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La armonía como eje fundante de los resultados institucionales

Un proyecto con y para la comunidad educativa puesto en marcha por la rectora del  Colegio Giovanni Antonio Farina, ubicado en Bogotá, Colombia

Diciembre 22, 2018

 

María De Jesús Vahos Gallego
Año:
2017
Categoría: Rector                          
Región:
Bogotá, D.C. 
Institución Educativa: Colegio Giovanni Antonio Farina

 

El Colegio Giovanni Antonio Farina es una institución católica, privada y mixta, propiedad de la Congregación de Hermanas Maestras de Santa Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones, que se encuentra ubicada en la localidad séptima, Bosa, en el barrio Brasil y atiende a población de estratos 1, 2 y 3 en su mayoría, prestando servicios educativos en preescolar, básica y media. Dado el sector en donde se encuentra ubicado el plantel educativo, desde hace más de 25 años nos hemos visto en la necesidad de poner nuestros esfuerzos al servicio de la comunidad educativa fortaleciéndola a través de diversas estrategias que parten desde una formación puntual, en valores cristianos y en las áreas del saber y complementaria, iniciando por las hermanas que pertenecen a la Congregación, directivos, maestros, personal administrativo, auxiliar, estudiantes, padres de familia, cuidadores y acudientes, por medio de un proyecto macro que integra transversalmente a todos los proyectos, actividades, escuelas, ambiente escolar, currículo, procesos de enseñanza – aprendizaje, evaluación y demás acciones del colegio, enmarcado en la pastoral con un sentido que invita a cuidar, guiar y asesorar a los miembros de nuestra comunidad educativa y que hemos venido desplegando con fuerza desde el año 2004.

 El trabajo realizado en la institución, mostraba buenos resultados y mejora cada año, sin embargo, se evidenciaba un crecimiento en cuanto a la intolerancia por parte de algunos miembros de la comunidad educativa haciéndose necesario tomar medidas en todos los sentidos y diseñar estrategias que nos permitieran contribuir desde escenarios académicos, con la construcción de una armonía que se reflejara en los resultados institucionales y en especial en el ambiente escolar. Para poder plantear las acciones de trabajo, se partió de información variada, siendo necesario intervenir diferentes campos. Uno de los hallazgos relacionados con la intolerancia, se daba en el hogar, pues allí se toman decisiones que implican directamente el bienestar de los niños y jóvenes del colegio afectando su desarrollo académico y convivencial; dicho factor está relacionado con las peleas entre los padres y los procesos de separación, comportamiento que hacía que los estudiantes cambiaran sus hábitos y conductas de manera negativa y afectando una labor que se debe realizar en equipo. Bajo el pretexto anterior se diseñó el proyecto “Familia vocación perfecta de amor”, el cual plantea el trabajo con los padres como pareja y con padres e hijos.

 La pareja es fundamental como primer eje de la familia, por lo tanto se abrieron espacios de: talleres de reconciliación, conferencias con el objetivo de reavivar la llama del amor, retiros y convivencias para parejas, consultoría y asesorías para casos específicos, atención en psicología y ayuda espiritual por parte de las hermanas y sacerdotes, preparación para el matrimonio, ceremonias de matrimonio y renovación de promesas matrimoniales todo enfocado en la preservación de la familia, no solo como obligación por el bienestar de sus hijos, sino como una relación de crecimiento en todas las dimensiones del ser humano enmarcado en el amor con un ambiente de paz y felicidad. Para lograr este objetivo, se ha contratado personal idóneo, se han abierto espacios y se ha hecho una inversión económica por parte de la institución para que el dinero no sea una excusa a la hora de participar en dichas actividades.

Como resultados de este proyecto se encuentran testimonios de parejas que estaban a punto de separase y gracias a estas estrategias decidieron darse una nueva oportunidad, parejas que han mejorado sus relaciones y le han dado un nuevo aire a su vida en familia, hemos presenciado matrimonios de parejas que se encontraban en unión libre y reconocieron la importancia de vivir un compromiso de la mano de Dios y el número significativo de parejas que renuevan sus promesas matrimoniales nos dan luz verde para continuar con este maravilloso proyecto de inclusión porque la escuela no es sólo para los estudiantes, sino también para apoyar a sus familias. Por otro lado, el trabajo con padres e hijos se hace como soporte destinado a renovar la labor de los padres en la primera formación de sus hijos y en el apoyo a la formación que se hace en la escuela. A través del seguimiento desde psicología se establecen pautas de crianza con los padres según las necesidades y casos específicos y se trabajan aspectos como dificultades en el aprendizaje y otros que se presentan en niños y jóvenes; los talleres de padres contienen unas temáticas producto de la observación que hace la institución sobre los comportamientos de los estudiantes en el aula de clase y los talleres padres e hijos tienen como finalidad redimir los problemas que se presentan entre este par de actores de la comunidad educativa, induciendo a padres e hijos a identificar sus comportamientos frente a una situación y generando un ambiente de reflexión y reconciliación que sana el alma y mejora las relaciones inter-personales.

