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Taller de construcción de Paz

Avanzar en el ámbito educativo es un tema que nos concierne a todos los docentes. Como educadora de Sociales esta maestra se ha propuesto la tarea de construir un salón que permita generar paz.

Mayo 1, 2019

 

Jerly Lorena López López
Año:
2017
Categoría: Maestro
 Área: Ciencias Sociales y Filosofía                        
Región:
Bogotá, D.C. 
Institución Educativa: Colegio Jaime Hernando Garzón Forero

 

Avanzar en el ámbito educativo es un tema que nos concierne a todos los docentes, como docente de sociales me he propuesto la tarea de construir un salón con estudiantes de grado once que permita generar paz. Para ello nos ubicamos en la ciudad de Bogotá D.C. localidad de Kennedy, en el colegio Jaime Hernando Garzón Forero, es allí y a partir del trabajo en el área de sociales donde se origina el taller de construcción de paz, donde los estudiantes de grado once, estudian el conflicto armado en Colombia, las situaciones de violencia de su cotidianidad, reconstruyen memoria histórica e invitan a su comunidad a entablar diálogos de paz y reconciliación.

Resulta oportuno mencionar que todo inicia cuando asumo la carga académica como docente de sociales en los grados décimo y once; recibo un currículo muy bien organizado, sin embargo sus temáticas pasan a ser conceptos demasiado abstractos para los estudiantes, por ejemplo se enfrentan a qué es el capitalismo sin tener en cuenta cuáles son las consecuencias de este sistema en nuestro país, evidenciando así la nulidad en la conexión de los aprendizajes recibidos dentro del aula y la vida del alumno.

Por otro lado, los estudiantes perciben que los aprendizajes son innecesarios en su vida, por ejemplo si se solicita una opinión prefieren formular juicios de valor en lugar de realizar argumentos válidos con fundamentos teóricos conceptuales Finalmente, el rol de la institución es indiferente frente a un acontecimiento que es de trascendencia nacional como lo son: el lenguaje de paz, proceso histórico de los diálogos y el posible fin del conflicto.

Estas temáticas no son familiares a la institución, por lo cual se recae en ignorar a las víctimas y los trágicos acontecimientos de los últimos 50 años de Colombia. En este punto es preciso señalar que el colegio se encuentra ubicado en un contexto social que frecuenta situaciones de agresividad, dado por situaciones de micro tráfico, pandillas o fenómenos escolares de violencia como bullying. Pese a lo anteriormente expuesto existe el fiel arraigo a creer que el conflicto y la violencia no han llegado a su entorno, y sólo sucede en la selva o monte colombiano.

De acuerdo a las consideraciones anteriores, surgen los siguientes interrogantes: ¿Cómo integrar desde el currículo la conexión entre concepto y cotidianidad?, ¿Cómo generar pensamiento crítico en los estudiantes?, ¿Cómo enseñar conflicto armado Colombiano y conflicto? Y por último ¿Cómo hablar de paz y reconciliación para cerrar brechas de indiferencia?

Para dar solución a estos interrogantes, fue el mismo salón de sociales la herramienta primaria dónde se llevó a cabo el taller de construcción de paz. Este ha cambiado de nombre para iniciar desde un lenguaje positivo [1] de no violencia, donde se busca convertir un aula tradicional en una aula en paz [2]. A partir de eso se ve la necesidad de cumplir los siguientes objetivos: primero desarrollar por medio del currículo del área de sociales, un espacio que sea exclusivo para hablar de memoria, paz, y conflicto armado colombiano. Segundo, potenciar las habilidades cognitivas propias del área del pensamiento crítico y la investigación social, y el desarrollo de la empatía como habilidad socioemocional y las competencias comunicativas en los estudiantes. Tercero, Emplear una metodología, en la cual el estudiante sea el generador de su conocimiento, proyectando autonomía y relación de las temáticas con su vida; y finalmente, generar conciencia de paz, una paz que la construimos todos para propiciar un cambio para el país.

