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María Paula y el sueño cumplido de tener un dispositivo y conectividad en casa

Ella recibió uno de los 102 mil dispositivos que el Distrito entregó. Esta es la historia de una “guerrera”, como la define su madre, a quien su nuevo computador le cambió la vida.

Septiembre 24, 2021

El sueño de tener un computador en casa para estudiar, hacer trabajos, investigar y participar de la virtualidad escolar se hizo realidad para María Paula Barrera de 16 años, quien cursa grado 11 en el colegio rural El Uval IED.

Según ella, su vida cambió en el momento en el que le informaron que tendría en su casa un nuevo computador, conectado a internet y al mundo, convirtiéndose así en una de las beneficiarias de la ‘Ruta 100 K Conéctate y aprende’, con la que el Distrito ya entregó 102 mil dispositivos y conectividad para los estudiantes más vulnerables de colegios oficiales.

“Mi familia siempre se quedaba preocupada cuando tenía que ir al café internet porque los buses y carros pasan muy rápido por esta esta carretera y cruzar es muy complicado. Además, el barrio es muy solo, lo que aumentaba el peligro”, señala María Paula.

Asimismo, en cada salida a este lugar cumplía todos protocolos de bioseguridad: distanciamiento con otras personas, uso correcto del tapabocas y lavado de manos. Al llegar a su casa, desinfectaba su ropa y se cambiaba. Esto lo hacía constantemente porque su mamá sufrió de cáncer de seno hace un tiempo y no la quería exponer ante un posible contagio.

Para no demorarse, pagaba 2 mil pesos por una hora de internet, buscaba lo que necesitaba y lo imprimía. Esto aumentaba el costo de cada salida, lo que implicaba tener un presupuesto diario. Por eso, ella acompañaba a su mamá a vender empanadas y tinto en las mañanas y las ganancias se utilizaban para cubrir este gasto.

Yo apoyo a mi mamá desde las 6 de la mañana: me levanto, me baño, arreglo mi pieza, le ayudo hacer las empanadas, arreglando la cajita para meterlas, haciendo el ají, el tinto y el perico. Después de hacer todo eso salimos, las vendemos y regresamos a las 11 a.m. para que pueda realizar mis actividades académicas”, comenta la estudiante.

Según los datos de la Secretaría de Educación, como María Paula, 4 de cada 10 estudiantes de educación media del sistema oficial no tenían dispositivos ni conectividad en sus hogares al inicio de la pandemia. Sin embargo, María Paula hizo un gran esfuerzo para entregar todas sus responsabilidades académicas a tiempo y seguir siendo una de las mejores en su colegio.

Así lo resalta su madre Ana Sory Montiel, “mi hija es una guerrera, me siento orgullosa de ella porque aparte de dedicarle tiempo al estudio y ser una de las mejores de su clase, no le da pena ayudarme en sus ratos libres con la venta de empanadas, eso la hace una hija única e irrepetible”.

La noticia del computador

En los últimos días, cuando regresaban a casa después de vender los tintos, se encontraron con varias llamadas perdidas del director de curso de María Paula, en ese momento pensaron que algo urgente necesitaba su profesor, por lo que devolvieron la llamada lo más pronto posible.

 “Y, ¡oh sorpresa!, mi profe me dijo que me iban a dar un computador para estudiar desde casa y para toda la vida”, relata la estudiante con una sonrisa. En ese momento, ambas saltaron de alegría.

Como ella, serán más de 105 mil las y los estudiantes de los colegios oficiales de Bogotá que se beneficiarán con esta estrategia distrital para reducir las brechas digitales en la ciudad y que contempla una intervención integral con tres momentos: acceso a dispositivos, conectividad y formación para el desarrollo de habilidades digitales.

De esta forma, podrá conectarse a las clases virtuales, recibir asesorías de sus docentes, verse con sus compañeros y hacer los trabajos respectivos de las clases. Para su familia, ser beneficiaria con un computador es una bendición, porque así evita correr tantos peligros y no tienen que gastar dinero en fotocopias ni en internet.

Cuando recibió el computador estaba muy ansiosa al mismo tiempo feliz, porque sabía que era algo que le iba a cambiar su vida. Cuando llegó a casa, nuevamente le dio gracias a Dios junto con su madre, limpió la mesa que le sirve de escritorio de estudio e instaló lo más rápido posible el computador para descubrir los programas que tenía.

Al poco tiempo, empezó a navegar por la web y aprovechó para realizar sus tareas y trabajos de sus materias. “Este computador me va a cambiar la vida porque puedo hacer todo a un solo clic. Ahora se me facilita hacer los talleres, puedo investigar y hacer cursos en el computador de inglés y del SENA. Estoy tan agradecida con el Distrito, que la dicha que tengo no la puedo describir”, destaca la estudiante.

Y agregó, “cuando termine mi bachillerato quiero ingresar a una universidad para estudiar Administración de empresas y con mi profesión ayudar económicamente a mi familia. Este computador será mi principal herramienta para conseguirlo”.

Por el momento, María Paula no piensa volver a clases presenciales por la comorbilidad de su mamá. “Es un riesgo que no quiero correr por la salud de ella y de mi familia, durante todo este tiempo nos hemos cuidado mucho, por eso mi única opción es la de estudiar desde la virtualidad”.

De esta forma, nuestra protagonista se suma a ese 20,50 % de estudiantes de la ciudad que continúa bajo la estrategia ‘Aprende en casa.

 


Imagen educacionbogota.edu.co

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Martial Heriberto Rosado Acosta
Gran Maestro Premio Compartir 2004
Sembré una semilla en la tierra de cada estudiante para que florecieran los frutos del trabajo campesino en el campo que los vio nacer