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Prácticas pedagógicas para el desarrollo de competencias ciudadanas

Consulte los resultados obtenidos del análisis de la aplicación de la prueba en competencias ciudadanas en un grupo de estudiantes de la Universidad del Magdalena.

Mayo 14, 2018

En este artículo se presentan los resultados obtenidos del análisis de la aplicación de la prueba en competencias ciudadanas en un grupo de estudiantes de la Universidad del Magdalena (Colombia) después de haber recibido las prácticas pedagógicas constructivas (estudio de casos) y lúdicas (juegos) para la adquisición de competencias ciudadanas.

El estudio es cuantitativo, de diseño cuasi-experimental, con aplicación de pre-prueba y post-prueba, con un grupo de control que recibió la intervención de prácticas pedagógicas expositivas (clases magistrales) y un grupo experimental que recibió la intervención de prácticas pedagógicas lúdicas y prácticas constructivas.

Las pruebas paramétricas realizadas a los datos obtenidos permiten concluir que existen diferencias significativas a favor de los alumnos que emplearon las prácticas pedagógicas lúdicas y constructivas para el desarrollo de competencias ciudadanas.

Esto sugiere la necesidad de seguir aplicando prácticas pedagógicas eficaces para el desarrollo de estas competencias en los estudiantes universitarios.

Introducción

Los álgidos problemas que vive Colombia han ocasionado el deterioro de la conducta, llevando a los individuos a una escasa o nula participación en los escenarios que le competen, al empleo de estereotipos arraigados en sus culturas que dificultan el reconocimiento del otro, y a la poca tolerancia en las relaciones interpersonales, etc.

Frente a estas problemáticas, la educación ha planteado estándares en competencias ciudadanas, los cuales sólo cubren los programas de Educación Básica y Secundaria, por lo que se hace necesario establecerlos en el nivel universitario, a fin de dar respuesta a los fines y objetivos de una Educación Superior pertinente.

Para su aplicación en el aula deben estar acordes a prácticas pedagógicas activas, con un grado de profundidad y complejidad mayor en cada uno de los ámbitos, y con conocimientos que permitan la integración de las destrezas de pensamiento y competencias propias.

Reafirmando lo anterior, Giroux (1992) considera que a través del aula se puede cambiar la formación pasiva que se le ha dado al ciudadano mediante la modificación de las prácticas pedagógicas empleadas por el profesor, utilizando metodologías de enseñanza que cuestionen el conocimiento y le permitan al estudiante participar responsablemente en su aprendizaje.

En la presente investigación se considera a las prácticas pedagógicas como aquellas estrategias, instrumentos y acciones que el docente realiza en el aula para guiar el proceso de enseñanza aprendizaje, con la pretensión de desarrollar en el educando diversas competencias, específicamente las competencias ciudadanas (cognitivas, comunicativas, emocionales e integradoras).

Estas prácticas han de ser observables por otros y permitir a los docentes realizar meta-cognición sobre su enseñanza a fin de replantear su quehacer educativo y lograr el interés y la motivación por parte de los estudiantes (Zambrano, Rivera, Fernández y González, 2014).

Además, estas prácticas deben estar orientadas por el currículo y la experiencia del educador; en el primer caso con el fin de articular los diferentes componentes de los procesos formativos y de interacción que se desarrollan en el aula (Briones, 2004), y en el segundo, dando coherencia a los conocimientos y competencias que docentes desean que el estudiante desarrolle, contribuyendo en la renovación de las metodologías de los docentes (Rangel, 2015).

Existen prácticas pedagógicas que se utilizan en el proceso de formación de los estudiantes universitarios, entre ellas: prácticas expositivas, constructivas, de profundización y lúdicas. En esta investigación se aplicaron prácticas lúdicas (juegos) y constructivas (estudio de casos) a un grupo de tratamiento, mientras que a otro grupo sólo se le aplicaron prácticas expositivas (clases magistrales) para demostrar cómo las primeras prácticas desarrollaban las competencias ciudadanas entre los alumnos.

Las competencias ciudadanas son un conjunto de conocimientos, actitudes y habilidades –cognitivas, emocionales y comunicativas– que articuladas entre sí hacen que el ciudadano democrático esté dispuesto a actuar de manera constructiva y justa en la sociedad (Ministerio Nacional de Educación [MEN], 2004, p. 8).

Esto conlleva un desarrollo como ser en el instante en que interactúa con otros y con la naturaleza, requiriendo del individuo conocimientos, habilidades y valores para lograr su compromiso y responsabilidad ante dilemas de la sociedad. Por ello, el desarrollo de las competencias ciudadanas se presenta como alternativa pedagógica a aplicar frente a las exigencias de los cambios coyunturales que requiere Colombia.

Carrillo (2013) define las competencias ciudadanas como la capacidad para participar en múltiples contextos, ámbitos sociales y laborales en los que se desempeña el individuo; coincidiendo con Villarini (2010), quien indica que las competencias ciudadanas son el desarrollo de conceptos, actitudes y destrezas que se requieren para ser un miembro activo, reflexivo, crítico y responsable de un pueblo que busca organizarse como comunidad política democrática.

Autor: Elizabeth Leonor Zambrano
Lea el contenido completo en la Revista Electrónica de Investigación Educativa


Imagen la-urbanidad.blogspot.com.co

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
Escrito por
Publicación del Instituto de Investigación y Desarrollo Educativo de la Universidad Autónoma de Baja California.
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Hoguer Alfredo Cruz Bueno
Gran Maestro Premio Compartir 2009
Logré vincular el aula y la comunidad rural a través de expediciones que marchaban tras la huella de la cultura local en tertulias de lectura que se convirtieron en lugares de encuentro entre los padres, los hijos, los textos y la escuela.