Para ello, el proceso inicia en el año 2015, con una investigación dirigida a conocer los distintos hitos históricos que han marcado la historia del conflicto del país, en esta etapa los estudiantes bajo un marco de investigación científica, indagan fuentes, contrastan documentos y realizan un reconocimiento básico de lo que ha sucedido en el país, por medio de casos emblemáticos, que marcaron el conflicto en Colombia, como lo fue la masacre del Salado, el ataque a la población de Bojayá y los Falsos positivos de Soacha. De este proceso se obtuvo como resultado una sensibilización a partir de la conceptualización teórica, aspecto importante en el desarrollo de estrategias de identificación de la historia. Aunque el estudiante participó en la generación de su conocimiento, aún no se logró potenciar las habilidades y competencias que conecten su conocimiento con el contexto real en el cual viven, y erradicar el imaginario del trabajo dentro del aula como obligación y ser concebido como un proceso autónomo de enriquecimiento personal. A partir de la anterior experiencia comprendí que para enseñar conflicto, es necesario partir desde la sensibilización del estudiante y acercarlo a su contexto, y el rol del currículo debe ser brindar un orden por el cual se explique el porqué de ciertos fenómenos sociales. Por tal razón, el currículo del colegio empieza a tener modificaciones y el orden en sus temáticas corresponde a una lógica conceptual e histórica

La segunda parte, comprendida por la sensibilización entra en juego una alianza con el Centro Nacional de Memoria histórica, donde el primer acercamiento a nuestro propósito fue la exposición fotográfica titulada: volver la mirada, ¿por qué los niños van a la guerra? Se pretendió que el estudiante observara las imágenes y de esta manera imaginar desde otro contexto, tal fue el caso cuando vieron a personas que quizá podían tener características físicas pero su proyecto de vida fue transformado por la guerra. La segunda parte de esta etapa consiste en acercarse con otra región, se fija alianza con el docente de Inglés Pablo Castro, del Colegio Barbacoas, ubicado en un corregimiento de Bolívar, llamado Santa Ana, donde los estudiantes intercambian correspondencia, por medio de material audiovisual y uso de las TIC´S, realizando un intercambio cultural que contextualiza a los estudiantes con otra realidad de su país

Posteriormente la siguiente parte de la estrategia, se materializa en la aplicación de la Caja de herramientas del centro nacional de la memoria histórica, cuyo material pedagógico consiste en explicar una parte del conflicto armado a los estudiantes, desde el caso emblemático del Salado, aunque la caja posee un plan muy bien elaborado, tenía vacíos tales como la evaluación y aún mi estudiante no era el protagonista de la clase. Así que el plan fue aplicar la caja bajo los siguientes marcos: Enseñanza para la comprensión [3], aprendizaje cooperativo, aprendizaje colaborativo [4] y la enseñanza como liderazgo [5]. Dentro de estos tres modelos, es muy importante resaltar la evaluación como una evaluación continua dentro del proceso.

La aplicación de la caja, inicio como un piloto que se realizó en el colegio Jaime Garzón, teniendo el proceso previo descrito anteriormente, durante las clases de aplicación de la caja de herramientas, todas las sesiones fueron trabajo tipo social, bajo los marcos de aprendizaje cooperativo y colaborativo, entonces a partir de estos dos modelos, hay un rol que hace que coexistan responsabilidades individuales de los integrantes del grupo de estudiantes, y un problema a resolver cada clase, cuya solución se materializaba en un producto, en algunos casos dependiendo el producto un desempeño de comprensión que corresponderá a la evaluación formal, donde el maestro siempre será un facilitador en el proceso. El objetivo de las sesiones desarrolladas dentro de los marcos mencionados, siempre estuvieron encaminados a enseñar conceptos a partir de la experiencia, es decir, si en una clase se enseña el concepto de identidad, lo primero que se hace dentro de la planeación, es generar una clase en la cual estudiante descubra su identidad y a partir de ahí construya el concepto, por lo tanto el concepto queda interiorizado, y así cada clase permite una evaluación continua de la comprensión del estudiante.

