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Educar en lo democrático, según Nussbaum, al ciudadano digital

La educación de un ciudadano democrático según Nussbaum y las características de su inminente desempeño en una sociedad digital globalizada.

Febrero 24, 2016

A finales del año 2015 la Universidad de Antioquia le entregó un Doctorado Honoris Causa a la filósofa norteamericana Martha Nussbaum[1]. El título de su discurso de aceptación es “Educación para el lucro, educación para la libertad”.

Quiero destacar de sus palabras aspectos que permiten vincular su concepción de lo que debe ser la educación de un ciudadano democrático con las características de su inminente desempeño en una sociedad digital globalizada. Ya en este mismo portal conseguirán escritos subrayando otras aristas del discurso[2].

El énfasis en indicadores como el incremento del producto interno bruto va íntimamente asociado a la eliminación de las humanidades en los planes de estudio formales. Afirma que los políticos reconocen en la ciencia y la tecnología el potencial para sacar algunas ventajas en competitividad en el mercado global al mismo tiempo que consideran a las humanidades como un lujo, como “adornos inútiles”.

El primero es el contundente llamado de atención hacia el proceso global de orientar la educación hacia objetivos determinados por el crecimiento económico y las nefastas consecuencias que esto acarrea para la humanidad. Este énfasis en indicadores como el incremento del producto interno bruto va íntimamente asociado a la eliminación de las humanidades en los planes de estudio formales. Afirma que los políticos reconocen en la ciencia y la tecnología el potencial para sacar algunas ventajas en competitividad en el mercado global al mismo tiempo que consideran a las humanidades como un lujo, como “adornos inútiles”.

Valga acá insertar una experiencia docente que tuve junto a un par de colegas. A finales de la década de los 80 del siglo pasado, por conjunción de varios planetas, logramos incluir en los estudios de Ciencias de la Computación de la Universidad Central de Venezuela unas asignaturas sobre aspectos sociales del ejercicio profesional en el campo de las TIC[3]. La experiencia duró 10 años. Los más fuertes enemigos de esa iniciativa fueron los profesores de las asignaturas duras de la carrera.

Ante la natural preocupación por garantías para obtener mejores oportunidades de empleo, la autora cita sus investigaciones en los EE.UU donde muestra que a los estudiantes de humanidades les va muy bien en el mercado laboral e incluso mejor que a los estudiantes de computación.

Nussbaum señala que al concentrar la educación en el afán de lucro se desdeña la importancia de aspectos tales como la distribución del bienestar, la estabilidad de los sistemas democráticos, la igualdad de género y raza y la calidad de la salud y la educación. Se favorece la producción de “ciudadanos incompletos”.

La preocupación por colocar la economía como norte de la educación ya la he expresado en anteriores entregas[4]. En una de ellas di la bienvenida a la recomendación de Unesco de colocar a las humanidades como punto focal de los procesos educativos[5]. Confío en que la presencia de la acreditada voz de Martha Nussbaum en suelo colombiano reforzará la relevancia de las humanidades en los programas educativos de la región.

Un segundo aspecto que deseo destacar de las palabras de Nussbaum es su caracterización del componente democrático en la educación. Su concepción de democracia está basada en el paradigma del desarrollo humano, donde lo relevante está en las oportunidades, o capacidades, que cada persona tiene en áreas tales como la vida, salud, libertad política, participación política y educación. Precisa que sus definiciones se ajustan a la idea estadounidense de que un gobierno sólo es legítimo si da a sus ciudadanos oportunidades para disfrutar de “La vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” (las comillas son de Nussbaum).

Seguidamente enfoca la tarea de producir ciudadanos para una democracia humana como un objetivo de cada nación. Darle una dimensión global a la democracia no es asunto fácil de resolver. Lo ha probado así la gestión de temas tales como el cambio climático o la crisis de los refugiados y de los desplazados, por ejemplificar muy brevemente. Sin embargo, ese es precisamente el reto e ignorarlo permite que se magnifiquen sus consecuencias negativas en lugar de explorar soluciones.