 En las dinámicas propias de la escuela, la pastoral desde sus diferentes dimensiones ha aportado mucho a la humanización de los procesos académicos y convivenciales y al cambio de prácticas de los maestros. Entre los resultados obtenidos se cuentan los de la pastoral terapéutica en donde la recolección de información sobre las “heridas” de los estudiantes a través del método de encuesta o entrevista que se clasifica y analiza, da origen al desarrollo de otros proyectos institucionales que se enfocan en brindar un ambiente escolar apropiado para los estudiantes y maestros bajo el proyecto “escuela que cura” mediante diversas acciones como:(encuentros de reconciliación, de solidaridad entre ellos, de reconocimiento, de apoyarse y hasta de limpiarse los pies unos a otros como signo de solicitarse y darse el perdón y de compartir para volver a comenzar con paz y alegría).En este estudio han salido a la luz la intolerancia entre estudiantes etiquetándose entre ellos como el gordo, el nerdo y otros apelativos que fracturan y desequilibran la parte emocional del “agredido”, situaciones que se trabajan desde el proyecto Manos unidas para una sana convivencia en donde la capacitación a estudiantes para ejercer como monitores de convivencia, los talleres realizados por diferentes entidades, la prevención, el acompañamiento y el seguimiento que se les hace son procesos claves garantes de un ambiente escolar que permita un desenvolvimiento adecuado en sociedad.

 En ese mismo contexto, la pastoral académica permite sensibilizar el conocimiento de las áreas al punto que se logra relacionar las temáticas vistas con el diario vivir y aportan a la formación de un ciudadano que reconoce la importancia de la preservación de la vida, de una comunicación asertiva y del manejo responsable de la libertad y es capaz de comportarse coherente con ese pensamiento. Acá también se hace necesario la formación del maestro como “generador de ambientes de paz” dentro de la institución, reflexionando sobre su quehacer en la formación de ciudadanos que usen el conocimiento para aportar soluciones a las problemáticas productos de los cambios y llevando prácticas de enseñanza y evaluación humanizantes, es decir, centradas en el crecimiento de los estudiantes y no en acrecentar visiones negativas sobre los procesos escolares. Bajo el proyecto de democracia, se forman ciudadanos críticos y participativos implementando estrategias como “los jueces de paz” para promover el perdón, la reconciliación y el trabajo en equipo como armas contra las formas de violencia en la institución y simulando acciones de la vida cotidiana de los ciudadanos mayores de edad, a través de ejercicios democráticos como la votación, el asumir posturas y las consecuencias de los actos y las decisiones apoyados también desde el proyecto de convivencia.

 Se complementa el trabajo con padres y estudiantes y como garante de resultados con tendencia positiva y que nos permitan repensarnos como institución educativa y desarrollar nuevas formas de trabajo en pro de la formación de personas que aporten a la sociedad desde la cotidianidad de sus actos, con bases sólidas en los valores del amor, acogida, respeto, autonomía y laboriosidad que son los valores institucionales, están los planes de trabajo con los docentes, administrativos y personal auxiliar quienes son los ejecutores de las acciones concretas que se llevan a cabo en la institución. Las estrategias y actividades que permiten desarrollar y complementar las competencias laborales, han permitido evidenciar un mayor compromiso con los procesos institucionales y con mejores resultados y una delegación de funciones con la confianza que el empoderamiento y el trabajo en equipo permean la labor de los trabajadores del plantel generando satisfacción en los miembros de la comunidad educativa.

El impacto que se ha alcanzado en los últimos años con este trabajo realizado con y para la comunidad educativa, redunda en la consecución de familias unidas, un mejoramiento de las relaciones padres e hijos, mayor compromiso con la tarea de educar desde casa y la participación de esta misma tarea en la escuela, un personal más comprometido con los resultados y compenetrado con el carisma institucional, mejora en los resultados institucionales y otros externos como por ejemplo el índice sintético de calidad y los resultados de las pruebas saber, mejor posicionamiento en el sector, el reconocimiento de vecinos como institución que propende por el apoyo a los miembros de su comunidad y comprometida con la sociedad y el medio ambiente y la conciencia de mejorar a partir de la autoevaluación dedicada para ser mejores cada día en la loable tarea de educar.

En el presente año, se está continuando con el desarrollo mejorado de las actividades que nos caracterizan como institución católica comprometida con la familia, a través del despliegue del plan de trabajo liderado por Rectoría como gestora principal de la institución y cabeza dinamizadora de los procesos educativos que contienen cada una de las cuatro áreas de gestión, desde donde se gestan los anteriores proyectos, cuyos resultados, avanzan hacia el 100% de la comunidad, los resultados siempre son importantes y las falencias se convierten en oportunidades de mejora y nos alimentan el deseo de continuar soñando y luchando por verdaderas familias unidas y una comunidad en donde prevalezca la tolerancia por encima de los intereses individuales desembocando en una armonía que es palpable desde la organización de la planta física, hasta los comportamientos de estudiantes fuera de la institución y la calidad de los trabajos que se desarrollan al interior del plantel.

¡Gracias por la motivación para participar al Premio Compartir!

Escrito por
Rectora del Colegio Giovanni Antonio Farina, ubicado en Bogotá, Colombia.
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Luis Fernando Burgos
Gran Maestro Premio Compartir 2001
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