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Diciembre 9, 2015

Repensando al investigador principal en un proyecto

El investigador, en general, pero sobre todo el investigador principal de un proyecto, debe reconocer los potenciales conocimientos que ayuden a la creación de valor de todo el trabajo hecho, a través de la promoción y diseño de un ecosistema, al interior del equipo de trabajo, orientado a crear, proteger y utilizar al máximo el conocimiento generado.

Cuando uno piensa en un proyecto de investigación, se imagina un equipo conformado por un investigador principal, co-investigadores, equipo de apoyo y otros roles afines. Sin quitar el peso o importancia que todas las personas entran dentro de un equipo de trabajo, el rol del investigador principal resulta clave y por ello me centraré en las características que estimo deben tener estos.

En primer lugar debemos entender la función que ejerce el investigador principal en todo proyecto de investigación: es la persona que termina siendo la responsable administrativa e investigativa de todo proyecto de investigación, ante los diferentes entes de controles dispuestos por las entidades que asignan recursos económicos y/o materiales para la realización de un determinado trabajo. La responsabilidad que pesa en las espaldas de los investigadores principales, no exime a otros miembros del equipo de trabajo sus cuotas de responsabilidades individuales, pero si le añade a éste el garantizar el marco de cumplimiento general de todo lo que se dice que se hará para concretar los objetivos propuestos.

Muchas veces cuando se asume el rol del investigador principal, las tareas administrativas e investigativas se quedan en el framework o marco general del proyecto dispuesto, cuando hay otras implicaciones que estimo deben tenerse en cuenta para repensar el rol de este. Más allá de garantizar que los recursos económicos, materiales y humanos se usan dentro de un proyecto como se tiene dispuesto, y en garantizar que todas las actividades de investigación se cumplan, los investigadores principales deben asumir otras labores de liderazgo con el resto del equipo de trabajo.

Un investigador principal es, por tanto, más allá de todo lo que tradicionalmente implica esta función, un gestor de conocimiento, quien debe velar en garantizar la mayor visibilidad posible de todo lo que se hace al interior de un proyecto.

Una de las tareas que están implícitas en todo investigador, pero en especial en los investigadores principales, es la gestión integral del conocimiento generado en el marco de cualquier proyecto de investigación. Esto quiere decir que, este rol tiene ante sí la necesidad de asumir el liderazgo en la creación de nuevos conocimientos, pero también de garantizar el diseño de estrategias que garanticen la divulgación de estos, tanto académica como socialmente. Con ello, lo que intento es establecer las bases de un nuevo repensar de lo que debe tener un investigador principal dentro de su ADN para llevar a cabo su labor de forma óptima, ya que no basta con garantizar que todo marche como se dijo que debería darse, sino en ayudar al equipo de trabajo, en general, a repensar los límites o fronteras establecidos en el proyecto, a través de los productos comprometidos, para mirar más allá de estos y así generar un entorno que sea capaz de garantizar una mayor visibilidad de todo el esfuerzo y trabajo realizado por el equipo de trabajo.

El investigador, en general, pero sobre todo el investigador principal de un proyecto, debe reconocer los potenciales conocimientos que ayuden a la creación de valor de todo el trabajo hecho, a través de la promoción y diseño de un ecosistema, al interior del equipo de trabajo, orientado a crear, proteger y utilizar al máximo el conocimiento generado; liberando el conocimiento implícito en la labor investigativa hecha y que no necesariamente se tenía contemplado al inicio del trabajo, pese a guardar relación directa.

La creatividad hace parte de todo acto investigativo y debe ser uno de los rasgos a estar presente en todo investigador, pero a menudo: ¨lo urgente muchas veces impiden hacer lo importante¨. Algo que hace que muchos perdamos el verdadero objetivo de investigar, más allá de conocer más sobre un determinado tema para compartir con colegas o pares académicos, a saber: garantizar el mayor número de escenarios que faciliten la trascendencia de lo obtenido fuera de los espacios donde se genera este conocimiento, para su uso social y público. Todo en favor de la mejora de nuestras sociedades.

Un investigador principal es, por tanto, más allá de todo lo que tradicionalmente implica esta función, un gestor de conocimiento, quien debe velar en garantizar la mayor visibilidad posible de todo lo que se hace al interior de un proyecto, para que otros (no académicos) accedan a los resultados y lo usen en favor de la mejora de su entorno.

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
Escrito por
Profesor titular de la Facultad de Educación de la UNIR (España).
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