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Vicisitudes de la formación docente en la ciudad de Bogotá

Es posible encontrar el terreno en el que se aprecian algunas conceptualizaciones sobre la formación del docente, en tanto que se alude a la profesionalización. 

Octubre 26, 2017

Respecto de la formación, puede señalarse que las políticas de acreditación de los programas universitarios, representan la intención de mejorar la formación del futuro docente. En éste sentido se puede observar las evidencias que permiten percibir la intención no solamente al hablar de la docencia como profesión sino también de señalar aquellos esfuerzos que se realizan a través de la conformación académica de grupos de investigación por asegurar la calidad de la formación docente; con igual propósito aparecen los grupos de investigación en el campo educativo, al interior de ellos se realizan análisis relativos al servicio de la docencia y se lleva a cabo investigaciones pedagógicas en las que se procura reconocer la competencia del docente y su saber acerca de su práctica.

El tema de la calidad de la educación en los sectores público y privado en la ciudad de Bogotá y en las distintas regiones del país, viene siendo objeto de diversos debates y análisis, particularmente en estos primeros años del presente siglo, en los cuales Colombia en su afán por mejorar la eficiencia educativa ha comenzado a participar en distintos programas internacionales de evaluación del aprendizaje.

En las discusiones relacionadas con la de calidad educativa, frecuentemente ésta se asocia con la actuación docente, tomando como referente indudable los desiguales resultados obtenidos por los estudiantes del sector oficial con respecto al sector privado en las pruebas externas aplicadas por el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior –ICFES–, las pruebas SABER y las pruebas COMPRENDER; ante esta situación adquiere especial importancia la cuestión sobre la formación docente, a partir de considerar que este hecho se convierte en una expectativa de transformación en el campo educativo apuntando a procesos de desarrollo social, político, cultural, económico y científico entre otros.

A pesar de los diversos análisis de los resultados de las pruebas externas aplicadas a los estudiantes de la educación básica y media en la ciudad de Bogotá, en los cuales se señala con enorme responsabilidad de la crítica situación de calidad de la educación al docente de estos niveles educativos; puede observarse también que estos análisis no consideran otros factores relacionados directamente con dicha situación, entre los que se destaca con particular relevancia la inexistencia actualmente de una auténtica política nacional de educación, en la que la formación inicial y permanente del docente sea el cimiento que se requiere para responder a las verdaderas exigencias y necesidades educativas de acuerdo a la dinámica de la realidad actual.

A pesar de la presencia de algunas propuestas de programas de formación docente, establecidas por la entidad encargada de dirigir los procesos de formación, el Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico –IDEP–, estas se han quedado en reformas dirigidas a intervenir en las prácticas de enseñanza.

Tales propuestas deben su aparición a las reflexiones sobre la actuación docente, a partir del hecho denominado ‘la capacitación docente’. En la ciudad de Bogotá se ha dado respuesta parcialmente mediante la programación de cursos dirigidos a docentes de la educación básica y media.

Esta respuesta se ha presentado en determinados momentos del devenir educativo en Bogotá, finales del siglo XX y comienzos del XXI, momentos en los que la Secretaria de Educación Distrital (SED), –organismo encargado de regentar la educación básica y media en la ciudad–, hace manifiesta su preocupación sobre la necesidad del “mejoramiento de la calidad de la educación prestada en la ciudad, y específicamente en la educación media” Vélez White (1999: 81) Aparece entonces como uno de los objetivos fundamentales para el mejoramiento de la calidad de la educación en la ciudad, el mejoramiento en los resultados de las pruebas externas presentadas por los estudiantes en las áreas básicas constitutivas del núcleo común del bachillerato, esta intencionalidad se presenta a propósito de la aparición del nuevo ‘examen de estado’ (prueba externa) que se comenzó a aplicar a partir del año 2000.

La nueva prueba destinada a los estudiantes del grado 11° se fundamenta en un examen relativo a la formación por competencias que se debe realizar en el bachillerato. Para cumplir con el señalado propósito la Secretaria de Educación Distrital –SED–, propone una serie de jornadas de capacitación para los docentes en ejercicio de los grados 10° y 11°, de las áreas de Lenguaje, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Matemáticas e Inglés, pertenecientes al sector estatal de la ciudad de Bogotá.

Sin embargo, este intento no deja de ser una respuesta limitada y parcial a la necesidad de promover auténticas y efectivas transformaciones en los procesos de la formación y la cualificación docente. Mejorar y fortalecer la calidad de la educación media se convierten en motivos esenciales que ubican hoy en el centro de estos propósitos el papel del docente, para generar estrategias de formación desde el Ministerio de Educación Nacional, e igualmente desde el interior de la organización Sindical de los docentes la Federación Colombiana de Educadores –FECODE–, a propósito del mejoramiento de las condiciones laborales en pro de lograr la profesionalización del quehacer docente.

Las reformas educativas diseñadas para el logro de los aprendizajes de los estudiantes y las funciones que anteriormente eran asumidas por la sociedad (padres de familia), ahora son asignadas a los docentes, además de la continua y sistemática supresión de la psicoorientación en los colegios, han originado una voluminosa y pesada carga de responsabilidades, tanto al docente como para la institución educativa, a ello se agrega otros aspectos del entorno en el que se desempeña, algunos investigadores como Calvo (2006) señalan respecto de éstos hechos que este conjunto de eventos y circunstancias deben ser tenidos en cuenta en la consideración del alcance de la meta de calidad.

¿Cómo se concibe al docente?

En nuestro medio se presentan particularmente dos miradas acerca del docente y su ejercicio. Una es la estatal, desde la cual se percibe al docente como “un simple receptor y ejecutor tanto de políticas como de conocimientos” (Perafan 2005:5), de acuerdo con este investigador y bajo esta concepción, quedan ocultas en el espacio escolar a los análisis sobre la pedagogía y la didáctica, las distintas manifestaciones de los docentes; señala igualmente la necesidad de llevar a cabo un estudio que permita obtener otra concepción del docente, en el cual se explore sobre “el reconocimiento del docente, la legitimación y circulación del pensamiento y conocimiento del profesor”.

La otra mirada se presenta desde los docentes investigadores y desde el quehacer del mismo docente, ella ha dado lugar a diversas controversias sobre la naturaleza de su formación y del estatus profesional.

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Publicación cuatrimestral del Instituto de Ciencias de la Educación para la Investigación Interdisciplinaria de la Facultad de Ciencias Humanas, UNLPam, que integra el Núcleo Básico de Revistas Científicas Argentinas.
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