Usted está aquí

Hagamos una antología de historias de espantos, un pretexto para trabajar sistemáticamente la oralidad en la educación básica.

Un proyecto de recuperación de esas historias de espanto que reposan anónimas en la memoria de abuelos y padres, y tiene como meta final el uso de la escritura como testigo social de su existencia. 

Junio 8, 2017

El trabajo está enmarcado dentro de un proyecto de recuperación de esas historias de espanto que reposan anónimas en la memoria de abuelos y padres, y tiene como meta final el uso de la escritura como testigo social de su existencia.

Pero en el tránsito hacia esa meta surgen ejercicios vitales como aprender a escuchar con respeto la palabra de quien relata, servir de vehículo de transmisión de las historias contadas, analizar a través de videos el discurso de los adultos y de los compañeros en el acto de contar, encontrar diferencias textuales y contextuales entre el lenguaje oral y el escrito, descubrir que ambos códigos se rigen por normas distintas, que existen muchos fenómenos que se dan en la lengua oral, pero que no encuentran correspondencia en la escritura… y posicionarse críticamente frente al discurso oral propio y el de los otros, “no para enfatizar las carencias, sino para planificar situaciones de uso de la lengua que permitan reflexionar sobre formatos de habla alternativos y de mayor prestigio social para poderse desenvolver en contextos más amplios y más formales”. (Rodríguez, 1996, p.34)

Todo este trasegar se hace posible gracias al uso de la reflexión metaverbal como herramienta mediante la cual se logran construir colectivamente los conceptos que les permiten a los alumnos comprender, en primera instancia, el funcionamiento de la lengua oral y en ese camino, ir adecuando el discurso a las situaciones de comunicación donde se ponen en juego y a las reglas pragmáticas y textuales que las rigen.

Para este propósito se hace necesario el diseño de rejillas que contemplan aspectos como: manejo del auditorio, uso de mecanismos de adecuación del discurso, manejo de matices emocionales, altura de voz apropiada al auditorio, manejo del espacio y de mecanismos de cohesión, entre otros.

Un procedimiento similar se lleva a cabo para el proceso escritural, regido básicamente por dos premisas esenciales: En primer lugar, que la escritura es una  práctica social plena de sentido, que responde a propósitos comunicativos determinados y se constituye por tanto en un instrumento poderoso que logra efectos reales en un destinatario real: Se escribe para algo y para alguien; se escribe para ser leído. Y en segundo lugar, que escribir es un proceso que implica tareas complejas como planear, revisar y reescribir y que, por tanto, demanda la elaboración de diversas versiones del mismo texto, con base en la reflexión colectiva sobre la escritura propia y la ajena, donde los conceptos gramaticales se interiorizan desde la función misma de escribir y no desde la cátedra de docente.

Escrito por
-E. Normal Superior Ibagué, Licenciada en Ciencias de la educación con énfasis en Lengua Castellana de la Universidad del Tolima; nominada al Premio Compartir en el año 2006 y Finalista en la edición 2015
Promedio: 5 (3 votos)
Estadísticas: .
Hoguer Alfredo Cruz Bueno
Gran Maestro Premio Compartir 2009
Logré vincular el aula y la comunidad rural a través de expediciones que marchaban tras la huella de la cultura local en tertulias de lectura que se convirtieron en lugares de encuentro entre los padres, los hijos, los textos y la escuela.