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Mujeres, género y educación inclusiva: un reto para la construcción de Paz

Solo a través de una verdadera y legítima inclusión educativa se podrá construir la paz 

Abril 6, 2015

1. Debate inclusión 

Hoy la palabra inclusión se menciona en casi todas las esferas de la sociedad, se aboga por la inclusión educativa, se trabaja incansablemente en la inclusión digital, se habla de una inclusión financiera que intercede para que las personas de la base de la pirámide, entren al sistema para ser beneficiados. En todos los casos se busca que los más pobres, las personas de bajos recursos, la población vulnerable y otras minorías discriminadas, como las poblaciones indígenas, los desplazados, los reinsertados, la población LGBT sean incluidos, es decir que puedan integrarse de forma digna a la vida social, económica y cultural, sea cual sea su origen, su condición económica, étnica o su pensamiento religioso o político.  Cada día son mayores los llamados para que las políticas públicas, sociales y económicas se enfoquen hacia la inclusión y se menciona el enfoque de género como una necesidad de acción trasversal a todas ellas. Hoy nos ocuparemos de la inclusión de las mujeres desde la perspectiva de género y a través del enfoque de Educación inclusiva a pesar de que en este caso, no estamos abordando una minoría, sino  la inmensa mayoría discriminada,  que representa cerca de la mitad de la población mundial.

2. Hacia la Educación inclusiva 

De forma crecente la Educación inclusiva es objeto de controversia y ocupa hoy lugares antes insospechados, se ha dejado atrás los años en que estaba considerada como tema marginal, relegado a proteger a personas “no funcionales” de familias o como ‘’cargas’’ para la sociedad, que las consideraba como problemas ajenos a sus fuerzas dinamizadoras y no contemplaba sus infinitas potencialidades, su amplia diversidad y sus múltiples aportes a la corriente central del desarrollo. Es desde la Conferencia Mundial  sobre Necesidades educativas especiales en Salamanca, en el año de 1994, cuando se expuso y argumentó la necesidad de un cambio de paradigma que llevara a terminar con el enfoque de integración, ligado a las personas con discapacidad y supuestamente “inútiles para la sociedad” y se argumentó una educación mucho más universal, más totalizadora, más equitativa y más integradora, dando inicio al enfoque de la Educación para Todos y todas, hoy vigente, de gran potencia y despliegue en casi todo el mundo occidental.

La Educación inclusiva es una estrategia de gran potencia para la inclusión social; por su propuesta metodológica y desarrollo pedagógico trasciende las barreras de la exclusión al conjugar la diversidad como centro de la atención educativa, al buscar la igualdad de oportunidades como derecho fundamental y como posibilidad infinita  de respetar la variabilidad y gran riqueza humana en su diario transcurrir por ambientes cada vez más diversos que se deben conocer.

“La educación inclusiva está relacionada con la capacidad de potenciar y valorar la diversidad (entendiendo y protegiendo las particularidades), promover el respeto a ser diferente, lo cual implica aprender a vivir con los demás, y garantizar la participación de la comunidad dentro de una estructura intercultural en los procesos educativos. Al trascender lo estrictamente académico y curricular para enfocarse en la constitución misma de lo social, la educación inclusiva tiene como objetivo central examinar las barreras para el aprendizaje y la participación propias de todo el sistema”1.

Ahondar en la diversidad de los seres y de los contextos humanos lleva a valorar la riqueza de las personas que por condiciones particulares requieren de especial protección. No podemos al igualar oportunidades desconocer que estas deben teñirse de la identidad, de las particularidades humanas y ser correspondientes con condiciones históricas y de variabilidad que presentan. Si bien hay posturas que consideran las diferencias individuales como una de las múltiples características de las personas y soslayan cualquier trato diferenciado o condición particular, nos acogemos a la perspectiva de la igualdad de oportunidades pero atendiendo consideraciones de equidad y de acomodación individual y en especial a las barreras y oportunidades que esto determina.  

