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La tableta que transformó la vida de Joseph

Esta es la historia de uno de esos niños en Bogotá a los que la educación continúa cambiándole la vida.

Septiembre 21, 2021

La primera vez que vi a Joseph Carpintero Poveda fue a través de una video llamada, me cautivó su ternura y su alegría. Luego, con sus maneras de hacerse entender, me dijo que su materia favorita es música. “Me motiva”, me dijo entonces.

Y claro que lo tiene motivado, más aún desde que recibió un dispositivo para mejorar sus habilidades y su conexión con el mundo y, sobre todo, ser feliz. Porque si alguien ha aprovechado esa tecnología es Joseph.

Su serie favorita es la del super héroe Flash, su color favorito es el naranja, le gusta la pechuga a la plancha, arroz y papa a la francesa, se nota que le gusta porque no deja nada en el plato. Además, le encanta jugar fútbol y XBox con cualquier otro niño de su edad.

Sus canciones preferidas son las de las novelas de 'Pedro el Escamoso' y 'Germán es el man'. Cuando las escucha se mueve como un trompo, también tiene una rutina de ejercicios que todas las noches practica antes de dormir y sin falta. Eso muestra su disciplina y persistencia.

Nixon Carpintero, padre de Joseph, dice que "es un ángel de Dios, es lo mejor que me ha podido pasar como padre, soy el papá más feliz de este mundo", dice además que "no habla 100 % claro, pero nosotros entendemos su lenguaje".

El diagnóstico de Joseph es Síndrome de Down. A pesar de que asiste a terapias físicas y del lenguaje, sus avances cognitivos para su familia no son visibles. Sin embargo, su hermano Camilo, que en palabras de su papá es su "alma gemela", es su mejor psicólogo y gracias a él ha tenido muchos avances. Dice con gran felicidad que el secreto para estos logros "es quererse y que mi hijo mayor rete a Joseph, quien trata de seguirlo y nosotros con mi esposa lo animamos a que haga las cosas".

Camilo, hermano mayor de Joseph, lo define como su motor. "Yo siempre he dicho que, si bien Joseph tiene una discapacidad, se le debe tratar como si no la tuviera, se le puede exigir como cualquier otro ser humano y es una manera de romper cualquier esquema con él. 

Como anécdota recuerda que cuando eran niños, él lo metía a la piscina y su familia le decía que no hiciera eso, pero "yo quería que aprendiera a nadar" y entre carcajadas dice: "hoy en día ese hombre nada muy bien".

Joseph tiene 17 años, está en grado 7º en el colegio José Francisco Socarrás en la localidad de Bosa. Aunque su coeficiente intelectual corresponde al de un niño de 5 años, “es un chico muy pilo, tierno y muy detallista”, cuenta su maestra Yesica Garzón, docente de Inclusión.

Agrega que, a pesar de su condición, ha desarrollado muy bien sus habilidades sociales y cognitivas. En este momento "está aprendiendo a leer y a escribir, ya reconoce algunas letras y sabe pronunciar sílabas o palabras".

Joseph siempre lleva una camiseta blanca con su nombre completo, RH, dirección y teléfono. La explicación no es simple: don Nixon cuenta todas las penurias que han vivido durante las tres veces que se ha perdido, con cara de congoja cuenta que eso ha sido lo peor que les ha pasado y que por eso nunca lo deja solo, él es su tutor y su sombra.

La nueva tableta: un trampolín

El día que conocí a Joseph tenía en sus manos una tableta de forro rojo con una pantalla grande, por lo menos más grande que la del celular que, según su papá, tuvo que usar por más de un año de pandemia.

Se la entregó su colegio hace 4 meses, gracias a la estrategia ‘Ruta 100K Conéctate y aprende’ de la Secretaría de Educación, con la que el Distrito acaba de cumplir la meta de entregar 102 mil dispositivos y conectividad para los estudiantes más vulnerables de colegios oficiales de Bogotá.

