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Invertir en los docentes: una decisión acertada

La mejora de la calidad educativa empieza desde los docentes. Buenos docentes son garantías de mejores estudiantes y un sistema educativo exitoso en pro de la mejora de la calidad de vida de un país.

Febrero 3, 2015

La calidad educativa abarca múltiples dimensiones tales como la educación de los padres, la nutrición, la estimulación en la primera infancia, ambientes escolares saludables y bien dotados, contenidos curriculares relevantes y docentes motivados y bien formados. Cuando estas dimensiones se conjugan, su resultado es mayor conocimiento y habilidades, efectos que se alinean con el progreso social y económico de un país y con el desarrollo de sus ciudadanos (UNESCO, 2000).

Un énfasis continuo en la calidad le ha permitido, por ejemplo, a Singapur, Finlandia, Canadá (particularmente la provincia de Ontario) y Corea del Sur — cuatro países con altos desempeños en pruebas de conocimiento internacionales— trascender, en períodos de tiempo relativamente cortos, de procesos productivos precarios y de poco valor agregado a convertirse en naciones del conocimiento.

La apuesta del proyecto que presentó la Fundación Compartir, de la mano de los investigadores: Sandra García, Guillermo Perry y Catherine Rodríguez (Universidad de los Andes), Darío Maldonado (Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario) y Juan Esteban Saavedra (RAND Corporation), es que Colombia está lista para fortalecer las políticas que hacen énfasis en la calidad educativa. El progreso reciente es innegable: las tasas de cobertura educativa son casi universales en primaria y secundaria, y son relativamente altas en la media (aunque persisten disparidades de acceso entre diferentes grupos socioeconómicos, étnicos y geográficos). 

Pero, ¿por qué este proyecto hizo énfasis en el mejoramiento de la calidad docente?
Varias investigaciones analizan de manera comparativa la contribución de diferentes insumos educativos en el desempeño de los estudiantes y concluyen que focalizar recursos en mejorar la calidad docente es más costo-efectivo para mejorar el aprendizaje, que invertir en otros insumos escolares (Rand Corporation, 2013; Greenwald, Hedges y Laine, 1996; Krishnaratne, White y Carpenter, 2013; Hanushek y Glewwe, 2011). De igual forma, existe evidencia que sustenta que dentro de una misma escuela hay gran divergencia en el impacto que tiene sobre el aprendizaje un maestro excepcional y uno mediocre, y que estas diferencias perduran a lo largo de la vida del estudiante (Chetty, Friedman y Rockoff, 2011; Aaronson, Barro y Sander, 2007; Rivkin, Hanushek y Kain, 2005; Rockoff, 2004).

Así mismo, a partir del análisis  de los resultados de las pruebas PISA 2009, el estudio de Compartir demuestra la importancia de los maestros en el desempeño de los estudiantes, por encima de otras dimensiones como la evaluación y rendición de cuentas, la autonomía escolar o el liderazgo del rector. También, el  análisis de información sobre los resultados en las pruebas Saber 5, 9 y 11 de 2011, demuestra que los colegios que tienen docentes con mejor formación previa o una menor proporción de docentes provisionales, cuentan con estudiantes con mayor logro educativo.

Por lo tanto, considerando el conjunto acumulado de evidencia empírica existente, se justifica priorizar la calidad docente sobre cualquier política que pretenda mejorar la calidad educativa, inversión que además resulta altamente rentable para la sociedad en su conjunto.

El estudio construyó un marco de referencia internacional a partir del análisis de cuatro estudios de caso: Singapur, Finlandia, Canadá (Ontario) y Corea del Sur. Todos tienen en común la priorización de la calidad docente para dar el gran salto hacia la calidad educativa. Asimismo, para diseñar la propuesta de política para Colombia, se examinaron innovaciones rigurosamente evaluadas en países como Brasil, Estados Unidos, India, Israel y México. La evidencia internacional, unida a una amplia revisión del sistema educativo colombiano, arrojó una ruta muy precisa para el mejoramiento de la calidad educativa a partir de cinco ejes estratégicos centrados en el docente.

