Usted está aquí

La educación y el alma

El aprendizaje que se fundamenta en los sentimientos alimenta la vida interior del estudiante y lo conecta a la vida exterior y a su ambiente.

Enero 14, 2019

Desde finales de 1990 ha habido un creciente interés del rol de la espiritualidad en la educación. Varias conferencias y libros se han enfocado en este tema. Este interés surge en parte de reconocer la importancia de formar integralmente a la persona y no solo su intelecto. La educación Holística hace un llamado para que los docentes se conecten con la cabeza, manos y el corazón del estudiante. Respecto a la espiritualidad, Mark Edmudson en su libro ¿Por qué enseñar? utiliza una frase de Keats y afirma que la educación debe apuntar a hacer un alma. Ralph Waldo Emerson (1982) escribió en su diario que “La educación estaba apartando el alma”. Yo pienso que el aprendizaje más poderoso es de alma a alma. Esto sucede cuando el alma del docente se conecta con el alma del estudiante o estimula conexiones de alma a alma entre sus estudiantes. Primero, expondré lo que entiendo por alma y luego discutiré como esta puede ser conservada en los parámetros de la educación.

 

La Naturaleza del Alma

Antes de discutir la educación y como esta puede ser más emocionante, pienso que es importante discutir la naturaleza del alma.

  1. El alma no es una entidad o una cosa, sino una energía animadora o proceso. Como una fuente de energía nosotros a veces podemos sentir la expansión del alma. Una bella pieza musical puede hacer sentir que nuestras almas se expanden; igualmente, en una situación temerosa o amenazante, podemos sentir como nuestras almas se contraen o encogen. Podemos reconocer el alma en las personas cuando vemos que sus ojos se encienden, cuando su discurso es animado, cuando sus movimientos corporales se realizan con gracia y energía. En el oeste tenemos la frase “Los ojos son la ventana del alma”. En algunas personas como Nelson Mandela, la energía del alma fue muy evidente y transparente. En un aula que sea emocionante, nosotros podemos ver una luz en los ojos de los estudiantes.
  1. En el alma se encuentran nuestros sentimientos y anhelos más profundos. Cuando nos damos cuenta que estos anhelos son capaces de manifestarse, empezamos a sentirnos profundamente realizados. En parte, podemos ver el camino de la vida como un intento para descubrir y caer en cuenta de estos profundos anhelos. uno de nuestros anhelos más profundos es el de encontrar un trabajo emocionante. Yo creo que la educación profesional es errónea, ya que a menudo la carrera se considera como una especie de elección racional. La racionalidad es parte del proceso pero el alma gradualmente encuentra su camino en el mundo y se armoniza en el trabajo en donde puede llegar a estar.
  1. Con respecto al amor, el alma busca la unión con otras almas (Ej. alma gemela). Esto puede tomar la forma de amor romántico, amor de familia, amor universal o amor por lo divino. El amor romántico en nuestra cultura ha sido trivializado a través de novelas y romances arlequín, o es el objetivo del cinismo. Sin embargo, el amor romántico nos puede enseñar mucho. Cuando nos enamoramos vemos la naturaleza angelical del ser amado. Algunos dicen que esto es una ilusión romántica, pero tal vez nosotros vemos la naturaleza verdadera de los demás, que es la divinidad de una persona. A través del amor el alma toca lo eterno, lo divino. A través de la sabiduría y la bondad amorosa nosotros podemos empezar a ver la naturaleza angelical no solo en nuestro ser amado sino en todos los seres. Nosotros intentamos conectarnos a este núcleo central de bondad y decencia en los demás. Esto fue lo que Nelson Mandela reconoció durante sus 27 años de prisión. A pesar que sus guardias podían ser a menudo crueles y sin sentimientos, de repente él vio un acto de bondad que revelaría el lado más amable de una persona. Comentarios de Mandela (1994):

Siempre sabía que, en el fondo del corazón de cada ser humano, hay piedad y generosidad. Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su proceder o su religión. Las personas deben aprender a odiar, y si pueden aprender a odiar, se les puede enseñar a amar. El amor viene de forma más natural al corazón humano que su opuesto. Incluso en los momentos más oscuros en prisión, cuando mis compañeros y yo fuimos llevados a nuestros límites, pude ver un destello de humanidad en uno de los guardias, tal vez solo por un segundo, pero fue suficiente para tranquilizarme y seguir adelante. La bondad de un hombre es una flama que puede ser escondida pero nunca extinta. (p. 542)

El alma que ama intenta expresar su alegría a través de la música y las canciones. Sardello (1992) comenta:

El aprendizaje del alma no consiste de la internalización del conocimiento, la determinación del significado correcto, el logro de la precisión, sino que está para ser encontrado en lo que parece correcto. Esa alma que canta fue entendida por la psicología antigua del alma del mundo - El canto del alma fue conocida como la música de las esferas.  (p. 63)

Vivimos en el día de los resultados basados en la educación. Yo creo que “El alma que canta” debería ser un resultado fundamental de la educación. El mundo sería un lugar distinto si este fuera un objetivo educacional central.