Según explica don Nixon, ha sido "un trampolín para que pudiera salir un poco más adelante en el colegio. Durante el trabajo remoto recibía las clases por un celular y para el niño, al tener una discapacidad visual, el teléfono no fue la mejor opción. Al recibir la tableta el cambio fue notable por el tamaño de la pantalla y durante las clases virtuales se le facilitaba mucho. Aunque Joseph ya regresó al colegio, sigue recibiendo guías para desarrollar en casa".

Normalmente, las personas con Síndrome de Down tienen baja visión. Por eso, haber cambiado un celular por una tableta fue lo mejor que puedo pasar. El tamaño de la pantalla hizo la diferencia.

La profe Yesica dice que Joseph es muy hábil con su tableta, le cautiva y le interesa lo tecnológico. Antes no tenía muchas habilidades para manejar computadores, pero desde que recibió el dispositivo y con la ayuda que recibe en su casa, creó su correo institucional y puede descargar las guías de trabajo.

Ella cree que lo que más ha mejorado son sus habilidades comunicativas, aunque su lenguaje verbal no es tan claro, utiliza otras cosas como las señas para hacerse entender. "Dentro del proceso de su aprendizaje es muy importante el uso de videos interactivos y plataformas para niños” y que Joseph tenga una tableta es muy provechoso para su desempeño.

Camilo comenta que la tableta en la vida de su hermano es un medio y una herramienta para su crecimiento personal y cognitivo. Ya no es tímido, se ha vuelto más sociable y además con juegos dibuja y pinta libremente, "si dibuja un perro no le digo hágalo negro o café, lo hace bajo su voluntad y esto ayudar a desarrollar su creatividad".

Otra herramienta clave ha sido YouTube, no solo para que vea videos musicales, sino para que aprenda con videos didácticos. En este momento lee con videos de monosílabos, mientras él va leyendo va repitiendo, por ejemplo, la 'm' con la 'a' es 'ma'.

Pese a las dificultades que tiene para comunicarse, Joseph dice claramente “me gusta pintar en la tableta animales... poner música me gusta". Mientras va hablando mueve sus dedos con una rapidez mejor que un experto en desarrollo de aplicaciones, sabe encenderla, buscar las aplicaciones de los dibujos para pintar, sabe entrar, encontrar la canción que más le gusta en YouTube, etc.

Cuando se le pregunta cómo hace para hacer las tareas del colegio, inmediatamente entra a plataforma Teams y dice "me gusta más en tableta … puedo ver más grande en una pantalla". 

Me muestra un juego donde practica las sumas. Con sus dedos mueve los números que le muestra la pantalla, de tal forma que logra ubicar el numero 2 junto al signo de suma, luego el número 7, mueve el signo igual y por último la operación le dio 9, lo hace muy ágil y concentrado con el paso a paso hasta el final.  

Su profesor de Tecnología e Informática, Juan Antonio Godoy, ratifica que ha visto en su alumno su transformación luego de tener un dispositivo. "Con el apoyo de la educadora especial buscamos herramientas que apunten a lo que estamos viendo en clase con los demás estudiantes y que fortalezcan el proceso que está viviendo Joseph".

El profe narra que en clase están viendo programación de computadores "he visto que ha generado nuevas habilidades en la lógica matemática y de programación. Con un juego cumple retos y con la lógica que ha desarrollado cumple instrucciones paso por paso, es una gran habilidad ganada".

Joseph y sus demás compañeros que tienen alguna discapacidad, tienen en el salón una madrina o padrino que se encarga de estar ayudando a su ahijado. 

Erika Bernal es la madrina de Joseph, dice que le gusta ayudarlo y trabajar a su lado. "Él entiende, pero me gusta que entienda más.  Por ejemplo, me arremeda leyendo y es muy chévere porque así va aprendiendo. Además, creo el hecho de que tenga una tableta le ha servido, veo que ha aprendido más de matemáticas, identifica muy bien los animales y el profesor de español le explica y veo que entiende".

Aquella tarde, al despedirnos en su colegio, con su linda sonrisa me dio la mano, me la apretó y me dijo que había estado muy feliz. Yo más.

 


Imagen educacionbogota.edu.co

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Luis Fernando Burgos
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