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El arte de enseñar

El enseñar se convierte en un arte cuando el maestro es capaz de reconocer a sus estudiantes como seres humanos y es reconocido dentro de la comunidad como persona que influye en el futuro.

Diciembre 30, 2016

Para iniciar a escribir lo que para mí podría ser el arte de enseñar, fue necesario encontrar una motivación, una inspiración que me guiara a no solo escribir, sino a analizar y reflexionar sobre esta práctica. Para esto, después de leer a un par de autores me dejé guiar por una maestra que fue nominada para obtener el premio compartir al maestro 2011, Ruby Arias, quien con su experiencia y dedicación ha logrado que “la lectura y la escritura sean fuente de pensamiento, entendimiento y comunicación con el mundo, mediante un proceso de aprendizaje” (Premio compartir al maestro, 2011). Así, empiezo a analizar sobre mi práctica como docente, cuales son los criterios que se deben tener en cuenta a la hora de enseñar.

Durante muchos años, la enseñanza fue vista de manera cuadriculada, donde se debían seguir ciertos parámetros para lograr que un estudiante “aprendiera”, pero en los últimos tiempos, el dar una clase ha ido más allá de mantener a un grupo de estudiantes sentados copiando en su cuaderno las instrucciones de un profesor, hoy en día la pedagogía requiere de analizar e interpretar diferentes aspectos que se presentan dentro del aula de clase, por tal motivo, es necesario tener en cuenta que en la educación, tanto la experiencia como la didáctica van de la mano a la hora de querer transmitir un conocimiento.    

El primer aspecto a resaltar se trata de educación, ya que un maestro debe reconocer a sus estudiantes como seres humanos, personas capaces de aprender y también de enseñar. De acuerdo con Saldarriaga, él planteaba que la educación no puede ser vista como un formato a seguir (Saldarriaga, 2006), los estudiantes no son máquinas, por tanto, es necesario permitir que dentro del aula se desarrolle una relación de saberes, permitiendo escuchar y ser escuchados entre alumnos, maestro y la comunidad educativa en general.

Como se dijo anteriormente, dentro de la educación encontramos la experiencia y la didáctica, es por esto que nuestro segundo término a tratar es la experiencia. Un maestro debe pasar por infinidad de experiencias para lograr humanizarse dentro de su rol, según Larrosa (1996), “La experiencia enseña a vivir humanamente” (p. 35), una persona que aprende de sus experiencias, es una persona segura de sus conocimientos, ya que reflexiona sobre la práctica en la que se está trabajando y lograr ser identificado e identificar a los demás como personas, con principios y valores que se deben cuidar y respetar.

De tal manera que si se reflexiona en la práctica para reconocer el contexto en el que se trabaja, esto genera que el maestro deba conocer al grupo al cual se enfrenta y el entorno que los rodea, esto abre paso a la didáctica como tercer y último aspecto, ya que el maestro es capaz de implementar nuevas estrategias. Para la maestra Arias, estas estrategias deben motivar a los estudiantes a aprender, las estrategias didácticas deben diseñarse según los intereses de los estudiantes (Arias), pero también es importante tener en cuenta que estas estrategias se deben adaptar a las necesidades de los estudiantes.

Por otra parte, las estrategias didácticas brindan al maestro la oportunidad de conocer el progreso en el proceso de enseñanza con cada uno de sus estudiantes y la oportunidad de saber qué se puede implementar o corregir para que el trabajo de enseñanza aprendizaje sea exitoso.

De esta manera podemos concluir que el enseñar se convierte en un arte cuando el maestro es capaz de reconocer a sus estudiantes como seres humanos y es reconocido dentro de la comunidad como persona que influye en el futuro de sus estudiantes, también podemos decir que se puede ejercer la docencia viviendo humanamente antes que como autoridad y finalmente el ser maestro nos capacita para ser imaginativos, para crear y transformar pensando antes que en las necesidades mías, en las necesidades de los demás.

Escrito por
Estudiante de la Universidad de La Salle.
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Jaqueline Cruz Huertas
Gran Maestra Premio Compartir 2000
Es necesario entablar una amistad verdadera entre los números y los alumnos, presentando las matemáticas como parte importante de sus vidas.