La Educación inclusiva es una estrategia de gran potencia para la inclusión social; por su propuesta metodológica y desarrollo pedagógico trasciende las barreras de la exclusión al conjugar la diversidad como centro de la atención educativa, al buscar la igualdad de oportunidades y el impacto del género, como derecho fundamental y como posibilidad infinita de respetar la variabilidad y gran riqueza humana en su diario transcurrir por ambientes cada vez más diversos, que se deben ahondar y conocer.

3. Educación inclusiva  e inclusión educativa

Cabe relievar que a diferencia de la inclusión educativa que busca “incluir” a  grupos particulares por fuera del marco de la propuesta de Educación para todos y todas; la Educación inclusiva propone orientar los esfuerzos a identificar las barreras para el aprendizaje y a conocer las condiciones reales en que ello ocurre, es decir en qué contexto social, cultural, lingüístico, físico, o institucional se dan esas barreras. Es por esto, que la Educación inclusiva no solo trabaja lo académico sino que va mucho más allá.  En una Institución educativa, no son los estudiantes  los que deben adaptarse para ingresar y permanecer, sino es la institución misma la que debe transformarse para conocer, adaptarse y atender en consecuencia, la inmensa diversidad de su estudiantado.  

4. Más allá del enfoque poblacional y de las Necesidades educativas especiales 

Otra consecuencia del enfoque de Educación inclusiva y del enorme paso conceptual que ha dado, es la eliminación del concepto de Necesidad Educativas Especiales-NED, (aún vigente en la mayor parte de los documentos de política social para referencias a poblaciones con discapacidad)  y el cual en sí mismo se constituye en una barrera para comprender el concepto de Educación inclusiva,  dado que limita la identificación y compresión del papel del contexto social, lingüístico, cultural e institucional en el proceso educativo. Al eliminar el concepto de Necesidades educativas especiales-NED, las demandas del sistema educativo no son para atender a un determinado grupo poblacional, sino para responder a exigencias de los estudiantes en su proceso de aprendizaje o sea en comprender como ellos aprenden y en qué condiciones lo hacen.    

5. Situación especial de algunos grupos y la condición de la mujer

De otra parte la riqueza étnica y geográfica de Colombia, la gran desigualdad existente2 y la crónica situación de violencia contra las niñas y las mujeres obligan a priorizar algunos grupos que por circunstancias sociales, económicas, políticas,  culturales, de preferencias sexuales, religiosas, étnicas, geográficas o del conflicto armado han estado enfrentados a procesos de exclusión educativa cada vez más visibles, lo que en definitiva ha entorpecido su procesos de aprendizaje.

Un estudio de Sisma Mujer encontró que en el  2012, 47.620 mujeres fueron agredidas por su pareja o expareja y se sabe que por cada nueve reportes de mujeres víctimas de violencia familiar, solo un hombre reporta lo mismo. Para el caso de las mujeres víctimas del conflicto armado, el Registro Único de Victimas reporta para el 2013, 5.926.774 víctimas de las cuales 2.945.559 son mujeres, lo que representa un 49.7%, lo que parece bastante paradójico cuando tradicionalmente se piensa que la guerra es asunto de hombres.  Según este estudio para noviembre del mismo año las mujeres eran el 84.9 % de las víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado colombiano3.  

Esta situación de las mujeres permea también las otras esferas de la sociedad: su creciente pobreza, el acceso desigual a la educación, la capacitación, el acceso al poder y los servicios de salud tal como lo explica la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos4.

Esta realidad nacional de las mujeres económica, social y de victimas tanto de la violencia cotidiana como del conflicto es lo que marca la pauta para encontrar lazos entre el enfoque de género y la Educación inclusiva, situación, lo que en verdad ha sido poco estudiada y más bien ignorada, no solo en Colombia, sino en la literatura disponible sobre Educación inclusiva.  Cabe recordar que la Meta 3.A: de los Objetivos del Milenio aboga por “Eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes de finales de 2015 y es precisamente la Educación inclusiva un enfoque y una estrategia para ello. 

