensa y no podrán establecer o alcanzar objetivos sin esa motivación extrínseca". Todos hemos tenido estudiantes que demandan saber "¿para qué hacemos esto?" o "¿qué obtenemos si completamos esta tarea?". Si proporcionamos el "por qué" a nuestros estudiantes con demasiada frecuencia, nos interponemos en el camino de que se conviertan en aprendices independientes.

¿La motivación extrínseca afecta la autoestima de un alumno?

Cuando los niños dependen demasiado de la motivación externa, aprenden a compararse con los demás y pueden dar demasiado peso a las opiniones de otras personas. ¿Tengo tantas pegatinas como Mary? ¿Está contento mi maestro conmigo porque hice la tarea de la manera correcta? Si los estudiantes siempre buscan fuera de sí mismos la validación, serán infelices e improductivos cuando esa validación no esté disponible y su autoestima puede sufrir.

¿Hay lugar para ambos?

El sentido común nos muestra que la motivación extrínseca no siempre es mala, especialmente cuando se trata de enseñar a los niños. De hecho, a veces puede ser extremadamente beneficioso, particularmente en situaciones donde los estudiantes necesitan completar una tarea que les parece desagradable. En el aula, al igual que en la vida real, hay muchas cosas que tenemos que hacer que, si se nos da la opción, no las haríamos. A veces, el incentivo correcto sirve como el gancho que hace que los estudiantes inviertan en el aprendizaje. Y no podemos olvidar que los niños aún están desarrollando y construyendo su cuenta bancaria de experiencias que proporcionan la base para la motivación intrínseca. Entonces, si necesitan un poco de motivación externa para dominar una nueva habilidad o pisar un territorio desconocido, está bien.

En pocas palabras: la clave está en encontrar el equilibrio correcto.

Entonces, ¿cómo pueden los maestros despertar la motivación intrínseca de sus alumnos?

La palabra intrínseco significa venir del interior, por lo que parece contrario a la intuición implicar que podemos formar a un alumno para que tenga una motivación intrínseca. Si bien no podemos cambiar lo que es un estudiante como un individuo, podemos crear un entorno óptimo para animar a los estudiantes a desarrollar sus propios músculos de motivación. Aquí hay algunas sugerencias para que comience.

1. Conozca a sus estudiantes.

Conozca a sus alumnos como individuos y descubra en qué están interesados ​​y cómo aprenden mejor. Luego diseñe su clase con base en estos factores motivacionales. Cambie sus procedimientos para mantener a los niños involucrados ​​e interesados. Proporcione una combinación de trabajo independiente, de compañeros y de grupo. Use la tecnología. Incorpore el arte. Se trata de, metafóricamente, mantener el dedo sobre el pulso de sus estudiantes y ajustar según sea necesario.

2. Deles la propiedad de su entorno.

Involucre a sus alumnos en la creación de los principios rectores de su comunidad del aula. Trabajen juntos para establecer el ambiente de aprendizaje óptimo para ese grupo particular de personas. Como todos los humanos, es más probable que sus alumnos se encarguen de algo que ellos ayudaron a crear.

3. Asegúrese de que tengan una base sólida.

Explique explícitamente las habilidades básicas para que así los estudiantes tengan una base sólida de conocimiento sobre la cual construir. La motivación intrínseca viene al poder abordar tareas complejas. Desarrolle la confianza de los estudiantes y asegúrese de que tengan los recursos que necesitan antes de comenzar.

4. Practique el establecimiento de metas.

Aproveche el poder de establecer metas con, no para, sus estudiantes. Según la consultora de alfabetización Lindsey Barrett, "la investigación que abarca décadas muestra que establecer objetivos estudiantiles mejora tanto la motivación como el rendimiento, fomenta una mentalidad de crecimiento y también apoya el desarrollo de habilidades que los estudiantes necesitan para estar preparados para sus futuras carreras".

5. Dé comentarios específicos.

Brinde comentarios que se centren en las fortalezas de los estudiantes en lugar de sus debilidades y que sean lo más específicos posible. En lugar de decir "¡buen trabajo!", o "eres tan inteligente", relacione sus comentarios directamente con el esfuerzo del alumno. Por ejemplo, "tu ensayo resultó muy bien porque creaste un bosquejo excelente para trabajar", o "tu conclusión del laboratorio de ciencias fue muy reveladora porque hiciste observaciones muy acertadas".

6. Aproveche su curiosidad innata.

Motive a los estudiantes a asumir tareas simplemente porque quieren saber más, en lugar de sentirse obligados a hacerlo solo para recibir una calificación. Establezca una ''hora de genios'' como parte de su plan de estudios para dar a los estudiantes la oportunidad de dirigir su propio aprendizaje.

7. Tanto como sea posible, permita que los estudiantes elijan su trabajo.

En su libro The Highly Engaged Classroom, el Dr. Robert Marzano elogia la importancia de la elección de los estudiantes. Afirma que cuando a los estudiantes se les dan opciones, perciben las actividades de clase como más importantes. Esto aumenta su motivación intrínseca para poner esfuerzo y profundizar en su aprendizaje.

8. Establezca la conexión entre las actividades del aula y las situaciones del mundo real.

Tal vez uno de sus alumnos quiera ser ingeniero cuando crezca. Si es así, necesita tener una sólida comprensión de los conceptos matemáticos. Saber que lo que están estudiando les ayudará a cumplir sus objetivos en el futuro aumentará la motivación intrínseca de sus alumnos.

9. Apártese del camino.

Confíe en que sus alumnos encontrarán su propio camino tanto como sea posible. Su trabajo como maestro es sentar las bases y proporcionar un marco para el trabajo que se va a realizar. Michael Linsin comparte esta, suave pero poderosa, manera de aumentar el aprendizaje, la motivación y la independencia de los estudiantes: "Prepárenlos para el éxito con la instrucción directa, para estar seguros", aconseja. "Pero luego pasa a segundo plano. La práctica independiente es fundamental para el aprendizaje, y ofrecer demasiada ayuda a menudo es más problemático que no dar lo suficiente".

 

Fuente: WeAreTeachers 

Traducción: Andrea Lugo.

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Jesús Samuel Orozco Tróchez
Gran Maestro Premio Compartir 2005
Senté las bases firmes para construir una nueva escuela rural donde antes solo había tierra árida y conocimientos perdidos.