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Ser maestra: una profesión de amor

Un profesor toma de la mano, abre una mente y toca un corazón. 

Julio 13, 2017

Para ejercer la profesión de maestro en Colombia y en todo el mundo, se necesitan pautas esenciales, ya que, la formación de excelentes ciudadanos depende básicamente de los docentes y de la formación que estos brinden.

La Escuela Normal Superior María Auxiliadora, es una institución formadora de maestras y personas integrales, que les entrega a todas las personas una excelente educación. Dentro de este establecimiento educativo hace parte el Programa de Formación Complementaria, que se dedica a formar jóvenes comprometidas a alcanzar una calidad educativa y a dejar la monotonía o educación tradicional en el pasado.

La formación de maestras va encaminada a llegar a los niños de la mejor manera, brindándoles aparte de los conocimientos, el amor, la comprensión y la tolerancia, que son valores primordiales para que el niño adquiera de forma pertinente el aprendizaje.

Desde mi experiencia personal, puedo dejar claro que al salir del aula de clase, nos enfrentamos con diferentes contextos y problemáticas de la sociedad actual, donde se ve reflejado como afectan estos factores en la educación de los niños y jóvenes.

Al realizar las prácticas educativas, se puede notar la relevancia que tenemos en las escuelas de Santa Marta, puesto que, al impartir una clase, se necesitan más que conocimientos, necesitamos la sensibilidad y el amor, para poder entender que cada niño es un mundo diferente que necesita ser escuchado y comprendido.

Dicho lo anterior, trabajar para los demás es la labor más loable y ennoblecedora del espíritu a la que se puede aspirar, más cuando esa tarea tiene como meta generar conocimiento en las demás personas. Quien trabaja para generar conocimiento es un verdadero amante de la sabiduría, un auténtico filósofo, porque sabe que sólo ella es capaz de transformar vidas y encauzar la historia. Amar es saber es amar también al prójimo. Es la capacidad de ver reflejada una labor personal en la riqueza humana heredada al otro; esa es la vocación que mueve al auténtico Maestro.

 

Escrito por
Estudiante del Programa de Formación Complementaria de la Escuela Normal Superior María Auxiliadora de Santa Marta.
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Laura María Pineda
Gran Maestra Premio Compartir 1999
Dar alas a las palabras para que se desplieguen por la oración y vuelen a través de los textos para que los estudiantes comprendan la libertad del lenguaje.