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La primera generación de astronautas con discapacidad está en Ciudad Bolívar

En el observatorio del colegio distrital Cundinamarca, en Bogotá, el profesor Jaime Cabarcas entrena a 25 niños con discapacidad física y cognitiva que sueñan con viajar al espacio.

Abril 26, 2016

‘Las limitaciones solo están en la mente’, es la consigna del profesor Jaime Cabarcas, un docente de astronomía que se le midió a la tarea de entrenar a la primera generación de estudiantes en condición de discapacidad que participan en el programa: ‘Misión X: Entrena como astronauta’ de la Nasa y la Agencia Espacial Europea.

Son 25 niños con diferentes discapacidades físicas y cognitivas del colegio Distrital Cundinamarca de Ciudad Bolívar, y entrenan sus mentes y sus cuerpos con la ilusión de viajar al espacio sideral, visitar la luna y los planetas y ver de cerca las estrellas y constelaciones de las que tanto les ha hablado su maestro.

Jaime es licenciado en filosofía y un apasionado por la astronomía; lleva varios años participando en el programa ‘Misión X’ y es uno de los dos instructores certificados en Colombia. En 2013 su grupo de astronomía ‘Luna Llena I’ ocupó el tercer puesto en el ámbito mundial. Para este año, en ‘Misión X’ participan más de 40 mil estudiantes y maestros de 29 países de todo el globo terráqueo, que deberán cumplir 26 pruebas (física, mentales y de conocimientos) y el que tenga el mejor puntaje será el ganador.

El profe Cabarcas postuló a su nuevo grupo ‘Luna Llena II’, conformado por las 25 niñas y niños en condición de discapacidad. El comité organizador avaló su participación, convirtiéndose así en la primera generación de estudiantes con discapacidad en ‘Misión X’.

Para este maestro de la educación pública la verdadera inclusión es aquella en donde todos participan de todo, por eso se dio a la misión de adaptar las pruebas para que las niñas y niños con discapacidad también pudieran participar.

“Mirando las pruebas del entrenamiento para astronautas noté que estos ejercicios podían ayudarles a las niñas y niños en varios niveles, tanto físico como cognitivo. Y ha sido un éxito total. Uno se da cuenta de eso al ver sus caritas cuando vamos al observatorio a mirar las estrellas. Eso no tiene precio”, comenta el profe Jaime, quien en octubre de este año viajará a Estados Unidos al centro de entrenamiento de Astronautas de Houston para capacitarse como instructor.

Los beneficios de ‘entrenar como astronauta’

El programa ‘Misión X: Entrena como astronauta’ es una iniciativa de la Nasa y la Agencia Espacial Europea para promover el buen estado físico y la nutrición sana entre estudiantes de primaria de todo el planeta a través del ‘Entrenamiento para astronautas’.

Son 26 pruebas físicas y académicas, que incluyen escalda en roca marciana, caminata espacial, prueba de reflejos y velocidad de la luz, entrenamiento de fuerza de la tripulación, entre otros y se miden los conocimientos del espacio, el universo y los procedimientos para los viajes interestelares.

“Este entrenamiento ha sido maravilloso para nuestros niños en condición de discapacidad. Los ejercicios que hace el profe nos sirven para trabajarle a los niños la atención, la concentración, la memoria y otras habilidades básicas. Muchos de estos niños tienen discapacidades motrices graves que les impiden el movimiento y les deterioran los músculos, y los ejercicios de astronauta les han ayudado mucho a soltar la motricidad fina y a ejercitar muchos músculos que permanecen en reposo”, apunta Andrea Robayo, docente de apoyo de inclusión de la institución.

Además de los beneficios físicos, ‘Misión X’ tiene un fuerte componente motivacional y actitudinal. “Es increíble ver como estos chicos se emocionan cuando les toca astronomía. Para ellos es sumamente atractivo la idea de viajar al espacio y ser astronautas. Haciendo las actividades ellos son como cualquier otro estudiante, hasta se les olvida que tienen sillas de ruedas y problemas para desplazarse. Además, les estimula la imaginación y les da una motivación muy grande”, recalca la profe Andrea.

Termina la prueba y la misión se cumplió con éxito, sin embargo, queda mucho trabajo porque el entrenamiento apenas está empezando. Quedan varias pruebas por completar, pero para el profe Cabarcas la misión principal ya se cumplió: ‘que los niños se vayan a sus casas pensando en el espacio y en las estrellas, y alimentando su sueño de algún día convertirse en astronautas’.

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Jesús Samuel Orozco Tróchez
Gran Maestro Premio Compartir 2005
Senté las bases firmes para construir una nueva escuela rural donde antes solo había tierra árida y conocimientos perdidos.