Usted está aquí

La paz se reconstruye en las aulas

Conozca la propuesta pedagógica implementada por Emperatriz Montes Ovalles, rectora de la Institución Educativa Andrés Bello, ubicada en Arauquita, Arauca.

Febrero 10, 2019

 

Emperatriz Montes Ovalles
Año:
2017
Categoría: Rector                          
Región:
Arauquita, Arauca
Institución Educativa: Andrés Bello

 

El 3 de mayo del año 2010, se asumió un nuevo reto a nivel profesional y personal, dirigir en ese entonces el Centro Educativo Andrés Bello, ubicado en el Centro Poblado La Paz, zona rural del Municipio de Arauquita, Departamento de Arauca; Colegio que en ese año tendría solo hasta Noveno (9°), con 15 estudiantes, de los que con mayores oportunidades y mejor de los casos, tendrían como destino más cercano para terminar su ciclo de media académica, la Institución Educativa José María Carbonell ubicada en el Centro Poblado de la Esmeralda, a una hora de recorrido aproximadamente por carretera destapada, los demás y en su mayoría, con un futuro incierto que incluía para algunos la posibilidad de ingresar las filas subversivas; opción que toda la vida ha estado latente para los jóvenes en la zonas rurales del país.

Emprendido el reto y ante las dificultades propias de la educación rural, por la escasa presencia del estado, solo se visibilizaba un camino posible que no daba cabida a lamentaciones y a la resignación; empezar a trabajar y a construir junto a la Comunidad un Proyecto de Educación Rural Integral, que les permitiera la posibilidad de soñar, de forjar un futuro mejor, de recuperar las esperanzas perdidas, hasta ahora arrebatadas por la violencia que permeó sus vidas por más de cinco décadas; este proceso de reconstrucción del tejido social, no podría haber empezado sin el reconocimiento de las potencialidades del territorio, de la calidez humana, de la valentía de los papás y mamás andresanos que aun arriesgando hasta su propia vida, se aferraron a la escuela como única oportunidad de quedarse en el territorio, pero sobre todo, se aferraron al colegio cómo única opción para que sus hijos e hijas no vivieran la vida que a ellos les correspondió vivir. Empezar a visibilizar el territorio desde la educación, fue el camino que permitió empezar a construir la confianza requerida; la posibilidad de ser reconocidos por lo que son, una comunidad campesina, emprendedora, que lucha día a día por olvidar y cambiar su historia, trajo nuevas esperanzas, ilusiones y sueños que requerían de trabajo en equipo para ser alcanzados.

No podría la escuela pretender alcanzar las transformaciones y cambios de las realidades sociales si no empezaba ella misma e internamente su propio cambio, un cambio que se ajustara a las necesidades del contexto, necesidades que priorizaban en el momento, la garantía de la continuidad académica a los estudiantes; por ello en consenso con la Comunidad Educativa finalizando el año escolar 2010, se gestiona ante la Secretaría de Educación Departamental la autorización para dar apertura a la media académica y empezar con la Resolución de aprobación No 3999 del 24 de noviembre del 2011, a construir lo que hasta el momento era una utopía; tener en el Centro Poblado la Paz, en el corazón del conflicto social y armado del de departamento de Arauca, una Institución Educativa que les permitiera soñar y empezar a construir desde la aulas, el futuro de los habitantes de la región y en el camino de estos sueños se forjen nuevos proyectos de vida para los estudiantes y sus familias, y que consideren la educación, como el principal factor para eliminar la violencia y al diálogo como elemento pedagógico para resolver conflictos y acercar a las partes.

La evaluaciones anuales y las planificaciones producto de ellas, pensadas, analizadas y decididas desde el Consejo académico, el Consejo Directivo y plasmadas en el Plan de Mejoramiento Institucional, nos fueron conduciendo hacia dos grandes procesos; uno y prioritariamente de transformación y reorganización pedagógica y el otro de vinculación de la familia y la sociedad al Proyecto Educativo Institucional.

Los dos procesos con requerimientos de gestión e inversión tanto a nivel de formación como de mejoramiento de infraestructura y dotaciones; Siempre las gestiones y búsqueda de los recursos se considera un trabajo de equipo y desde esa concepción se adelantan. Los presupuestos de inversión con recursos propios y las diferentes gestiones a realizar, se planifican desde y con el Consejo Directivo para la Comunidad Educativa durante los dos primeros meses de actividad académica, teniendo en cuenta las necesidades propuestas por las diferentes instancias del gobierno escolar y se socializan los avances en los informes de gestión del primer semestre en julio y el informe al final de año en la Asamblea General.

En concordancia con esta metodología, las dos estrategias planteadas durante estos años, se han fortalecido en gestión e inversión desde el trabajo en equipo y gracias a esta unidad, ha sido posible la construcción de siete aulas de clase, la adecuación y dotación del aula de agroindustria, el acondicionamiento y dotación del laboratorio de química y la materialización de la radio escolar prioritariamente, pero sobre todo resaltar el avance, hacia el logro de la visión institucional. “Ser una Institución Educativa, líder en procesos pedagógicos e integración comunitaria”.

