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La paz y las mutaciones de la educación en Colombia

ADN de los maestros: formar individuos integrales y competitivos para la toma de decisiones asertivas que lo lleven a conformar una sociedad armónica y justa.

Diciembre 4, 2019

Mucho se ha escrito y dicho acerca de conseguir la paz, los acuerdos, los pactos y todos aquellos procesos que reúnen a propios y extraños para buscar la fórmula secreta para el anhelado fin. Lo cierto es que, desde los inicios de la humanidad, los conflictos, luchas, guerras y grandes desastres humanitarios se han y se vienen dando por la desacertada mediación y concertación de ideas o criterios propuestos por las partes implicadas.

La Gran anhelada Paz está en un recóndito lugar o estado del ser que la humanidad no ha logrado ubicar por conflictos de intereses personales mal ubicados por encima de los intereses generales. Por lo anterior, encontramos luchas arduas e inacabables en ámbitos perpetuos, lo que parece indicar que no se cede ante la postura del otro. Hay quienes dicen que las primeras luchas se generan desde el vientre materno, pasando por el seno familiar y toma forma en el claustro académico que se desemboca en la sociedad. De hecho, cada generación trae consigo, desde la formación celular, sus propias guerras.

Hay quienes consideran que siendo la escuela el ámbito que moldea, orienta y da forma al ser por encontrarse entre la familia y la sociedad, ésta debe ser elevada a territorio de formación de paz. De esta manera tomaría más importancia la enseñanza – aprendizaje de los saberes que fundamentan al ser, se apropiaría de los criterios éticos y morales, se replantearía los deberes y derechos de acuerdo a los pactos o acuerdos democráticos. La ciudadanía dejaría de ser una vana postura para convertirse en la base de nuestra sociedad.

En la actualidad los docentes somos unos mutantes inducidos de los agentes inmersos entre la sociedad y la familia. Hemos sustituidos algunos aspectos de nuestro quehacer pedagógico que de generación en generación nos han trasmitido hasta el punto de cambiar paradigmas, modelos, enfoques; se hacen evoluciones y transformaciones a nuestros planes, programas, currículo; replanteamos normas de convivencia, estatutos, acuerdos, pero sin permitir que ningún mutágeno modifique nuestro ADN esencial: formar individuos integrales y competitivos para la toma de decisiones asertivas que lo lleven a conformar una sociedad armónica y justa.

 


Imagen Iqwan Alif from Pexels

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Maestra de Básica Primaria en la Institución Educativa Noroccidental, ubicada en el municipio de Soledad, Atlántico.
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Jaqueline Cruz Huertas
Gran Maestra Premio Compartir 2000
Es necesario entablar una amistad verdadera entre los números y los alumnos, presentando las matemáticas como parte importante de sus vidas.