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Modelos flexibles, por la formación de nuevos proyectos de vida

Conozca la estrategia del profe Paul Cubillos y su equipo de docentes, quienes apoyan esta tarea en la biblioteca La Victoria, de la localidad San Cristóbal Sur de Bogotá.

Septiembre 18, 2019

Paul, tutor de Pensamiento Lógico, señala que, gracias al respaldo de la Secretaría de Educación del Distrito, se lleva a cabo este programa dirigido a jóvenes y adultos desescolarizados que, independientemente de su procedencia y de su situación política, social y económica, pueden acceder a una educación básica pertinente y de calidad en espacios no convencionales, cerca de sus lugares de residencia.

La articulación se realiza con el anclaje del colegio José Félix Restrepo, que apoya la estrategia y hace extensiva su operación como aula extramuros en la biblioteca La Victoria y que, diariamente, abre sus puertas de 6:00 p. m. a 9:00 p. m.

Al respecto, Viviana Reyes, quien forma parte del equipo de tutores, expresa con genuina vocación el amor por el trabajo que desempeña al apoyar a todas estas personas que quieren dar un salto y cambiar sus vidas a través de la educación. “Hoy surge esta nueva oportunidad, en la que se permite, si son juiciosos y cumplen ininterrumpidamente sus jornadas, sacar en nueve meses sus estudios y acceder a carreras profesionales o técnicos”, indica.

Un total de 102 personas, entre madres cabezas de familia, desplazados por la violencia, vendedores ambulantes, adultos mayores, consumidores de sustancias, vendedores de plazas de mercado, jóvenes trabajadores cuyas vidas dieron curvas inesperadas por accidentes que transformaron sus vidas, se dan cita en las aulas de clase.

Clases versátiles y motivadoras

Los estudiantes, explica el profe Paul, “vienen tanto desde el Portal del 20 de Julio como de lo más alto del barrio Juan Rey; son adultos y jóvenes que traían muchas dificultades por la falta de compromiso, pero desde el año pasado se han realizado muchos procesos educativos para lograr un cambio radical y capturar su interés, como lo podemos ver hoy con una participación que supera el centenar de personas”.

Así, se realizan ciclos o clases ágiles en las que se les entregan herramientas a fin de que las diferentes poblaciones inicien proyectos de emprendimiento que le permitan sostenerse a mediano plazo.

“Nosotros garantizamos cuatro pensamientos básicos con los que el estudiante debe salir. Estos son el social, el comunicativo, el lógico y el ambiental, en los cuales se reúnen las 17 materias que se dan en la institución educativa. Igualmente, se hace un especial énfasis en cómo aportar a la comunidad a través de una microempresa, en el ciclo 5 y 6 (que corresponden a 10.º y 11.º de bachillerato); los estudiantes estructuran un proyecto creativo en el marco del ciclo ‘Incubando sueños’, donde son orientados para que tengan una formación empresarial que les sirva para su vida. Adicionalmente, se cuenta con una línea de profundización con el Sena realizada en atención al cliente, que ayuda a aterrizar el proyecto productivo”, manifiesta la profe Reyes.

Casos inspiradores de vida 

“He tenido casos que me han tocado el corazón, y siento mi trabajo como un compromiso que va más allá de un espacio de aprendizaje. En realidad, son muchos, pero el caso de Ingrid es especial. Aunque no es la más juiciosa, hace un esfuerzo por venir a las clases, y el verla llegar se convierte en una prueba de supervivencia, porque sé que se mueve en un mundo difícil. Sin embargo, verla llegar me confirma que aún está entre nosotros”, continúa diciendo esta docente. 

Al transitar por las aulas, las caras llenas de sonrisas y esperanza armonizan el ambiente. Entonces, se registran diferentes historias que se enmarcan en el realismo mágico colombiano y aparecen, por ejemplo, María Aurora Romero, natural de Ventaquemada (Boyacá) y María Rosa Pacheco, desplazada por la violencia del Urabá antioqueño con dos hijos pequeños, de 6 y 9 años. Las dos van por un mismo objetivo: “seguir pa’lante”. Quieren enseñarles a sus hijos que son mujeres luchadoras y que, pese a las tareas diarias, serán bachilleres. “Queremos recordar cosas que se nos han olvidado, como la suma y la resta.

Agradecemos a la Secretaría de Educación del Distrito, hace muy buenas cosas, son buenas oportunidades para que podamos salir adelante y hay que aprovecharlas”, afirman.

Moda amigable con el ambiente

En el desarrollo de los proyectos Incubando Sueños, se presentaron, entre otras, tres propuestas de gran innovación. La primera de ellas corresponde al proyecto Moda Amigable con el Ambiente, a cargo de Esperanza Aguado Castillo, quien reconoce que su quehacer diario beneficia la propuesta al trabajar junto a su esposo en la venta ambulante y en el reciclaje.

