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Ser maestro hoy

Un promotor de esperanzas en mundos posibles.

Mayo 21, 2018

Ser maestra, más que una vocación, más que una profesión y, ante todo, más que un empleo, es un Proyecto de Vida. Ser educador es un hacer en construcción permanente y no un producto acabado.

Llegué a perfilarme como maestra a partir de una decisión de mi madre de matricularme en la Normal Piloto de Bolívar como forma de garantizar mi futuro laboral y económico. Decisión que no me alcanza la vida para agradecerle a mi madre semejante acierto, pues gracias a ella pude encontrarme en mi condición y misión de ayudar a los otros a encontrarse para construir su proyecto de vida.​

Decisión que la vida se encargó de afianzarme con el nacimiento de mi primera hija con una parálisis cerebral y que me llevó no solo asumir la responsabilidad de madre de sacarla adelante, sino que me permitió ver en cada uno de mis estudiantes una oportunidad de trabajar para afrontar las adversidades y triunfar en la vida.

Creo que Dios premió mi existencia al permitir que mi ser maestra posibilitara impulsar a mi hija a convertirse en una profesional, al tiempo que permitió consolidar mi proyecto de trabajar permanente en la construcción de ese ser maestra.

Es así como emprendo la tarea de avanzar en mi formación profesional.​

Esa formación profesional que se constituyó en plataforma propicia para incursionar en la tarea de apoyar la formación de otros maestros, es la plataforma desde la cual se posibilitó validar y asumir con profesionalismo el papel de la maestra que busca permanentemente romper barrera con estrategias pedagógicas pertinentes con las necesidades y situaciones de sus estudiantes a fin de generar oportunidades de aprendizajes.

La maestra que ve en cada uno de los sueños de sus estudiantes una posibilidad y oportunidad de acercamiento a la conquista de grandes metas. La maestra que al encontrar el sentido humano de su quehacer y reconocer su responsabilidad social con el desarrollo de las potencialidades de sus estudiantes y sus contextos, vive su práctica pedagógica con la alegría y el entusiasmo de quien trabaja por promover y potenciar esperanzas en mundos posibles. Esa maestra soy: una promotora de esperanzas en mundos posibles.


Imagen Photo de escuela creado por freepik

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Licenciada en Supervisión Educativa, Especialista en Gestión de Centros Educativos, Magister en Pedagogía Profesional (C) Magister en E-Learning y Redes Sociales. Docente de Ciencias Sociales y Educación en la Universidad de Cartagena.
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Irma María Arévalo González
Gran Maestro Premio Compartir 2002
Ofrezco a cada uno de los alumnos un lápiz mágico y los invito a escribir su propia historia enmarcada en los cuentos y leyendas de su cultura indígena.