Usted está aquí

Los celulares, una amenaza para el rendimiento de los estudiantes

De acuerdo a un estudio, ansiedad y bajo desempeño son algunos de los efectos que ocasiona el uso de los celulares entre los universitarios.

Septiembre 12, 2016

Tanto para grandes, jóvenes y chicos los celulares se han convertido en casi una extensión del cuerpo, a la hora de comer, en clase, en una reunión, para ir al baño, en una fiesta, en una conferencia, ningún momento es un real impedimento para estar conectado a estos aparatos electrónicos, que nos facilitan la comunicación con personas que se encuentran a kilómetros de distancia, pero al mismo tiempo, nos alejan y nos desconectan del mundo real.

En consecuencia, un estudio realizado por el Grupo de Investigaciones de Estadística y Epidemiología (GIEE) de la Fundación Universitaria del Área Andina, liderado por el profesor José Gerardo Cardona, demostró que el 62,1 % de los jóvenes siempre revisa su móvil antes de ir a dormir; 61,3 % ignora a otras personas por estar concentrado en el celular y 42,6 % lo hace mientras estudia o realiza tareas.

El estudio se llevó a cabo a través de una encuesta durante el primer semestre del año pasado a 462 estudiantes de diferentes instituciones universitarias, de los cuales 293 de los entrevistados temen que su vida sin el celular sea aburrida y vacía, 112 admitieron que revisan sus llamadas, correos, redes sociales y mensajes de texto de una manera obsesiva, y 303 se sienten ansiosos, nerviosos o deprimidos si no lo utilizan constantemente.

Estos resultados evidencian que la dependencia por estos equipos está al borde de convertirse en una adicción con serias consecuencias, siendo el 83,7 % alumnos que le están dedicando muy poco tiempo a su preparación académica, situación que debe ser analizada por los colegios y universidades para crear estrategias del uso de los celulares en espacios académicos.

Boletín de noticias
Registre su correo electrónico para recibir nuestras noticias.
Escrito por
No hay votos aun
Estadísticas: .
Martial Heriberto Rosado Acosta
Gran Maestro Premio Compartir 2004
Sembré una semilla en la tierra de cada estudiante para que florecieran los frutos del trabajo campesino en el campo que los vio nacer