Usted está aquí

Espacios Maker: Una alternativa ganadora para impulsar la creatividad

En los últimos años, los makerspaces se han establecido en una variedad de entornos educativos informales y cada vez más formales. Conoce de qué se tratan. 

Julio 20, 2022

Los espacios Maker o makerspaces también conocidos como espacios de creación, son lugares físicos donde los estudiantes pueden explorar una variedad de herramientas y materiales para construir y crear sus propios proyectos escolares. En las escuelas de EE. UU. cada vez es más común encontrar este tipo de espacios.

Hay que resaltar que, más importante que las ‘cosas’ que se puedan encontrar en estos espacios, lo más relevante son el enfoque, la mentalidad y la comunidad que se genera a partir de la colaboración de varias personas para lograr un propósito. La Educación Maker tiene como objetivo proporcionar a los estudiantes la autonomía necesaria para explorar sus propias ideas y verse a sí mismos como personas que pueden imaginar, crear, construir y resolver problemas.

A pesar de que el concepto de ‘aprender haciendo’ no es nuevo, sucede que, por lo general, en las escuelas el aprendizaje esta la tendencia a enfocarse más en libros y pedagogías didácticas que en el ‘hacer’ o ‘crear algo’ físicamente. En otras palabras, los markerspaces o espacios de creación, tienen el potencial de transformar el tipo de aprendizaje que ocurre en entornos formales. En estos espacios comúnmente encontramos pegamento, cartón, cinta de cobre, luces LED, cortadoras láser, impresoras 3D y mucho más; estos materiales y herramientas esperan ser utilizados para crear proyectos, explorar ideas y lo más importante aprender.

En los últimos años, los makerspaces se han establecido en una variedad de entornos educativos informales y cada vez más formales (Peppler, 2016). En estos espacios los educadores enseñan a los estudiantes cómo utilizar herramientas específicas que quizá no conocían, les asignan proyectos guiados y les permiten proponer sus propias ideas de proyectos. Los estudiantes trabajan en actividades individuales, en grupos pequeños o en proyectos de toda la clase. A la par investigadores en el área de la educación, revisan diferentes maneras de cómo crear y construir con tus propias manos, propicia la adquisición experiencias auténticas y personalizadas de aprendizaje (Agency by Design, 2015).

En el proceso de aprendizaje que experimentan los estudiantes desarrollan habilidades que en una clase tradicional no sería posible. Seguramente te preguntarás, ¿cuáles son estas habilidades exactamente y cómo las reconocemos? Investigaciones realizadas demuestran que en muchos espacios maker se llevan a cabo actividades alineadas con las Prácticas de Ciencia e Ingeniería de NGSS (Estándares de ciencia de próxima generación), como son la definición de problemas y el diseño de soluciones. También existe una alineación con las habilidades de comunicación y colaboración del siglo XXI, debido a que prevalecen los proyectos grupales en espacios de creación (Chang et al., 2017). También se ha escrito mucho sobre el desarrollo de una mentalidad creativa como uno de los resultados clave de participar en este tipo de proyectos y comunidades (Dougherty, 2013).

Existen dos marcos de referencia sobre educación maker basados en datos, observaciones y literatura de investigación. El primero es Dimensiones del Aprendizaje del Making y el Tinkering que fue desarrollado por The Tinkering Studio | Exploratorium, un laboratorio de aprendizaje público que explora el mundo a través de la ciencia, el arte y la percepción humana. Las cinco dimensiones establecidas son: 

  • Iniciativa e intencionalidad
  • Resolución de problemas y pensamiento crítico
  • Comprensión conceptual
  • Creatividad y autoexpresión
  • Compromiso social y emocional

Es una referencia que podemos tener en cuenta como guia para el diseño y facilitar las actividades en entornos makerspace (Bevan et al., 2018). Asimismo, los educadores pueden evaluar mejor si sus estudiantes están desarrollando un aprendizaje profundo o no.