1. Formación previa al servicio
Este eje busca homogeneizar y elevar la calidad de los programas de pedagogía para que, entre otras acciones, promuevan la práctica y la investigación pedagógica. Para alcanzar esto, se presentan tres propuestas. La primera es crear nuevos programas de licenciatura y maestría y transformar aquellos que no cumplen con estándares de excelencia. Para este propósito se propone un esquema de subsidios a estos programas que les permita, a los que quieran mejorar, contar con los recursos necesarios para lograrlo. Los subsidios se entregarían mediante concursos diseñados por el Ministerio de Educación Nacional y asesorados por un Comité de Expertos nacionales e internacionales. La segunda propuesta es revisar y actualizar los estándares de acreditación de alta calidad para todos los programas de formación docente. La tercera consiste en modificar los requisitos del Registro Calificado para los programas de pedagogía, de manera que coincidan gradualmente con los estándares de acreditación de alta calidad. 

2. Selección 
Este eje propone cuatro acciones. La primera es crear un programa nacional de becas académicas para estudiantes de alto rendimiento que ingresen a programas con acreditación de alta calidad, las cuales se complementan con subsidios de manutención para los estudiantes que por sus condiciones económicas lo requieran. La segunda es cambiar el imaginario sobre la profesión docente a partir de una persuasiva campaña en medios de comunicación y procesos activos de promoción de la carrera, con sesiones informativas en colegios sobre los beneficios de la profesión docente. La tercera acción busca volver más rigurosos los requisitos de entrada de futuros docentes al magisterio. La cuarta propone el establecimiento de estrategias para reducir la provisionalidad docente.
 

3. Evaluación para el mejoramiento continuo
Se propone modificar la aplicación del modelo de evaluación actual para que efectivamente mida y provea información, tanto para el mejoramiento y desarrollo del docente, como para la premiación del desempeño sobresaliente. Para identificar fortalezas y debilidades del docente en su práctica pedagógica se requiere la elaboración de formatos con criterios más detallados para cada una de las dimensiones que se quiere evaluar. Adicionalmente, la evaluación debe provenir de múltiples fuentes: además del rector (como se hace actualmente), incluir autoevaluación, evaluación de pares y de estudiantes, y observación de aula. Como parte del proceso de evaluación también se propone fortalecer, en sus etapas iniciales, un sistema de seguimiento que supervise la asistencia y puntualidad a los docentes. 

4. Formación en servicio
Este eje propone tres intervenciones. La primera es la realización de un concurso para financiar la creación o fortalecimiento de programas de formación en servicio que cubran las necesidades de formación identificadas en la evaluación. La segunda es la creación de un concurso de becas condicionadas para maestrías y doctorados para aquellos docentes sobresalientes cuyas evaluaciones muestren un nivel alto de compromiso y excelencia. La tercera es el desarrollo de un programa de acompañamiento a docentes novatos durante los primeros dos años de ejercicio, mediante el cual reciban atención, retroalimentación y orientación especial, y cuenten con un mentor que les ayude a maximizar su potencial. 

5. Remuneración y reconocimiento
La propuesta de este eje consiste en equiparar los salarios docentes con los de otras profesiones prestigiosas, tanto al inicio como a lo largo de la carrera. Esto implica un aumento en la remuneración promedio para los docentes del nuevo estatuto y el establecimiento de bonificaciones monetarias y en especie otorgadas por resultados del proceso de evaluación, participación en la tutoría de profesores novatos, servicio como par en actividades de evaluación, y servicio en zonas alejadas y de condiciones económicas y sociales difíciles. Adicionalmente, se propone premiar a docentes, rectores e instituciones educativas excepcionales de forma que se incentive y se visibilice su trabajo. 
Es fundamental resaltar que una transformación hacia la excelencia docente requiere abarcar estos cinco ejes de forma paralela e integral. 

 

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Rubén Darío Cárdenas
Gran Rector 2016
La escuela no puede seguir siendo un espacio cerrado: hay que abrir las puertas de las aulas y de la institución para que lleguen otros saberes. Esto sólo lo permite el tejer puentes