Cuando se finaliza la aplicación de este material pedagógico, como parte final de la estrategia de enseñar conflicto, queda pendiente verificar la comprensión, por medio de la evaluación formal se realizan dos tipos, la primera una evaluación tradicional conceptual, donde juega un papel muy importante la memoria, es importante aclarar que durante el proceso, la palabra memoria o memorización no se usó dentro del lenguaje, simplemente las sesiones giraban en torno comprender los temas (fechas, lugares y personajes de Colombia Contemporánea), y el resultado de la evaluación es observar que el 86,14% de estudiantes aprobaron la evaluación con desempeños superiores, y la retroamentación era hecha entre pares identificando los errores de manera autónoma por los estudiantes. Gracias estos resultados hoy todo el proceso descrito es parte del currículo de cinco colegios públicos de Bogotá, metodología que será aplicada por cinco docentes más y con un impacto a más 500 estudiantes, de los barrios de Usme, las cruces y Bosa. Cuyo objetivo es, enseñar ciencias sociales, volviendo a los estudiantes protagonistas de la historia y actores de cambio.

La segunda parte es verificar la conexión de la temática con la vida de los estudiantes, se realiza también por medio de evaluación formal, es el desempeño de aplicación [6], de la enseñanza para la comprensión, donde los conocimientos adquiridos a otros contextos, por medio del trabajo colaborativo y la unión interdisciplinar con el área de artes, los estudiantes construyen iniciativas de paz para contar a la comunidad educativa lo aprendido en clase, una iniciativa fue un mural de 20 metros, que compila los ejes vistos, historia agraria, conflicto actores armados, resistencias e identidad, con un mensaje final de los sobrevivientes del salado que dice: “Nos desplazó la violencia, que no nos desplace la indiferencia”, una instalación artística expuesta en el colegio Jaime Garzón, por dos semanas en la semana artística de la institución y presentada a todos los docentes de la alianza educativa en capacitación de implantación de cátedra de paz, una obra de teatro, y la producción de un cuento que narraba la reconstrucción de memoria de Jaime Garzón, en un semillero independiente, dirigido por el docente de música con las bases teóricas de la clase de sociales, para presentar a los estudiantes de primera infancia de la institución.

Finalmente, se puede concluir que se pueden aprender conceptos y habilidades no cognitivas al mismo tiempo, la clave está en sentir la importancia del aprendizaje, comprender como los hechos cotidianos interiorizan el conocimiento conceptual y permite realizar evaluaciones de tipo cuantitativo, que es una de las exigencias de la educación en Colombia. Por eso afirmo lo siguiente: No creo en la paz como un concepto, o como un asunto político, creo en una paz desarrollada como una cultura de paz, una cultura que se desarrolla en los lugares más cotidianos del universo, y el lugar más cotidiano y más significativo de una sociedad para mi es el aula de clase.

 



[1] Brooke , Brogle, Jiron Alyson , y Jill Giacomini. «Universidad de la Florida.» Cómo utilizar lenguaje  para su hijo. s.f. Tomado de: http://cainclusion.org/teachingpyramid/materials/family/bkpk_positive_language_spanish.pdf.


[2] Ramos, Cecilia, Ana Maria Nieto, y Enrique Chaux. «Ministerio de Educación.» Septiembre de 2007.Tomado de: http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/articles-164318_pdf_1.pdf.


[3] Perkins, David. «Ante todo la comprensión.» Mayo de 2006. Tomado de:  http://www.colombiaaprende.edu.co/html/docentes/1596/fo-article-171785.pdf


[4] Collazos, C., Guerrero, L., & Vergara, A. Noviembre de 2001. Aprendizaje Colaborativo: un cambio en el rol del profesor. In Proceedings of the 3rd Workshop on Education on Computing, Punta Arenas, Chile.


[5] Farr, S. (2010). Teaching as leadership. Teaching As Leadership.Tomado de: http://ww.w.nesacenter.org/uploaded/conferences/FLC/2010/spkr_handouts/SFarr/TAL_Introduction.pdf

Escrito por
Maestra de Ciencias Sociales y Filosofía en el Colegio Jaime Hernando Garzón Forero de Bogotá, Colombia.
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Rubén Darío Cárdenas
Gran Rector 2016
La escuela no puede seguir siendo un espacio cerrado: hay que abrir las puertas de las aulas y de la institución para que lleguen otros saberes. Esto sólo lo permite el tejer puentes