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Los coordinadores: una clave en la calidad

Los coordinadores son fundamentales en la construcción de una nueva visión de liderazgo, aquella dirigida a que se amplíe el poder del maestro como agente de cambio, dentro y fuera del aula.

Octubre 1, 2018

Los coordinadores en las instituciones educativas son actores claves en la formación que niños y jóvenes colombianos reciben. Sus múltiples roles, mezcla de misionalidad y de resolución diaria de la mas variada índole de problemas en las instituciones educativas, son determinantes en su marcha. Sin embargo, puede hablarse de una ausencia de identidad y reconocimiento hacia ellos, en contraste con los que reciben, comparativamente, docentes y rectores.

En evento realizado el 27 de septiembre pasado en instalaciones de la Universidad de La Salle, en Bogotá, promovido por las fundaciones Compartir, Promigas, Terpel, Empresarios por la Educación, con participación de las universidades de La Sabana y La Salle, se pusieron sobre el tapete varios tópicos cruciales relacionados con el papel de los coordinadores en los colegios colombianos.

Las exposiciones y los dos conversatorios realizados ocurrieron en una audiencia compuesta, principalmente, por coordinadores provenientes de distintos rincones de Colombia. La conversación entre pares es una de las claves para la reflexión y base para desarrollos de política pública e investigación y el encuentro lo demostró con creces.

Quedó claro, en primer lugar que, a pesar de que dentro de cada institución educativa los coordinadores son actores de primera línea, reconocidos tanto por docentes, directivos y alumnos y, por supuesto, también por las familias y el entorno comunitario, también hubo consenso alrededor de su relativa invisibilidad dentro del sistema educativo.

Por otra parte, las políticas públicas hablan poco o nada de los coordinadores, que suelen incluirse dentro de la categoría más nebulosa de los “directivos”. Las investigaciones de corte académico que se realizan ignoran, por lo general, a tales actores.

Lo que ha mostrado el evento en referencia es que los coordinadores son figuras determinantes en la buena marcha de las instituciones eductivas. Que, sin embargo, es necesario construir su identidad.

Parte del problema radica en los diferentes tipos de coordinación que existen, asociados varios de ellos a aspectos misionales. En la práctica, la necesidad de resolver problemas cotidianos suele sofocar el trabajo misional por simple sustracción de tiempo. Desde problemas asociados con la convivencia en hogares de los estudiantes, hasta simples problemas administrativos, el espectro de tareas no previstas y que, obligatoriamente, hay que ejecutar, es muy amplio. En tal contexto, la planeación (qué hago, cuándo, con quién, para quién) pasa a un segundo plano.

Uno de los problemas mencionados en varias ocasiones durante el encuentro se refiere a la cultura de apreciar el cargo de coordinador como una escala que, en algún momento, debe conducir a una aspiración superior: la de convertirse en rector de una I.D. Dicha apreciación desvirtúa, en cierto sentido, las enormes posibilidades de desarrollo del rol de los coordinadores.

Otro reto hace referencia a la alta discrecionalidad que, por norma, le corresponde al rector en el sentido de tener la potestad de asignar tareas a los coordinadores. Ello, de alguna manera, representa una especie de lotería en la medida en que haya menor o mayor pertinencia, de parte del rector, en el ejercicio de dicha potestad.

Los coordinadores son fundamentales en la construcción de una nueva visión de liderazgo, aquella dirigida a que se amplíe el poder del maestro como agente de cambio, dentro y fuera del aula. Ello requiere que sean distribuidores de poder, constructores de una cultura democrática orientada a la excelencia en el aprendizaje.

Compartir es, en los tiempos actuales, poder.

Escrito por
Consultor en educación
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Martial Heriberto Rosado Acosta
Gran Maestro Premio Compartir 2004
Sembré una semilla en la tierra de cada estudiante para que florecieran los frutos del trabajo campesino en el campo que los vio nacer