6. El aporte del enfoque diferencial

Para lograr el vínculo entre la situación de género y las inmensas potencialidades de la  Educación Inclusiva debemos acudir al Enfoque diferencial, fundamentado en el respeto por los Derechos humanos y cuya capacidad  para contribuir a modelos educativos sin exclusiones ha sido reconocida por los expertos en la materia. Este enfoque tiene en cuenta la inmensa diversidad humana y busca eliminar las barreras físicas, pedagógicas y actitudinales. Es además visto como una oportunidad real para incrementar las posibilidades de accesibilidad y de permanencia en el sistema educativo y sobretodo porque contribuye a poner dientes para la no discriminación. 

Cabe anotar que esta aproximación en muy diferente al enfoque poblacional ya rebasado por el avance de la Educación inclusiva desde el 2011 o de un enfoque con tinte “integrador” ya superado y característico del paradigma anterior. Se trata de un avance fundamental en la construcción de la educación inclusiva,  que no puede desconocer las múltiples formas e historias de relacionamiento y comunicación entre las personas y que el avance educativo, no solo puede estar basado en el reconocimiento de las inteligencias múltiples o en el que las diferencias individuales son una de las múltiples características de las personas, sino que también debe ahondar y comprender en el cómo se perciben, se perciben,  se establecen y transforman  las relaciones entre seres humanos diversos.

Otro aspecto de la Educación Inclusiva tiene que ver con su aporte a la construcción y fortalecimiento de valores inclusivos que promueven procesos de ciudadanía y paz. Es condición de la Educación Inclusiva el respeto por los derechos humanos, el actuar siempre valorando a los demás, la gran consideración por la diferencia y en consecuencia la importancia por la diversidad, la tolerancia, la prioridad por la colaboración, la ayuda mutua, la autonomía, la participación, la equidad y el trabajo grupal, todo ello aportes para la paz. 

7. Escuela inclusiva, ciudadanía, mujeres y construcción de paz

Una escuela con enfoque y prácticas de Educación inclusiva es un escenario de igualdad de oportunidades, de participación y convivencia, entre personas y grupos de diversas condiciones y situaciones. Es también el escenario ideal para  aprender a solucionar conflictos y para la construcción de ciudadanía. Es el ambiente privilegiado por excelencia para que aprendamos a crecer como seres humanos y a trabajar juntos, donde hombres y mujeres convivan con diferentes estilos de aprendizajes y en donde todos aprendamos a convivir con los otros, donde cada persona sea cual sea su condición de género, tenga la posibilidad de desarrollar al máximo sus capacidades personales y en donde se puedan fortalecer relaciones más humanas, más inclusivas y justas, propósitos de la etapa del posconflicto que hoy nos espera y en donde la escuela bajo el manto de la Educación inclusiva debe  contribuir a sentar bases para que una sociedad hoy excluyente pueda llegar a ser en corto tiempo a ser más incluyente, más tolerante y en paz.

 


[1] Ministerio de Educación Nacional. Lineamientos  Política de Educación Superior inclusiva. Prosperidad para todos. Bogotá, 2013.
[2] “En Colombia, el 10 por ciento de los hogares con mayores recursos percibe más del 40 por ciento de los ingresos laborales, mientras el 90 por ciento obtiene el 60 por ciento restante”. Revista  Portafolio.co. Septiembre 11 de 2014 - 12:28 am Análisis/Se amplía brecha entre ricos y pobres, http://www.portafolio.co/opinion/analisis-desigualdad-colombia-septiembr....
[3] Artículo en Semana sobre estudio de Sisma Mujer llamado Cifras de la violencia contra la mujer. 
[4] Citado en: Ministerio de Educación Nacional. Lineamientos  Política de Educación Superior inclusiva. Prosperidad para todos. Bogotá, 2013. “Ver el sitio web de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos referente a la definición de este enfoque. Consultada el 14/06/2013 en: http://www.hchr.org.co/acnudh/index.php?option=com_conte nt&view=article&id=2470%3Aique-es-el-enfoque-diferencial&catid=76%3Arecursos&Itemid=72.” 

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Sandra Cecilia Suárez García
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