El segundo marco de referencia es Prácticas para el aprendizaje en espacios makerspace, desarrollado por MakeShop del Museo de los Niños de Pittsburgh. Las habilidades que componen este marco son: 

  • Indagar
  • Construir 
  • Buscar y compartir recursos
  • Evaluar
  • Expresar una intención
  • Desarrollar fluidez
  • Simplificar algo más complejo

Debido a que las habilidades mencionadas anteriormente no son fáciles de medir con evaluaciones tradicionales, ¿cómo saber si los estudiantes están desarrollándolas o progresando? La respuesta es ¡a través de evaluaciones auténticas y relevantes! Una encuesta de 2017 reveló que muchos educadores están experimentando con sus propios métodos de evaluación. Algunos de los métodos más comunes son portafolios de proyectos, encuestas de salida, rúbricas y una buena combinación de autoevaluación y evaluación por pares (Peppler et al., 2017).

El MIT Playful Journey Lab ha reconocido la increíble riqueza de aprendizaje que se obtiene en los markerspaces. Con el propósito de transferir prácticas enriquecedoras que han encontrado en un esquema informal de aprendizaje hacia uno más formal, han seleccionado un conjunto de constructos para explorar en una primera fase de investigación.  Sus “Elementos maker” son: Administración, Proceso de diseño, Andamiaje social, Administración de riesgos productivos, Solución de problemas, Enlace de conocimientos y el Conocimiento de los contenidos. Asimismo, han desarrollado un conjunto de herramientas de evaluación integradas llamado Beyond Rubrics Toolkit para ayudar a los maestros y estudiantes a reconocer y evaluar su propio aprendizaje como makers principiantes o experimentados.

El kit de herramientas de evaluación tiene tres fases principales: Fase 1: Configuración del contexto. La idea es desarrollar un entendimiento compartido con los estudiantes sobre qué habilidades son más valoradas en la comunidad y cómo se ven esas habilidades en la vida real. Fase 2: Recolección de evidencia. Recomiendan utilizar una variedad de herramientas para documentar y recopilar evidencia de cómo los estudiantes están demostrando cada constructo. Fase 3: Creación de significado. Toma toda la evidencia recopilada de un estudiante o de toda la clase, interpreta esta información y realiza afirmaciones sobre el aprendizaje de este. Comunica la información con las partes interesadas. 

Si bien el MIT Playful Journey Lab aún continúa trabajando en el kit de herramientas y explorando diferentes preguntas de investigación, han compartido sus prototipos para que los maestros puedan usarlos, mezclarlos y adaptarlos.

El libro Makerspace Playbook proporciona ideas sobre cómo establecer un espacio maker, facilitar una educación basada en la creación y materialización de las ideas; así como también sugerencias sobre cómo organizar exhibiciones para que los estudiantes compartan sus proyectos. Por otro lado, conferencias como FabLearn y Maker Educator Convening reúnen a educadores e investigadores para compartir las mejores prácticas y construir una comunidad alrededor de este tema. Una característica común del grupo es la pregunta que todos se hacen: ¿Qué están aprendiendo los estudiantes? Misma que ha sido investigada por académicos y educadores por igual (Petrich et al., 2013).

¡Y ahora, manos a la obra!  Considera los “elementos maker” relacionados previamente, ¿cuáles apoyan mejor tus actividades y pedagogía; ¿y cuáles podrían fortalecerse? Si aún no has desarrollado proyectos tipo maker, lleva a cabo un proyecto práctico en tu clase, habla con tus chicos sobre un par de elementos maker y observa cuáles llaman más su atención. Finalmente, elige una herramienta de evaluación e impleméntela con tus estudiantes. Explora la evidencia que tú y tus estudiantes recopilan, qué piezas se alinean mejor con los constructos que les interesan, y reflexiona sobre cómo puedes cambiar tus clases para apoyar mejor ese resultado. Pero, sobre todo, lo más importante cuando hablamos de un espacio maker es ¡seguir creando cosas nuevas, aprender y divertirse en el proceso!

 


Imagen freepik.es

Boletín de noticias
Registre su correo electrónico para recibir nuestras noticias.
Escrito por
Asesora académica con amplia experiencia en la coordinación en el área de bilingüismo, dirección de proyectos educativos y diseño curricular.
No hay votos aun
Estadísticas: .
Luis Fernando Burgos
Gran Maestro Premio Compartir 2001
Revivo los mitos y leyendas para invitar a los duendes a guiar procesos de investigación.