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Aplicación de métodos de enseñanza musical desde un enfoque constructivista

Revisión teórica de conceptos pedagógicos con recomendaciones para desarrollar o implementar métodos de enseñanza musical en diversos entornos educativos.

Mayo 31, 2018

Quizá la poca conexión entre teoría y práctica en la enseñanza artística generó la idea de que la música es sólo para personas con un talento especial (Piñeiro, 1986), aunque es posible que la falta de métodos adecuados aumente este problema.

Este trabajo conecta conceptos de la teoría constructivista con algunos modelos pedagógico-musicales, con el objetivo de ofrecer un compendio que auxilie a profesores de música, principalmente a aquellos que se inician en la actividad docente.

A continuación se presentan las teorías implementadas y su adaptación para el despliegue de estrategias para la enseñanza musical.

El constructivismo propone que el conocimiento es una construcción del individuo y se efectúa desde sus esquemas previos, por ello es muy importante la habilidad del docente para diagnosticar los conocimientos previos de los estudiantes (Lara, 2005).

El constructivismo social agrega que el aprendizaje se desarrolla por medio de la interacción, y el desarrollo del lenguaje es fundamental para el incremento de las habilidades cognitivas (Vygotsky, 2008).

Además, algunos autores opinan que la música presenta etapas evolutivas similares al lenguaje, pues precisa de una impregnación anterior a la práctica, llega a la conciencia con la imitación, la repetición y la asimilación (Muñoz, 2003; Gardner, 2005). En este apartado se recuperan los conceptos principales de las teorías que reflejan los supuestos expuestos.

Teoría del desarrollo del proceso de aprendizaje en el niño

Jean Piaget realizó muchas exploraciones para indagar cómo aprende el ser humano. A continuación, se enlistan algunas investigaciones de este autor utilizables para la enseñanza musical.

De acuerdo con esta teoría, la infancia dura más cuanto superior es la especie, y es necesaria para el aprendizaje de los seres vivos. Piaget (1996) propone las siguientes etapas de desarrollo:

  1. Inteligencia sensorio-motriz (antes de los 18 meses). Precede al lenguaje. Se construyen la noción de objeto, espacio, tiempo y causalidad, que posteriormente construirán el pensamiento. Los niños usan sus capacidades sensomotoras para explorar su medio ambiente.
  2. Representación preoperatoria (2 a 7-8 años). Comienza con el lenguaje. El niño tendrá la noción de un espacio general que engloba lo bucal, lo visual, lo táctil y lo auditivo. Empieza a usar símbolos, responde a objetos y eventos de acuerdo a lo que parecen. Existe el juego que se convertirá en juego simbólico.
  3. Operaciones concretas (7-12 años). El infante desarrolla pensamiento lógico que no versa sobre enunciados verbales y que se aplica únicamente sobre los propios objetos manipulables, es capaz de coordinar operaciones en el sentido de la reversibilidad.
  4. Operaciones proposicionales o formales (12 años en adelante). Desarrollan el pensamiento sistemático y abstracto que llega a un nivel de equilibrio alrededor de los 15 años. Son capaces de desarrollar procesos lógicos de razonamiento deductivo sobre una hipótesis y proposiciones.

Estas etapas siguen siempre este orden, aunque las edades pueden cambiar de un contexto a otro. Asimismo, el aspecto psicosocial es fundamental para el desarrollo de conceptos y esquemas representativos ligados a la expresión verbal del niño (Piaget, 2006).

Pero el desarrollo psicosocial se subordina al espontáneo y psicológico (Piaget, 1996). Las variaciones en la duración se dan a razón de los siguientes factores:

  1. La herencia-maduración interna. Es insuficiente porque jamás juega en estado puro. Interviene un efecto de maduración indisociable del aprendizaje o la experiencia.
  2. La experiencia física. Constituye un factor esencial, pues la lógica del niño proviene de las acciones que ejerce sobre los objetos.
  3. La transmisión social. Para que se establezca una transmisión entre el medio social y el medio educado es preciso que exista una asimilación por parte del niño.
  4. La equilibración. Es la compensación por reacción del sujeto a las perturbaciones exteriores que lleva a la reversibilidad operatoria.

La formación del símbolo en el niño. La representación simbólica se refiere a la posibilidad de personificar una cosa por medio de otra, es decir, un sistema de signos sociales por oposición a los individuales, para lograr este proceso el niño debe poder imitar el modelo ausente. La imitación lleva a la representación cognoscitiva por medio del proceso:

  1. Imitación. El niño imita sonidos y movimientos que pueden alcanzar el nivel de actividades lúdicas y conductas de forma innata. Es indispensable el interés.
  2. Juego. Es constituido como un nivel superior de imitación que procede por relajación del esfuerzo adaptativo por el puro placer de dominar las actividades.
  3. Imaginación. Los deseos frecuentemente inconfesables son canalizados. Este mecanismo indica que el niño se ha sociabilizado, se apoya del sueño que prolonga el juego simbólico.
  4. Pensamiento o representación cognoscitiva. El juego se vuelve simbólico y se prolonga bajo simbolismo inconsciente. Prepara la construcción representativa, la asimilación libre se reduce a la imaginación creadora, la palabra funciona como signo.

Desarrollo de la noción del tiempo en el niño. Para Piaget (2005) hay dos formas de distinguir el tiempo: la operativa, que consiste en relaciones de sucesión y duración sobre las operaciones análogas y lógicas; y la intuitiva, que son las relaciones de sucesión y duración dadas en la percepción inmediata.

El tiempo está ligado a los recuerdos, a un proceso causal complejo o a movimientos bien delimitados que requieren, para que el infante lo perciba, el despliegue de los siguientes estadios: 1) el niño no consigue construir un tiempo único, pues carece de reversibilidad en relación a los sucesos; 2).

Aunque el niño invierte la relación del tiempo y de la velocidad, puede llegar a igualar las duraciones sincrónicas sin lograr articular correctamente las duraciones parciales, y 3) el niño llega a la consecución de un tiempo operativo, cualitativo y métrico.

Lea el contenido completo en la Revista Electrónica de Investigación Educativa.


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Publicación del Instituto de Investigación y Desarrollo Educativo de la Universidad Autónoma de Baja California.
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Luis Fernando Burgos
Gran Maestro Premio Compartir 2001
Revivo los mitos y leyendas para invitar a los duendes a guiar procesos de investigación.