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Música, aprendizaje y pedagogía

Cuatro cosas que todos los buenos músicos saben y practican, y, asimismo, saben cómo aplicarlas al aprendizaje, la enseñanza y el desarrollo.

Julio 10, 2019

Gracias a la entrevista que tuve con Rick Zanotti la semana pasada, me quedé pensando en la música y el aprendizaje. La conversación giró en torno a la música, la composición de canciones y las presentaciones respecto a varias bandas de los años 80 y 90.

Rick mencionó que todos podemos aprender mucho de la música y, específicamente, mencionó el tiempo. Dijo que muchos educadores podrían beneficiarse al escuchar más música y especialmente al tocar un instrumento, ya que a menudo en los entornos de aprendizaje formalizados faltaban el tiempo, el ritmo y el espacio.
Estuve de acuerdo con él, porque sé que el tiempo es crucial en todas las formas de aprendizaje; no se puede hacer que los niños aprendan algo si todavía no están listos para aprenderlo y si un maestro sigue una lección demasiado rápido, es probable que algunos niños se atrasen mientras que otros se aburren y se desconectan de la clase. Lo mismo aplica para los adultos.

Esto me hizo pensar en todas las otras habilidades transferibles que desarrollé como músico que incluso sigo aprendiendo hoy en día. A continuación se encuentran otras cuatro cosas que todos los buenos músicos saben y practican, y asimismo, saben cómo aplicarlas al aprendizaje, la enseñanza y el desarrollo:

  1. Trabajar en equipo: Los músicos que tocan solos pueden hacer esencialmente lo que desean y cambiar el ritmo, tono y énfasis a voluntad; cuando tocar con otros en una banda o cantar en un coro, es un asunto diferente. Es muy importante que preste atención a todos los que lo rodean y escuche lo que se está cantando y tocando; si decide irse por su cuenta, es probable que haya discordia, confusión y una pérdida general de tempo o ímpetu en la presentación. Por lo tanto, el trabajo en equipo es fundamental y a medida que las bandas o los coros pasan tiempo trabajando juntos, descubren los matices y las diferencias entre los integrantes, y cómo pueden coordinarse para obtener los mejores resultados posibles. Los maestros que trabajan con sus estudiantes tienden a ser más efectivos que los que trabajan individualmente.
  2. El rendimiento es la conexión: Cuando un músico toca en vivo para una audiencia (y también, en menor medida, cuando están grabando), necesitan proyectar sus talentos en su presentación. No tiene sentido esconderse de la audiencia, sino que los buenos músicos tienden a conectarse con aquellos que los están escuchando. La notable excepción fue Stuart Sutcliffe, antiguo guitarrista en una formación temprana de The Beatles, quien se volvió famoso para alejarse del público durante los conciertos de la banda. Claramente no deseaba estar en el escenario, prefiriendo en cambio escuchar desde bastidores o haciendo parte de la audiencia. La enseñanza es a menudo una presentación, en la que el público necesita estar involucrado, conectado e inspirado.
  3. Darle espacio a los demás: Una de las lecciones más importantes que aprendí como guitarrista principal en bandas de rock fue tocar solo cuando sea necesario. Esto es extraño pero cierto para casi todos los instrumentistas solistas. Darles espacio a otros dentro de una presentación musical es vital. Cuando todos juegan al mismo tiempo, el resultado habitual es la cacofonía, que se define literalmente como una mezcla de sonidos áspera y discordante. El espacio dentro de la música a menudo mejora la experiencia auditiva. Lo mismo se aplica a la enseñanza: demasiada información o contenido al mismo tiempo puede abrumar y desorientar a los estudiantes. Dándoles espacio de vez en cuando para reflexionar sobre su aprendizaje y darles tiempo de compresión, a menudo trae sus propias recompensas.

Es tan bueno como su última presentación: Olvide al resto. Los músicos se centran en su próximo concierto e intentan mejorar sus habilidades y actuaciones continuamente. Lo mismo debería aplicarse a todos los profesionales del aprendizaje: reflexionar sobre lecciones anteriores debe involucrar pensamientos sobre qué se puede hacer para mejorar la enseñanza en la próxima ocasión. Trabajar continuamente para mejorar hace un gran servicio a todos los estudiantes que están bajo el cuidado de uno, y nos obliga a esforzarnos por mejorar las prácticas y los resultados pedagógicos. 

Hay muchas otras lecciones que aprender a partir de la música y estoy seguro de que nos gustaría que nos hiciera saber cuáles. Por favor, use el cuadro de comentarios a continuación para agregar sus propios pensamientos.
La entrevista con Rick Zanotti y Lesley Price se puede ver en YouTube aquí.

Fuente: Music, learning and pedagogy.

Traducción: Camila Andrea Martínez

 


Photo by Emma Svalstad on Unsplash

Escrito por
Consultor de innovaciones en el aprendizaje y ex Profesor asociado de Tecnologías de aprendizaje en el Instituto de educación de Plymouth.
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