Finalmente está el amor que discuten Dante y Rumi. Este amor que en las palabras de Dante  “Mueve el sol y las otras estrellas” y que Gandhi y King dicen que cae en el corazón del universo. El gran abogado americano Clarence Darrow dijo “Yo creo en la ley del amor. Yo creo que es la fuerza más potente en este gran universo.” (Citado en Farrell).

4. La noche oscura del alma

Aunque el alma busca la luz y el amor, también experimenta la oscuridad. Conocemos la frase “La noche oscura del alma” para que el alma deba tratar la pérdida, el duelo y el dolor, los cuales son una parte inevitable de la vida. Si intentamos escapar de experiencias como la pérdida de un ser amado, entonces estaríamos ignorando el trabajo importante del alma. En Norte América no estamos cómodos con el dolor y usualmente buscamos alivio en el alcohol, la televisión, las películas  e incluso el fundamentalismo. Sin embargo el costo a nuestras almas es enorme ya que el alma busca estar en contacto con las realidades básicas de la vida, que incluyen sufrimiento y muerte tanto como el amor y la alegría.

5. La contemplación es la forma principal del alma para aprender y conocer y es rara vez fomentada en la educación. La contemplación involucra estar presente con lo que estamos aprendiendo y dejar que el objeto se vuelva parte de nosotros. Por ejemplo, si los estudiantes están estudiando los números, ellos en realidad representan el número por el movimiento. Al ignorar o negar la contemplación, también se está negando el alma. El alma esconde mientras que nuestras mentes analizan, memorizan y categorizan.

El aprendizaje basado en los sentimientos

Yo creo que es posible tener un aprendizaje basado en los sentimientos en nuestras escuelas. La educación entonces se convierte en una educación vital y viva. El aprendizaje que se basa en los sentimientos involucra ambos: Trabajo interno y trabajo externo. Respecto al trabajo interno, estoy de acuerdo con Matthew Fox “Necesitamos una inversión masiva de talento y disciplina al interior de nuestras vidas.” (p.22). La educación prácticamente ha ignorado la vida interior de los estudiantes y los docentes, pero pienso que es posible desarrollar un currículo para la vida interior que incluya imágenes guiadas, meditación, el trabajo soñado, la narración y la escritura de diarios. Segundo, las artes son esenciales en el aprendizaje basado en los sentimientos ya que todas las artes pueden proveer alimento para el alma. Finalmente, estudiar la tierra en una forma que permita que el estudiante se conecte con sus procesos.

Un Currículo para la vida interior

Hay muchas formas para estimular y alimentar la vida interior del estudiante. Creo que con la televisión y los videos existe una posibilidad mínima para que los niños de hoy usen su imaginación. Cuando era niño, escuchaba la radio y recuerdo caminando a mi habitación caminando y escucharla con las luces apagadas. Mientras contaba la historia, creaba imágenes en mi propia mente.

Antes de la radio, había narración alrededor de una fogata y la historia invitaba a la imaginación. Hoy en día muy poco invita a la imaginación, en cambio, las imágenes de la televisión y las revistas han ocupado nuestro conocimiento.

La narración: Es una forma de alimentar la vida interior de los estudiantes. Los cuentos de hadas, los mitos y las leyendas, están llenos de imágenes para encender la imaginación de los jóvenes. La narración es un arte y los docentes en las escuelas de Waldorf trabajan para ser talentosos narradores.