Las tres capacidades que identifica como necesarias para producir ciudadanos para una democracia humana son:

“Capacidad de deliberar bien acerca de los problemas políticos que afectan a la nación, para examinar, reflexionar, discutir, y debatir, sin deferir de la tradición ni de la autoridad

Capacidad de pensar en el bien de la nación como un todo, no sólo del propio grupo local, y para ver la propia nación, a su vez, como parte de un orden mundial complicado en el que problemas de muchos tipos requieren de una deliberación transnacional inteligente para su resolución

Capacidad de preocuparse por la vida de otros, de imaginar lo que las políticas de muchos tipos significan en cuanto a las oportunidades y experiencias de uno de sus conciudadanos, de muchos tipos, y para la gente fuera de su propia nación.”

Dos de estas tres capacidades están orientadas a desarrollar empatía hacia los “otros”, dentro y fuera de la nación a la cual pertenecemos. Para la ciudadanía digital, fuertemente determinada por el desempeño personal y profesional en un mundo globalizado, tales capacidades son imprescindibles.

Complementa esas capacidades con tres valores cruciales para lo que llama una “ciudadanía democrática decente”, y que fortalecen las opciones para reconocer al otro en un mundo que, como observé en una columna anterior[6], es volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA, por sus siglas en inglés):

Capacidad Socrática de autocrítica y pensamiento crítico acerca de las tradiciones propias de cada uno

Capacidad de verse a sí mismo como miembro de una nación y un mundo heterogéneos, entender algo de la historia y el carácter de los diversos grupos que lo habitan

Nussbaum señala que al concentrar la educación en el afán de lucro se desdeña la importancia de aspectos tales como la distribución del bienestar, la estabilidad de los sistemas democráticos, la igualdad de género y raza y la calidad de la salud y la educación. Se favorece la producción de “ciudadanos incompletos”.

Capacidad de pensar en lo que podría ser estar en los zapatos de una persona diferente de uno mismo.

Comprender al que es distinto a nosotros en su nacionalidad, cultura, raza, religión o ideología es la tarea básica para construir un mundo de respeto y de paz, que atienda las desigualdades, los desequilibrios y que sea incluyente. La educación para el ciudadano digital globalizado debe asumir desde su raíz la magnitud real de lo que esto implica.

Para países como Colombia, adentrado en esta era del postconflicto con todas sus complejidades, o como Venezuela, donde una polarización exacerbada obstaculiza la viabilidad de salidas a la crisis, el proponerse seriamente promover este tipo de valores en la población es una misión prioritaria.

En el caso de los países mencionados es evidente que estamos ante problemas que desbordan las fronteras que los unen. Y es que, como sabemos, cuando uno tiene gripe/gripa, el otro estornuda.

[1] El texto de su discurso de aceptación del Doctorado Honoris Causa e información sobre sus actividades en Medellín se pueden acceder en: www.udea.edu.co/wps/portal/udea/web/inicio/campanas/nussbaum-medellin

[2] Por ejemplo: Sobre Martha Nussbaum. Jairo Hernando Gómez Esteban www.compartirpalabramaestra.org/columnas/sobre-martha-nussbaum

[3] Los colegas fueron Irene Plaz Power, socióloga, y José Manuel Martínez, ingeniero eléctrico. Las asignaturas que creamos y dictamos fueron “Informática y Sociedad” e “Historia de la Computación en Venezuela”.

[4] La primera de ellas fue: ¿Quién tira la carreta: la educación o la economía? www.compartirpalabramaestra.org/columnas/quien-tira-la-carreta-la-educacion-o-la-economia

[5] A “Replantear la educación” llaman www.compartirpalabramaestra.org/columnas/replantear-la-educacion-llaman

[6] Urgencia vital de las universidades. compartirpalabramaestra.org/columnas/urgencia-vital-de-las-universidades

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
Escrito por
Docente-investigador de la Universidad Central de Venezuela
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Rubén Darío Cárdenas
Gran Rector 2016
La escuela no puede seguir siendo un espacio cerrado: hay que abrir las puertas de las aulas y de la institución para que lleguen otros saberes. Esto sólo lo permite el tejer puentes