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Mayo 6, 2016

Big Data es más que simplemente extraer datos

El poder que han ganado los programadores e ingenieros debe dar paso o espacio a una nueva generación de profesionales adaptados y capaces de liderar procesos de innovación desde las ciencias sociales.

Hace poco me llegó a mis manos un interesante artículo publicado en la revista Computer World, que hablaba sobre el Big Data y los retos que se enmarcan en torno a este término. En él, se exponían datos por demás llamativos, de los cuales me quedo con dos: para 2018, se espera que el 70 % de los intentos de obtener ingreso a través de Hadoop no cumplirán con este objetivo; y que el 80 % de los data lakes (término empleado para la recopilación masiva de datos para su posterior gestión y aprovechamiento) serán ineficaces, en términos de la gestión requerida para garantizar cualquier tipo de beneficio que se esperará obtener de ellos.

Para 2018, se espera que el 70 % de los intentos de obtener ingreso a través de Hadoop, no cumplirán con este objetivo.

Lo expuesto en el párrafo anterior me lleva a reflexionar en el estado actual donde parece estar en la actualidad el Big Data, caracterizada por la búsqueda constante de datos y una pérdida de visión de lo que creo más importante: saber qué es lo que se quiere hacer con ellos.

No basta con tener un amplio repertorio de conocimiento técnico a nivel de programación para extraer (scratch) datos desde internet o las diferentes aplicaciones web que estemos desarrollando; sino que se requieren de personas personas capaces de ¨pulir¨ e identificar datos que en verdad resulten relevantes para sacar provecho económico y social al Big Data.

Al igual que suceden cuando uno trata con pocos datos, se requiere contar con competencias para saber seleccionar y dejar ¨hablar¨ a estos, con el fin de obtener interpretaciones interesantes. Para ello, resulta muy necesario asumir que el estado actual donde se encuentra el debate del Big Data, apenas comienza a transitar una etapa donde la primacía de los datos debe dar paso a la revisión de procesos que ayuden a cambiar el ¨chip¨, a favor de un aumento de la creatividad, la adaptabilidad y la visión centrada en el usuario (visto como persona y no como simple consumidor de productos).

Lo hasta ahora expuesto, hace que nos encontremos en donde resulta necesaria una revisión de los procesos de transformación interna de las empresas, pero también del mundo académico e investigativo. Donde el poder que han venido ganando los programadores e ingenieros, debe dar paso o espacio a una nueva generación de profesionales adaptados y capaces de liderar procesos de innovación, desde las ciencias sociales.

Ello, desde la promoción de habilidades que ayude a los profesionales, actuales y futuros, a tener mentalidad abierta al aprendizaje constante (learning mindset), que les ayude a contar con la predisposición a aceptar los innumerables riesgos que hoy nos brinda la velocidad de transformación de las reglas que rigen nuestras sociedades contemporáneas, además de buscar nuevas experiencias e ir sumando nuevas habilidades al repertorio aprendido desde las universidades o centros de enseñanza.

El nuevo profesional que requiere el Big Data y el marco de innovación exigido para sacar máximo provecho al escenario digital actual, no necesariamente debe estar solo liderado por ingenieros, administradores u otros perfiles profesionales, típicamente relacionados al mundo de las empresas, sino también debería abrirse a la vinculación de nuevos perfiles profesionales, donde la capacidad de acumular datos no sea simplemente un fin, sino parte de un proceso cuyo objetivo final, no solo, debe centrarse en la búsqueda de beneficio económico, sino en la mejor comprensión del usuario (persona o ciudadano) y en el reconocimiento de la complejidad de factores que inciden en ellos. Solo así podremos garantizar una mejor gestión de la ingente cantidad de datos, tanto a empresas como en nuestras sociedades.

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
Escrito por
Profesor titular de la Facultad de Educación de la UNIR (España).
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