Las imágenes guiadas o la visualización: Es una herramienta que puede activar la vida interior de los estudiantes. La imagen guiada es simplemente imaginar un objeto o una serie de eventos en la mente. Describiré algunas en donde la visualización puede ser usada de una forma que involucra los sentimientos. Una forma es que los estudiantes simplemente cierren los ojos e imaginen una historia tal cual es leída o contada. Esto se puede hacer en lenguaje, artes o incluso historia, ya que los estudiantes se pueden ver a sí mismos como personas en ciertos períodos históricos o eventos. En ciencias, los estudiantes también pueden visualizar las actividades, como el ciclo del agua, después de haber estudiado el ciclo. Al visualizar como el agua se convierte y como pasa por la evaporación y condensación, los estudiantes conectan su vida interior con un tema abstracto.  Una de las formas más creativas de usar las imágenes guiadas es hacer que los estudiantes visualicen una serie de eventos  (Ej. sumergirse en el agua o ir al espacio) y luego hacer que los estudiantes escriban una historia sobre lo que vieron. También pueden hacer un dibujo. Muchas visualizaciones usan símbolos de la naturaleza como el sol, montañas y el agua para ayudar en el proceso de la integración personal y la nutrición del alma.

La Meditación: No se usa tanto como la visualización, pero pienso que puede tener un rol en el currículo. El notable Filósofo y Novelista Iris Murdoch (1992) escribió, “Enseñen la meditación en las escuelas” (p.337) por tanto los estudiantes pueden aprender a tranquilizar sus propias mentes. Gina Levete (1995), asociada con Interlink Trust en Inglaterra, ha escrito un documento que se titula “Presentar el caso de la meditación en las escuelas primarias y secundarias” al fomentar que los estudiantes se sienten en silencio, ellos ganan acceso a su vida interior y empiezan a ver sus propios pensamientos. Algunas formas de meditación como la bondad amorosa, fomenta el desarrollo de la compasión para todos los seres en el planeta. La meditación, puede alimentar el alma de los estudiantes y su relación con otras formas de vida. Las prácticas de atención se han vuelto muy populares en las escuelas.

Otra herramienta que se puede utilizar es el trabajo soñado. Marina Quattrocchi  (1995) ha escrito una tesis de como ella utilizó el trabajo soñado en el nivel secundario. Ella hacía que los estudiantes mantuvieran diarios sobre los sueños en el transcurso del año, Ella encontró que al trabajar con los sueños, el estudiante ganaba ideas en sus vidas. Todos los estudiantes que participaron en su estudio, comentaron positivamente sobre la experiencia y algunos indicaron que el trabajo soñado había mejorado su creatividad.

Otra parte del currículo para la vida interior es mantener un Diario. La escritura de un Diario ya está incluida en el currículo de muchas escuelas, aquí sugiero que los estudiantes mantengan un diario privado en donde ellos registren sus más profundos sentimientos y deseos. Mantener un diario para una clase de escritura es usualmente alguna clase de diario reflexivo que contiene ideas que pueden dirigir a una escritura que va más allá o la finalización de un ensayo. De manera alternativa, el estudiante puede llevar un “Diario del alma”, en donde el estudiante explore sus más profundos sentimientos. Por supuesto, este diario no se expone en público.

Las artes  

Las Artes pueden proveer un alimento extenso para el alma. Una de las artes, música fue alguna vez diseñada específicamente para el desarrollo del alma. Desafortunadamente, la música y las otras artes están relegadas del currículo de la escuela. A menos que existan especialistas que enseñen las artes, el docente promedio de aula las evade. Aquí es donde la educación de Waldorf tiene mucho para ofrecer a las escuelas públicas y particularmente la forma en la que entrenamos a los docentes.  El entrenamiento de un Docente de Waldorf se impregna tanto con las artes que eventualmente los docentes nuevos de Waldorf no tienen miedo de presentar su arte en la pizarra. En la mayoría de los salones de Waldorf, el docente ha dibujado alguna hermosa imagen que está relacionada con el tema principal que está siendo estudiado. Aún más importante, el docente trae un sentido artístico a todo lo que él hace.  

Las conexiones de la tierra

Otra aproximación que puede ser de gran ayuda al alma es despertar nuestra conexión con la tierra y sus procesos. Jardines en o cerca de la escuela pueden dar a los estudiantes experiencias directas con la tierra. Trabajar en los jardines puede también ser integrado con el aprendizaje académico y los proyectos temáticos. Los estudiantes pueden estudiar la historia del universo (Swimme y Berry, 1992) para ganar un sentido profundo de admiración y reverencia por el universo mismo. Así como despertamos nuestra relación con el universo, también la tierra y el alma ganan un sentido de integridad y conectividad, ganando un sentido de pertenencia. Montessori desarrollo algo similar y lo llamo El currículo cósmico.

