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Expertos mediáticos y opinólogos de lo que sea

De todo sabemos, hablamos y hasta emitimos juicios, pero a la hora de actuar la memoria la tenemos selectiva.

Septiembre 22, 2015

Todos somos "expertos" a la hora de hablar sobre cualquier tema, si es de política somos especialistas en temas de legislación, si es deportes, somos estadistas, conocedores de las técnicas y estrategias, y cuando se trata de educación, nos sentimos investigadores, académicos y pedagogos, hablamos con tanta propiedad que pareciera que sabemos del tema algo más que lo “googleado” y lo dicho en las noticias.

Esto, aun cuando no lo parezca, es un problema serio, porque en el afán de la inmediatez y del querer participar en lo que muchos hablan pero pocos conocen, empezamos a repetir discurso que oímos de otros y que más allá de sentirnos identificados con ciertas posturas, no entendemos a profundidad.

La educación es un tema álgido, en donde, como en muchas otras cosas, lo que se pone en juego va más allá del dinero, estamos hablando del quehacer de millones de docentes, de su forma de trabajo; nos referimos a la formación de las nuevas generaciones, de nuestros futuros profesionales, el destino del país y la sociedad en general.

Siendo esto así, me pregunto, ¿por qué a veces nos resulta tan fácil desprendernos por pensar que "el tema no es con nosotros"?, o ¿porque nos atrevemos a hablar de los sucesos alrededor de la educación cuando no tenemos claro el contexto general y los detalles a profundidad?

La verdad es que el tema siempre es conmigo, con usted, con nosotros y con ellos. A todos nos afecta, quizá no en la misma escala, pero sí de alguna manera; y es que el hecho de que nuestro sistema educativo no sea óptimo, que nuestros docentes no reciban la remuneración que merecen, ni los estímulos y capacitaciones que realmente requieren, que nuestros resultados a nivel internacional sean cada vez peores y que el debate en torno al cambio y mejoramiento en educación se reduzca a dinero y ladrillos, es algo que debería preocuparnos ya que son este tipo de cosas las que evitan que haya un verdadero cambio en la realidad que vivimos en nuestro país.

A diario se nos habla del interés en construir una sociedad más incluyente, equitativa y participativa, una en la que haya más tolerancia, respeto y cada vez menos violencia, sin embargo, la principal herramienta para lograr todo esto, la educación, sigue siendo una tema más , uno de posicionamiento político y no un asunto de prioridad para el país.

Creo que nuestro problema radica en dos aspectos que he mencionado, primero el desentendernos de aquello que mal creemos no nos afecta, y segundo, que cuando nos atrevemos a hablar lo hacemos desde una ignorancia selectiva, y digo selectiva porque considero que no saber de algo no es pecado, pero el no querer enterarse o hacer algo para aprender si lo es.

La opinión es un elemento que debemos reactivar en las personas, ya que es allí cuando se abre el debate, cuando se ponen en común las necesidades y expectativas, pero hay que hacerlo de la forma correcta; informados y con argumentos que enriquezcan la discusión y no con comentarios sueltos que generan todo, menos un ejercicio de construcción colectiva.

Quizá, si vamos más allá de mediatismo podamos empezar a entender la magnitud de los problemas que tenemos al interior de nuestro país, quizá en esa medida replanteemos algunas posturas, o por qué no, las fortalezcamos, pero todo en el marco de un discurso con fundamentos, uno en el que seamos menos “expertos mediáticos y opinólogos de lo que sea”.

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Comunicador social y periodista con especialización en Gerencia de Mercadeo.
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Jesús Samuel Orozco Tróchez
Gran Maestro Premio Compartir 2005
Senté las bases firmes para construir una nueva escuela rural donde antes solo había tierra árida y conocimientos perdidos.