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Potenciar el liderazgo directivo

Hay una creciente preocupación con respecto a la función del rector y directivo escolar dada su incidencia en el mejoramiento de los resultados de los estudiantes y el contexto cambiante de las escuelas el cual exige preparar a niños y jóvenes para enfrentar el siglo XXI. 

Abril 30, 2015

Diversos informes de política educativa señalan la importancia de potenciar el liderazgo directivo como un mecanismo fundamental en la mejora de los resultados escolares. Este es el caso de la OCDE que ha derivado recomendaciones que vale la pena traer a colación en la medida que ayudan a  analizar las políticas y prácticas de liderazgo escolar actuales en Colombia y a precisar temas se suma importancia que pueden orientar una posible ruta por dónde y cómo transitar.

Cuatro acciones según éste organismo se requiere diseñar e implementar en la política de gestión escolar, independientemente del contexto en el que se sitúe:  

  1. Clarificar las funciones y la orientación pedagógica del cargo de rector y director mediante la construcción de estándares de desempeño
  2. Distribuir el liderazgo escolar al interior de la comunidad educativa
  3. Desarrollar habilidades para una gestión escolar eficaz, mediante una oferta de formación que cubra los distintos momentos de la carrera directiva; y
  4. Hacer de la rectoría y dirección una profesión atractiva, a través de la profesionalización de los procesos de selección de los rectores y directores, el establecimiento de procesos de evaluación sistemáticos del desempeño profesional y el fortalecimiento de la posición directiva mediante mejoras de las condiciones de trabajo, salarios y perspectivas de la carrera profesional.

En Colombia si bien se ha avanzado en la definición de las tareas administrativas y financieras de los rectores y directores, se requiere evolucionar hacia el desarrollo de unos estándares para la profesión que no solo precisen funciones orientadas a mejorar los resultados del aprendizaje de los alumnos sino que también proporcionen elementos que puedan ser usados tanto para la selección, como para la formación y evaluación de estos actores.

En cuanto a las condiciones de trabajo, los rectores se quejan de manera permanente por la carga excesiva de tareas y la falta de apoyos para una buena gestión; podría ser útil aprovechar una de las recomendaciones de la OCDE en cuanto al liderazgo distribuido que significa que las funciones y responsabilidades del rector o director se comparten con otros profesionales de la escuela y otros externos a ésta, como pueden ser los miembros del consejo directivo, otros rectores de instituciones educativas, personal de las secretarías de educación y representantes de su comunidad local.

Ahora, respecto a la formación inicial y permanente de los rectores si bien no existe una manera única de hacerlo, está fuertemente relevado en las investigaciones internacionales que los programas requieren definir un equilibrio entre conocimiento teórico y práctico de tal manera que los participantes puedan gestionar su aprendizaje y desarrollar habilidades en contextos reales.

Acerca de los salarios, estos pueden tener un impacto en la atracción al cargo. Recomienda el organismo que los sueldos de estos actores deben ser equiparables a los de puestos similares en el servicio público y en el sector privado. Igualmente recomienda introducir sueldos más flexibles con incentivos a quienes elijan trabajar en escuelas desfavorecidas o en ubicaciones difíciles, o reconocer a quienes tienen responsabilidades de liderazgo distribuido, o sueldos vinculados a los resultados escolares. Lo cierto es que el ingente aumento en la carga de trabajo y las responsabilidades de los rectores demanda que su sueldo sea significativamente más alto que el de los maestros y otros miembros del equipo de gestión escolar.

Puede sonar a perogrullo pero es clave avanzar en políticas de fortalecimiento de la función del rector y director de la educación preescolar, básica y media en Colombia, abrir y acompañar la discusión sobre éstas y otras acciones que pueden ayudar a potenciar su rol en el logro de resultados, e igualmente, invitar a participar en el diseño y desarrollo de estos marcos, a representantes de los rectores con los responsables de la política educativa para que efectivamente lo que se defina corresponda a sus necesidades y requerimientos actuales. 

Escrito por
Licenciada en Educación, Magíster en Investigación Educativa
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Luis Fernando Burgos
Gran Maestro Premio Compartir 2001
Revivo los mitos y leyendas para invitar a los duendes a guiar procesos de investigación.