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Diversificación del deporte, salud y vida en paz consigo mismo y con los demás

Una experiencia que les ofrece a los jóvenes alternativas para el buen uso del tiempo libre.

Diciembre 28, 2018

El artículo 1 de la Constitución Política de Colombia (1991), hace el reconocimiento del  derecho a la  diversidad y del respeto a  dignidad humana como fundantes de las relaciones entre el Estado y sus asociados. Y es que en Colombia, durante décadas, la marginalidad, la exclusión, la desigualdad y la falta de equidad, han marcado la historia, hecho que no fue ajeno al proceso educativo el cual tendió a homogenizar las relaciones, sin considerar la diversidad y la individualidad como elementos  capaces de aportar en la construcción de sociedad.

Actualmente, una tarea de los distintos estados, es cumplir lo propuesto en los objetivos del Desarrollo Sostenible (ONU 2000), entre dichos objetivos cabe mencionar: Salud y bienestar (3), educación de calidad (4), igualdad de género (5), reducción de las desigualdades (10). En este sentido, la educación se convierte en uno de los pilares sobre los que se asienta el proceso de transformación,  y la formación deportiva contribuye al logro del objetivo, así lo consideraban ya los griegos quienes sabiamente afirmaban  “mente sana en cuerpo sano”. El  deporte, la educación física, debe entonces ir más allá de las técnicas y conocimientos específicos del área, permitiendo así el desarrollo físico, mental y ético de los educandos. La práctica deportiva permite la producción y  reproducción de valores sociales; a partir del juego,  los estudiantes aprenden a respetar las normas, a exigir su cumplimiento, permiten la formación ciudadana y a la vez, la sana convivencia tanto en la escuela como en la sociedad en general.

El deporte ha sido reconocido como un derecho accesible a toda la población y en particular a los niños, las niñas y los adolescentes que se forman en las instituciones educativas; así, el ejercicio deportivo no debe verse bajo la obligatoriedad de un pensum académico sino como la gran oportunidad de potencializar talentos y, para ello, es necesario practicar más allá de dos horas de clase dentro de un horario; los jóvenes deben apasionarse, disfrutar, vivir el ejercicio y es así como se genera disciplina deportiva, la misma que exige condiciones de calidad, personal idóneo, buenas relaciones y espacios adecuados.

Bajo este lema la Institución Educativa Comercial del Norte, ha buscado avanzar en el proceso de diversificación deportiva, la cual busca entre otras cosas, la promoción de actividades físicas incluyentes y personalizadoras. El primer elemento, tiene en cuenta las diferencias físicas, el estado de salud y de ánimo, el gusto por el deporte así como las habilidades que cada educando muestra en las primeras prácticas. Es  personalizador porque considera que siendo todos los educandos, mundos diferentes, aprenden a ritmos diferentes y de esta manera, cada educando es quien va imponiendo sus propios  retos de acuerdo a su estado; motiva, pero respeta, bajo el entendido que no todos quieren ser deportistas; quien  sí lo desea no va a una o dos clases sino que practica la semana completa; otros cumplen con su horario, y otros practican dos o tres deportes pero cualificándose en uno.

El proyecto de diversificación del deporte como parte del Macro-proyecto institucional de Convivencia y Paz, ha sido una buena experiencia porque ofrece a los jóvenes, alternativas para el buen uso del tiempo libre. Ellos, tienen la posibilidad de entrenar en rutinas que les mantienen ocupados en las horas de la mañana, se les posibilita socializar con sus compañeros de entrenamiento, alejándolos de las drogas, de la soledad de aquellos que permanecen sin compañía  en sus hogares y de las malas prácticas en las redes sociales. El entrenamiento deportivo seleccionado por cada joven, se convierte en un elemento que le ayuda a eliminar sentimientos como la rabia, el miedo, la ansiedad, y se convierte en  continua motivación para tener sueños y mejorar su rendimiento académico ya que una exigencia es que el joven deportista debe cumplir sus deberes académicos si desea participar de campeonatos y torneos.

El trabajo deportivo que en términos del proyecto arranca con estudiantes pre-adolescentes y adolescentes, les va encaminando a la disciplina, el orden y la responsabilidad, potencializa la hiper-actividad y la rebeldía característica de su edad. Los que llegan nuevos, a quienes les cuesta  adaptarse, van aprendiendo través del deporte a auto-motivarse, a la práctica del juego limpio, a seguir las normas, a perder y ganar con dignidad y sin rencores. Ha sido muy bueno y positivo ver cómo los jóvenes, al enfrentarse deportivamente a nivel interno y externo, siguen las reglas, si pierden no discuten, no pelean, a veces lloran, desahogando sus emociones de una forma muy humana; si ganan, ver sus risas se convierte en emotividad, pues la escuela debe ser promotora de felicidad; una sociedad que regala sonrisas y limpia con lágrimas el dolor, será una sociedad en paz. El juego incluso ha roto con dichos de la cultura patriarcal como por ejemplo,  aquel que dice que “los hombres si  lloran son débiles”, o “los hombres no deben llorar”; aquí ellos saben que si lloran es porque sintieron que su lucha quedo inconclusa y que deben preparase mejor para alcanzar el triunfo.  

La escuela incluyente e innovadora, debe preparar al joven para enfrentar la vida, y vida hoy exige otros niveles de competencia, uno de ellos es justamente el logro de excelentes ciudadanos; porque la paz implica no solo el acuerdo entre gobernantes y grupos alzados en armas; alcanzar la paz en un territorio como Colombia, azotado durante más de medio siglo por la violencia, implica reforzar el proceso educativo, el cual tienda a enseñar a los niños, las niñas y los adolescentes a manejar los conflictos, y el deporte contribuye altamente en el logro de dicho objetivo. Ver niños que crecen felices a pesar de la adversidad, luchando por superar metas, esforzándose por un futuro mejor, por un mejor país, es la mejor apuesta que como educadores debemos tener. Ghandi decía: La persona que no está en paz consigo misma, será una persona en guerra con el mundo entero”. Nosotros, en IECN, desde el proyecto de diversificación del deporte, buscamos la construcción de espacios saludables y de sana convivencia.

 


Bibliografía.

  • Constitución Política de Colombia. Senado de la República. Gaceta Constitucional. 1991.
  • Ley 115: General de Educación. República de Colombia - Gobierno Nacional.  Santafé de Bogotá, D.C. 8 de Febrero de 1994.
  • Decreto 1860. Reglamentario de la Ley 115. Ministerio de Educación Nacional. Santafé de Bogotá. 3 de Agosto de 1994.
  • Ley 1732. República de Colombia. Gobierno Nacional. Bogotá D.C. 1 de Septiembre de 2014 
  • Decreto 1038. Reglamentario de la Ley 1732. Ministerio de Educación Nacional. República de Colombia, Bogotá D.C. 25 de Mayo de 2015
  • Objetivos del Desarrollo Sostenible. (2000). Organización de Naciones Unidas.
  • Larson, Cristian.  (2011). El Credo del Optimista.
  • Romero, Flor. (2018). “El perdón como la base para la reconciliación en el posconflicto”. Ponencia realizada en el Teatro Guillermo León Valencia. Popayán. Escuela Superior de Administración Pública Esap. 
  • Manual de Convivencia IECN. (2013).
  • Estrategia mundial sobre Régimen alimentario, actividad física y salud. Informe de la OMS 2017.

 

Lea el contenido original en la página web de CONACED.

Escrito por
Formador de la Institución Educativa Comercial del Norte, Popayán, Colombia.
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