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Asimov y la educación

Lo más destacable de este documento de 1988 es la visión que Isaac Asimov aporta sobre la educación que se requiere en el mundo presente.

Julio 23, 2015

Debe haber en la Internet algo similar a las corrientes marinas que hace que algunas piezas de información arriben repetidas veces a lo orilla de nuestros puntos de acceso al ciberespacio. En estos días ha sucedido con un video de Isaac Asimov que han titulado “Isaac Asimov previendo el impacto de Internet”[1]. Creo que lo más destacable de esa entrevista es la visión que el escritor ruso-estadounidense aporta sobre la educación que se requiere en el mundo presente, no sobre la Internet propiamente. Me explico.

Ubiquémonos en el momento. Se trata del extracto de una entrevista realizada por Bill Moyers para su programa televisivo "El Mundo de las Ideas" en 1988. Para esos días varios de los fundamentos tecnológicos que sustentan la Internet eran conocidos en el mundo académico pero no mucho más allá. Los primeros experimentos exitosos asociados a la fundación de Internet (TCP/IP) se ubican en 1975 y para los inicios de los 80 ya son conocidas varias tecnologías avanzadas de redes (Alternet, CERFNet, entre otras). Para 1985 Internet estaba dando servicios a una porción considerable de la comunidad de investigadores y desarrolladores, principalmente en los países productores de tecnología, y comenzaba a ser utilizada en otras comunicaciones informáticas[2].

Planteó una educación centrada en el aprendiz, no en el docente transmitiendo su conocimiento, como tradicionalmente se concibe. Expresó que habría una relación uno a uno entre el productor de información y el consumidor. 

Es de esperarse entonces que una persona bien informada, como era Asimov, supiera lo que se estaba gestando en laboratorios y universidades. Lo que hay que destacar entonces es que, estando al tanto de las características del instrumento que se conformaba adelantara sus ideas sobre la educación que era necesaria y cada vez más posible. Y sus propuestas en lo educativo siguen sonando adelantadas para los tiempos que corren.

Planteó una educación centrada en el aprendiz, no en el docente transmitiendo su conocimiento, como tradicionalmente se concibe. Expresó que habría una relación uno a uno entre el productor de información y el consumidor.

Veía la conveniencia y la viabilidad de una educación personalizada donde, siendo todos diferentes, cada quien pueda aprender a su propio ritmo y sin necesidad de convocarnos a todos a asistir a un mismo lugar.

El aprendiz escoge lo que quiere aprender, cuándo y cómo. La interacción, el diálogo, esa conversación continua donde discurre la vida, como afirma Humberto Marturana, sigue siendo  necesaria. Y el espacio para ello se encuentra, en la escuela, en el lugar de trabajo, con la familia, en la calle, la universidad o con los amigos. Aprendemos a lo largo de toda la vida y en los diversos ámbitos que transitamos. Ni la escuela ni el docente se descartan, solo se redefinen. Hay vida más allá del sistema formal de educación. 

Porque aprendemos a lo largo de toda la vida y en los diversos ámbitos que transitamos. Ni la escuela ni el docente se descartan, solo se redefinen.

La motivación es clave para disfrutar el seguir aprendiendo en el exterior de las fronteras de la escuela. Un tópico que también advierte Asimov. El disfrutar lo que no es impuesto, aquello que realizamos porque nos gusta o entretiene cambia el sentido de la educación, deja de ser esa obligación que se desea abandonar algún día. En realidad nunca se deja de aprender. Destaca que si el aprendizaje es divertido entonces más interés despierta en el aprendiz y, de una manera natural, introduce el concepto de gamificación.

Uno puede atreverse a afirmar que Asimov, en cierta medida, predijo la sabermetría[3] en el béisbol. Le preguntaron si esa libertad del aprendiz conllevaba el peligro de entretenerse en un hobby, como el béisbol, y de esa forma perder el tiempo. Afirmó que el aprendiz al adentrarse en los espacios especializados de esa disciplina deportiva se vería envuelto en formulaciones matemáticas y en leyes de la física, por mero interés personal y probablemente sin percatarse que estaba educándose. Una manera amigable de enlazar conocimientos científicos para configurar estrategias avanzadas en el juego. Algo de gamificación introdujo en su planteamiento.

Ante la posibilidad de un tutor automatizado que nos oriente en un contexto con sobreabundancia de contenidos sin clasificar a la medida de nuestros requerimientos y posibilidades de procesamiento de información se impone el reto trabajar en la calidad de ese tutor. Asimov anticipó con esto la importancia de los buscadores y de los dispositivos para catalogar el material que manejamos, el construir taxonomías personalizadas. Afirma que esta incorporación de recursos que automatizan algunos aspectos del aprendizaje lo hacen más humano porque puede llegar a responder a las necesidades de cada individuo.

Los avances tecnológicos que se desarrollaban en esos tiempos, finales de los 80, estaban un poco alejados de brindarle al usuario de los servicios que se proveerían la opción de convertirse en generador de contenidos a compartir con los demás aprendices. Esa puede ser la razón por la cual destaca la unidireccionalidad en el acceso a repositorios de información. Hoy día estamos un poco más allá y cada usuario está habilitido para generar contenidos y compartirlo en los ambientes de aprendizaje que habita.

El disfrutar lo que no es impuesto, aquello que realizamos porque nos gusta o entretiene cambia el sentido de la educación, deja de ser esa obligación que se desea abandonar algún día.

Ciencia-ficción y educación en la voz de un maestro. Y por cierto, en esa entrevista Asimov nunca menciona la palabra Internet.

 


[1] https://www.youtube.com/watch?v=oIUo51qXuPQ&feature=youtu.be
[2] http://www.internetsociety.org/es/breve-historia-de-internet
[3] http://www.sabermetrico.com/articulos/que-es-la-sabermetria/ 

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
Escrito por
Docente-investigador de la Universidad Central de Venezuela
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Belkis Briceño Ruíz
Maestra del Colegio Antonio Nariño IED
Cuando uno quiere enseñarle algo a alguien, el que aprende es uno. Eso sucede en la escuela. Eso es lo que buscamos los maestros a diario