“A nosotros nos encanta trabajar el reciclaje porque ayuda de manera efectiva y real al medio ambiente y, además, es bueno reutilizar las cosas que todavía sirven y darles buen uso. Hay personas que sacan cosas a la calle que todavía están en buenas condiciones y que pueden ser utilizadas nuevamente en otras cosas”, señala Esperanza.

También manifestó que transforma pantalones viejos de jean en bolsos que adorna con cargaderas tejidas al estilo wayuu y que espera comercializar a $30.000. Igualmente, perfecciona otra técnica que consiste en la elaboración de bolsos con tapas plásticas y con ganchos de las tapas de enlatados.  El deseo que tiene Esperanza es crear una empresa casera.

Sácate el Jugo

Otro emprendimiento es “Sácate el jugo”, conformado por un grupo de adultos y jóvenes, en cabeza de Elsa Ruiz y de Bryan Gamba, que diseñó un prototipo con una bicicleta y una licuadora que beneficia a toda persona que se sienta pasada de peso, la cual, a buen ritmo y pedaleando, puede poner a funcionar la licuadora y realizar su propio batido. Es decir, funciona a través de energía mecánica. Este proyecto está pensado para llevarse a zonas que no cuentan con fluido eléctrico, con el fin de hacer jugos en zonas abiertas, reducir el ocio y combatir la obesidad.

“Es algo innovador que, de pronto, puede ser llamativo para la gente”, así lo expresa Bryan Gamba, un joven bogotano luchador que no pierde el impulso de hablar de la creación de su proyecto, sobre el cual había visto algo similar por televisión.

Sin embargo, recuerda que el año pasado su vida dio un giro de 180 grados, tras un accidente que ocurrió al caer de un quinto piso mientras cumplía labores de obras. Su arnés no funcionó, pero su vida continúa y, según médicos expertos, su supervivencia es un verdadero milagro.

Aunque lo acompañan numerosas complicaciones y dolores permanentes, las ganas de seguir adelante son más grandes. Junto a Gamba, está otro joven en el proyecto, que acompaña a Elsa, y que aún no llega a los 23 años: un sobreviviente de una emboscada de la guerrilla cuando prestaba el servicio militar. A los 19 años, recibió cinco tiros en el rostro y, actualmente, espera terminar el proceso médico a cargo de la Policía Nacional. Todas estas complicaciones le han servido para contar con una fuerza externa y no dejarse abatir por las complicaciones de la vida.

Batidos saludables

El Proyecto Nutrí Delicioso, a cargo de Blanca Patricia Ruiz, cuenta con un gran plus teniendo en cuenta que ya tiene recetas propias, análisis de mercado, financiero y de márgenes de ganancia. “Emprendimos este proyecto con mi compañera Johana y con Agustín. Todo comenzó como un requisito para graduarnos del ciclo, pero lo que más queremos es concientizar a la gente del sector de comenzar a comer sano, tomar bebidas sanas, porque casi todo lo de los batidos se ve es en el norte de Bogotá”, afirma.

Blanca Patricia señala que su iniciativa tiene algo de compleja, porque la gente del sector no tiende a cuidar su salud ni es amiga de los batidos. “Nos toca ubicar la venta de jugos en lugares estratégicos y motivar a la gente contándole sobre los beneficios que tiene el consumo de los batidos. Entre las recetas están la fresa, el chocolate y el banano, este sería para levantar las calorías en las horas de la mañana, o el ‘Dulce recuerdo’, elaborado con ahuyama, banano y leche. También estaría el de apio, piña, perejil y aloe vera, eso sí extraído de la penca de sábila directamente, y otra propuesta es el de manzana, apio y pepino cohombro”.

Educación flexible, la gran apuesta

Las estrategias de modelos flexibles han beneficiado a cerca de 13.000 personas entre habitantes de calle, trabajadoras sexuales, comunidad LGTBI, jóvenes vinculados al Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (SRPA), víctimas del conflicto armado, mujeres víctimas de violencia de género y otras poblaciones vulnerables que se encuentran desescolarizadas, que dieron un alto y replantaron sus proyectos de vida, teniendo como salvavidas a la educación.

La iniciativa, que lleva en vigencia cuatro años, se ha implementado en 59 instituciones educativas, con especial demanda en las localidades de Bosa, Kennedy y Suba.  En este sentido, el profe Paul concluye que esta labor es una lección de vida, por lo que agradece conocer a este grupo de 102 personas a quienes la vida les está dando una segunda oportunidad que están tomando como un verdadero reto.

 


Imagen educacionbogota.edu.co

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Martial Heriberto Rosado Acosta
Gran Maestro Premio Compartir 2004
Sembré una semilla en la tierra de cada estudiante para que florecieran los frutos del trabajo campesino en el campo que los vio nacer