El docente con sentimientos

A pesar que he mencionado elementos certeros y aproximaciones que ayudan a nutrir el alma, creo que cualquier elemento puede ser enseñado con mucho cariño, si el Docente trae su propia alma al aula, entonces el elemento que está siendo enseñado toma una energía vital. En la clase del docente cariñoso, los estudiantes pueden sentir el compromiso del docente con el aprendizaje.

Dos cualidades que el docente cariñoso puede traer al aula son: La presencia y el cuidado. La presencia surge de la atención en donde el docente es capaz de escuchar atentamente. En mi propio trabajo en el Instituto de Ontario para estudios en la educación de la Universidad de Toronto, fomento que los docentes lleguen con atención o conciencia del momento al aula y a sus interacciones con los estudiantes. Debajo se encuentra una afirmación de un docente que es capaz de llegar con esta conciencia al aula de clases.

Como docente, me he vuelto más consciente de mis estudiantes y de sus sentimientos en la clase. En vez de correr a través de los eventos del día, yo tomo el tiempo de disfrutar nuestras experiencias en el día y los momentos oportunos. Los estudiantes me han comentado que luzco más feliz. Tiendo a reír más y pienso que es porque soy más consciente, estoy alerta y “presente”. En vez de pensar en lo que aún debo hacer.

Muy cerca de la presencia se encuentra el cuidado. El docente que cuida relaciona la materia a las necesidades e intereses de los estudiantes. Nel Noddings (1984) quién ha escrito extensamente sobre el cuidado, sugiere que cuando esto suceda el estudiante “Puede responder libre, vigoroso y feliz de estar inmerso en sus propios proyectos” (p.181). Cuando el docente demuestra cuidado, se puede desarrollar una comunidad en el aula.

El tiempo ha llegado para el aprendizaje basado en los sentimientos. Ya hemos tenido suficiente de enfoques mecanizados de la educación, los cuales privan el espíritu humano. Las tendencias educativas actuales basadas en resultados y la responsabilidad, agotan la vitalidad de nuestros salones. La presión de cuantificar todo el aprendizaje sin importar la calidad, reprime el alma del estudiante. En cambio, nosotros podemos aprender a traer hacia la tierra una educación de profunda alegría en donde el alma una vez más aprenda a cantar. El aprendizaje que se fundamenta en los sentimientos alimenta la vida interior del estudiante y lo conecta a la vida exterior y a su ambiente. Se reconoce y se da prioridad al espíritu humano más que simplemente producir individuos que “Compiten en la economía global”, restaurar el alma a la educación no es una nueva visión. Esta es una visión que los griegos y varios pueblos indígenas articularon por siglos. También se encuentra en el Taoismo y las enseñanzas de Cristo y Buda. ¿Por qué deberíamos a menos que nuestros ancestros? la educación ha perdido su rumbo, necesitamos mirar hacia el alma para recuperar y recordar nuestra “Relación original con el universo”.

 


Referencias

Fox, Matthew. (1994). La reinvención del trabajo: Una nueva visión de sustento para nuestro tiempo. San Francisco: Harper Collins

Levete, Gina (1995). Presentación del caso para la meditación en escuelas primarias y secundarias. Londres: Interlink Trust

Mandela, Nelson (1994). Un largo camino hacia la libertad. Boston: Little, Brown.

Miller, J.P. (Otoño, 1995). Docentes que meditan. Mente que indaga. 12, 1. 19-22.

Murdoch, I. (1992). Metafísica como una guía moral Londres: Chatto & Windus.

Noddings , Nel. (1984). Cuidar: Un enfoque femenino a la ética y moral en la educación. Berkeley, CA: Universidad de California.

Quattrochi, Marina (1995). El trabajo soñado en las escuelas secundarias: Su valor educacional y significancia personal. (Tesis doctoral inédita). Universidad de Toronto.

Sardello, Robert (1992). Enfrentando el mundo con alma. Hudson, NY: Lindisfarne Press.

Swimme, Brian & Berry, Thomas (1992). La historia del Universo. San Francisco: Harper Collins.

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
Boletín de noticias
Registre su correo electrónico para recibir nuestras noticias.
Escrito por
Doctor en Currículo. Docente de la facultad de educación de la Universidad de Toronto.
Promedio: 5 (1 voto)
Estadísticas: .
Ángel Yesid Torres Bohórquez
Gran Maestro Premio Compartir 2014
Diseñando artefactos para resolver problemas de la vida cotidiana los estudiantes desarrollan su creatividad, su pensamiento tecnológico y aprenden el valor del trabajo en equipo.