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Gracias Maestros que dejan huella: aprendizajes de la pandemia

Cada 15 de mayo festejamos con agradecimientos a quienes se dedican profesionalmente a ser docentes. Este año, el reconocimiento es doble.

Mayo 14, 2020

Decir “ser maestros que dejan huella”, tal vez sea una redundancia. La palabra “maestro” viene del origen latín “magister”, que significa el “más alto nivel de competencia”. Así que la sola palabra “maestro” tendría que indicarnos que se trata de eso: de alguien que por su más alto nivel de competencia tiene la capacidad para “dejar huella” en la vida, en el alma de cada uno de sus estudiantes al ser luz en el camino para desarrollar su SER, para expandir su SER. Todos y cada uno de nosotros tiene, con la mejor de las suertes, muchos maestros en el camino. 

Cada 15 de mayo festejamos con agradecimientos a quienes se dedican profesionalmente a SER maestros. En esta ocasión, este año 2020 nos sugiere que tendremos o necesitemos del más alto grado de competencia para comprender con la suficiente agudeza, claridad y nitidez esto que nos está pasando y aprovechemos la oportunidad. El mundo entero, con esta pandemia, ha tenido que enfrentar y recordar que la vida es una permanente incertidumbre. Como dice Yuval Noah Harari: “La gente teme el cambio porque teme lo desconocido. Pero la única y mayor constante de la historia es que todo cambia”. Y esta pandemia nos ayuda a recordar con fuerza inusitada esta verdad, cuya comprensión la podemos aprovechar para convertirla en una gran oportunidad.

Por otro lado, sabemos que la escuela es un conjunto de relaciones complejas y no es una relación unívoca educador-estudiante-educador. A pesar de esto, en general, la hemos convertido en una organización muy estandarizada, posiblemente por necesidades de facilitar su administración y de alguna manera “nos protegemos” de la verdadera realidad que es cambiante, y más bien suponemos una realidad unívoca, de camino lineal y estandarizado, dividido, con dificultad para “ver” y “atender” la diversidad y el cambio, el sistema, el engranaje. De ahí una escuela centrada en aprendizajes por áreas de conocimiento, una escuela que ofrece un camino lineal a cada estudiante, con dificultades para reconocer la diversidad, poco flexible.

Entonces, al reconocer esta realidad de la pandemia, por un lado, y de la escuela como funciona hoy en día en general, por el otro, cuáles son las competencias esenciales que, como maestros, tendríamos que sacar a relucir en este momento para aprovechar esta oportunidad y cuáles son esas competencias para no continuar haciendo lo mismo, no solo en ese “otro” ambiente de aprendizaje (el hogar y las TI), sino al “regresar” a la escuela.

Lo que está sucediendo es una gran oportunidad para que los  maestros consoliden competencias para construir puentes más orgánicos entre la escuela y la familia; para generar comunidades de aprendizaje, quienes al compartir su quehacer encuentran la mejor manera de expandir sus capacidades. Competencias para construir en equipo, para comprender la diversidad de sus estudiantes y contextos en los que habitan y actuar en consecuencia. Competencias para cuidarse, cuidar del otro y cuidar el medio ambiente. Capacidad para escuchar y escucharse desde las distintas maneras de construir lo común. Competencias para construir una visión colectiva de una sociedad más justa y equitativa, y actuar en consecuencia desde la escuela, con sus estudiantes y colegas. Estar abiertos a comprender esta nueva realidad, reflexionar sobre esta de manera sistemática y enfrentar los desafíos que ya estaban por ahí y han cobrado urgencia, al hacerse tan visibles.

Gracias maestros por el ejemplo que están dando a la sociedad con su capacidad para aprovechar esta oportunidad y profundizar en la reflexión acerca de cómo podemos generar ya las transformaciones soñadas.

¡¡Gracias Maestros!!

 


Imagen freepik.es

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Directora de Desarrollo y Liderazgo Pedagógico
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Sandra Cecilia Suárez García
Gran Maestra Premio Compartir 2013
El cuerpo habla y la danza puede ser el camino para la exploración del ser y el medio para liberar las palabras que se encuentran encadenadas.