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Formación por WhatsApp para docentes rurales

Las nuevas tecnologías tienen el potencial de revolucionar la formación de los docentes y directivos rurales

Marzo 17, 2019

Es claro que uno de los grandes retos de la educación en Colombia es subsanar la brecha que existe entre la calidad de la educación rural y la educación urbana.

Por ejemplo, de acuerdo a lo establecido en la Misión para la Transformación del Campo, un 36,5% de los establecimientos educativos de las áreas rurales tuvieron un desempeño “bajo” y un 11,8% un desempeño “inferior” en las pruebas SABER 11 de 2013. En comparación, solamente el 16,1% de los establecimientos educativos de las zonas urbanas tiene un desempeño “bajo” y tan sólo un 3,4% un desempeño “inferior.” En las pruebas PISA 2015 los estudiantes de las zonas rurales del país obtuvieron 38 puntos menos que sus contrapartes de las zonas urbanas, lo que equivale a más de un año escolar.

Aunque ha habido esfuerzos importantes por mejorar la calidad de la educación rural en el país, es evidente que no hemos estado dispuestos a hacer las inversiones que exige la creciente deuda que nuestra sociedad tiene con el sector rural.

Es, entonces, imprescindible que busquemos soluciones de bajo costo y alto impacto que contribuyan al mejoramiento de la calidad de la educación en el sector rural. Uno de los proyectos que está generando más atención en ese sentido es el programa de Mentoría Móvil de la Universidad de Columbia en Nueva York.

El programa Mentoría Móvil hace parte de un proyecto más amplio de acompañamiento entre docentes llamado Docentes para Docentes. El programa consiste en brindar apoyo pedagógico a los docentes del campo de refugiados Kakuma en Kenia. Todo el apoyo lo brindan docentes de otros países que se convierten en mentores a través del aplicativo WhatsApp.

El programa ha desarrollado un currículo de apoyo a docentes de primaria en contextos de difícil acceso. Este busca brindar apoyo pedagógico y emocional a través de WhatsApp para maestros noveles o maestros que no recibieron la formación que demandan contextos de conflicto y emergencia.

El programa tiene los siguientes componentes: 1) Identidad y bienestar docente; 2) Protección, bienestar e inclusión de los estudiantes; 3) Pedagogía; 4) Planeación y currículo. El contenido incluye consejos de aula, mensajes motivacionales, reflexiones y preguntas para discusión.

Tal vez uno de los hallazgos más importantes de este programa es que los maestros estuvieron dispuestos a utilizar herramientas tecnológicas para crear conocimiento en grupo y que dichas herramientas fueron clave a la hora de pasar de la teoría a la práctica al implementar nuevos contenidos y pedagogías en el campamento en Kenia.

Los creadores del programa recomiendan: 1) involucrar a los maestros en todos los procesos de planeación y diseño del programa; 2) mantener un contacto constante con los docentes a través de diferentes modalidades de interacción (por ejemplo, compartir documentos, video llamadas, chats grupales e individuales); 3) Aprovechar las nuevas tecnologías sabiamente.

Uno de los componentes más innovadores y de mayor impacto es la relación que deben establecer los mentores con los maestros. Para establecer dicha relación es indispensable que los mentores respondan a las inquietudes de los maestros con celeridad, que estén dispuestos a aconsejarlos con base en su experticia, que estén dispuestos a construir soluciones colectivamente y que escuchen a los maestros con empatía.

Nuevas tecnologías como el WhatsApp pueden extender el alcance y potenciar el impacto de programas de formación docente cuando el acceso in situ se ve comprometido por las distancias físicas y las dinámicas del conflicto armado. Las redes de maestros que se forman son además una forma de acompañamiento, apoyo y generación de conocimiento para los maestros.

Este programa de acompañamiento podría tener aplicación inmediata en Colombia en zonas rurales dispersas y/o en zonas de difícil acceso donde el conflicto armado continúa alejando a las instituciones educativas de las oportunidades de mejoramiento que ofrece el sector público y el privado.

En un país como Colombia, donde el conflicto armado ha demandado de los docentes muchísimo más de lo que ofrece su formación inicial, este tipo de estrategias pueden ser un vehículo, tanto como para potenciar el desarrollo profesional de los docentes, como para brindarles el apoyo socioemocional que muchos necesitan y que nunca ha podido llegar hasta sus territorios.

 

Escrito por
Asesor de Paz y Convivencia de la Fundación Compartir.
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Rubén Darío Cárdenas
Gran Rector 2016
La escuela no puede seguir siendo un espacio cerrado: hay que abrir las puertas de las aulas y de la institución para que lleguen otros saberes. Esto sólo lo permite el tejer puentes