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La nueva perspectiva de los maestros desde la interacción con la neurociencia cognitiva

La perspectiva del maestro de hoy está relacionada principalmente por el dinamismo en el aula, compromiso y futuro.

Julio 3, 2017

“Aun cuando el actor del comportamiento es la totalidad del sujeto y ningún cerebro aislado del resto del cuerpo puede tener actividad mental, es esta víscera el órgano fundamental en la elaboración y gobierno del comportamiento humano”

García y García (2001, p. 197)

Se deben establecer pautas que permitan formar criterios para la comprensión de la interacción que existe entre la Neurociencia Cognitiva aplicada y los procesos de enseñanza-aprendizaje. Es así,  como desde el Conversatorio de actualización pedagógica en la Universidad CUC de Barranquilla, el Dr. Juan Fernando Martínez Pérez de Braxton, Puerto Rico, que estuvo como invitado, realiza de una manera dinámica la explicación de esta interacción.

El conferencista inicia resaltando dos aspectos importantes de la temática a tratar, en primera instancia el valor agregado que se genera al trabajar los procesos formativos que tienen que ver con la neurociencia cognitiva aplicada y en segundo lugar lo que significa la vocación docente, que muchos quieren formarse como tal, pero antes se debe responder a un cuestionamiento, ¿qué lo mueve a enseñar?, si es que le gusta o simplemente lo hace porque es un empleo.

Desde la neurociencia cognitiva, se puede establecer que algunas dinámicas en el aula, encuentran sus orígenes en las actividades neuronales que puede tener un ser humano y que es el docente quien las desarrolla y potencializa,  teniendo en cuenta el acto educativo que promueva.  Es así como el docente se convierte en un actor esencial para el proceso de enseñanza aprendizaje, y el significado que encierra esta palabra va mucho más allá de las respuestas rápidas que normalmente se dan cuando se pregunta qué lo mueve a ser parte de la docencia. Desde esa óptica, se inicia con una reflexión del sistema educativo, en especial en lo que tiene que ver con la evaluación del proceso de enseñanza-aprendiza, la cual independientemente de cómo se trabaje (de forma cuantitativa o cualitativa), al final se termina dando un valor numérico.

En coherencia con lo anterior, se llega a una respuesta y es que desafortunadamente para el docente,  el estudiante bueno es aquel que se acerca a la mayor nota y es así como el maestro se vuelve ciego ante las necesidades especiales que pueda tener un individuo que está aprendiendo.  Para sustentar lo dicho, el Dr. Martínez, muestra un video de David Westery,  quien se presentó al programa 'Anderson's Viewers Got Talent  como "el pintor más rápido"; tenía un minuto y medio para dibujar algo en un lienzo preparado de color negro, y al ir realizando la pintura, tanto el jurado como el público se reían y murmuraban al no descifrar lo que Westery estaba haciendo, hasta que al final  el artista le da vuelta al lienzo y lo que se visualiza es el rostro de un hombre, dejando a todos con una reacción de sorpresa.

Es desde esa apreciación que se le da sentido a la siguiente frase: “cuando uno hace cosas que la gente no entiende, la gente se burla”. Este joven en particular, quien en el aula se dedicaba a dibujar y entregar una cosa distinta de lo que debía darle al docente, no le interesaba la lectura, fue exitoso en la competencia que desarrolló, la pintura, se convirtió en el artista rápido más talentoso del mundo, y es allí donde surge el siguiente cuestionamiento ¿Quién es más exitoso, quien tiene la inteligencia racional o el que tiene la inteligencia emocional? Lo primero que se destaca de la anterior inquietud, es que no existe una relación entre las dos inteligencias, una persona se hace exitosa cuando asume su vida con grandeza y esto desde la escuela se puede lograr, cuando el docente consigue que el estudiante se comprometa con el aprendizaje, que es la verdadera razón de estar en un proceso formativo.

Del anterior argumento surge otro interrogante ¿cómo puede el docente comprometer al estudiante en el proceso de aprendizaje?, la respuesta es, siendo un Maestro dinámico. Se le da significado a la palabra dinamismo: a. “Energía Activa y Propulsora” (RAE); b. “Actividad, destreza y diligencia grande” (RAE); c. Fuerza que produce movimiento” (RAE); al tener los diversos significados de la anterior palabra, se establece ahora el rol del Maestro,  quien modela y entrena a los estudiantes en las destrezas y actitudes, además de guiarlos y monitorearlos en su progreso. De allí se establece que un Maestro dinámico es el que desarrolla el pleno pensamiento y por tanto la creatividad para lograr el aprendizaje significativo y consigue que los estudiantes entiendan que son ellos los que deben aprender.

Partiendo de esa idea, el Dr. Martínez preguntó a los participantes ¿qué características se necesitan para que un maestro sea efectivo en el aula de clase?, parte de las respuestas fueron: domina la materia; promueve el aprendizaje significativo; son creativos, entre otras. Una vez se consiguió la respuesta del público, el mediador mostró las características, que él tiene identificadas: domina la materia; es flexible; acepta retos; promueve cuestionamiento; asume riesgos; creativo; posee buen humor; logra los objetivos; motiva asertivamente; es gentil y es considerado.

Lo anterior se fundamenta con las bases epistemológicas con autores como Piaget quien hace una investigación para demostrar cómo el desarrollo mental incluye la asimilación de nuevos hechos a estructuras mentales, que al asimilarlo experimentan un proceso de acomodación; en pocas palabras el estudiante tiende a pensar, pero las formulaciones de este autor, fueron criticadas por no explicar el papel social en el desarrollo mental, es así que desde otras investigaciones surge el constructivismo, donde se enfatiza en la actividad del sujeto, pues el aprendizaje se da como un proceso de construcción personal, que está mediada por la escuela y la construcción de significados, la cual está ligada a la idea de aprendizaje significativo de David Ausubel.

 

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Ingeniera de sistemas, especialista en gerencia del talento humano, especialista en estudios pedagógicos y maestrante en educación.
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Laura María Pineda
Gran Maestra Premio Compartir 1999
Dar alas a las palabras para que se desplieguen por la oración y vuelen a través de los textos para que los estudiantes comprendan la libertad del lenguaje.