La primera estrategia de transformación pedagógica y desde la nueva visión de la escuela que empieza a corresponder a las necesidades y realidades de la sociedad rural, se fortalece con la llegada en el 2011, del Dr. Fabio Jurado Valencia de la Universidad Nacional, quien visita la Institución para socializar los resultados del Proyecto denominado SERCE, propuesto por la UNESCO para América Latina y del que participó el Colegio Andrés Bello por primera vez en el año 2006; para fortuna nuestra, la Institución presenta nuevamente en el año 2012 las pruebas de lectura y escritura y como evidencia del trabajo emprendido con la Comunidad Educativa en el Segundo Estudio del Proyecto SERCE, ocupó el Segundo lugar en América Latina y Primer lugar en Colombia, demostrando de esta manera que la educación rural presenta avances significativos en cuanto al desarrollo integral de sus educandos. Estos resultados y el reconocimiento de nuestras potencialidades, despertó el interés y alto grado de compromiso de la Dirección, quien a su vez contagia de entusiasmo a los docentes porque ve en ellos un equipo de trabajo idóneo para emprender un proyecto educativo innovador, que ha recurrido a la autoformación pedagógica como factor determinante en el avance de contextualizar la educación; de este Proyecto, que pretende potencializar las capacidades de los estudiantes, respetar sus ritmos de aprendizajes y diversidad sociocultural, se empieza a hablar en los pasillos, en el aula de clase y en los microcentros, para finalmente dar forma a una propuesta que consiste en la reorganización curricular por ciclos.

No ha sido fácil implementar una Propuesta Pedagógica Innovadora en una educación rural de corte tradicional donde se privilegiaba la memoria, la evaluación sumativa y la “calificación de contenidos”, para dar paso a una estrategia pedagógica que favorece el desarrollo integral de la personalidad de los niños, niñas y adolescentes y propone una evaluación formativa, flexible, incluyente, contextualizada y con grandes oportunidades, donde el maestro, los directivos y los padres de familia coadyuvan en el proceso de aprendizaje de los escolares. En Consecuencia, la Rectoría asume la responsabilidad y el reto de enrumbar a la Institución a otras realidades y prácticas pedagógicas, más humanas, centradas en los aprendizajes más que en la enseñanza, que fomenta el trabajo en equipo para repensar la misión educativa de la Nueva Escuela Rural.

Para que el Proyecto fuera viable en el tiempo y efectivo en el desarrollo de los objetivos propuestos, se presentó como fundamento metodológico de su visión, una hoja de ruta materializada en un cronograma de actividades, que en estricto cumplimiento logró la disciplina y constancia indispensables para internalizar y responder con rigor los nuevos retos a emprender, acompañado además, en la creencia de las habilidades propias de cada maestro. Años de sensibilización y formación pedagógica desencadenaron que durante un semestre de extensas y agotadoras jornadas en contra jornada, lograron que se presentara a consideración de pares externos como lo es la Universidad Nacional y la Secretaría de Educación Departamental, la Propuesta del Proyecto Educación Rural Integral con Énfasis en la Cadena Productiva Agroforestal Cacao por Ciclos, sin temor a las recomendaciones y conscientes del trabajo que aún pendiente hay por hacer.

Hoy, siete años después de trasegar por un arduo camino, se debe hacer un reconocimiento al equipo pedagógico y a los miembros de la Comunidad Educativa Andrés Bello, que creyó y asumió una actitud emprendedora y responsable frente al desafío de implementar la formación por ciclos, que a su vez viabilizó el crecimiento institucional en los campos académicos, pedagógicos, directivos, administrativos y de oferta educativa, con el logro entre algunos, el de la aprobación oficial e implementación de la modalidad Técnica en agroindustria, la articulación con el SENA en Agroindustria Alimentaria y la implementación de Jornada Única para la media, como una estrategia que nos permitiría alejar de las calles y la guerra a los jóvenes rurales ofreciéndoles más tiempo en las aulas.

El segundo y gran paso de integración comunitaria, fue el de reconocer que la escuela no es un actor aislado en el proceso de formación social y que por el contrario como un engranaje debe vincular la familia y la Comunidad pública y privada en esa labor de construir al ser social, al ser humano que se forma para y en la vida. La Institución con una organización curricular por ciclos implementa como Proyecto Pedagógico Productivo la Cadena Agroforestal - Cacao que no solo transversaliza las áreas del conocimiento entre los diferentes ciclos de aprendizajes, además actúa como núcleo integrador entre los agentes actores que intervienen en el proceso educativo: escuela, familia y comunidad y los vincula activamente en todas las actividades institucionales, recuperando la credibilidad de las Instituciones entre los miembros de las Comunidades, resaltando y valorando los pre saberes de los estudiantes y los saberes populares y empíricos de los campesinos agricultores y ganaderos en la construcción de los nuevos conocimientos requeridos en el proceso de formación y contribuyendo principalmente con la recuperación del tejido social en la zona, que durante largos años solo era conocida por ser “la zona roja del departamento de Arauca”.

Ahora, con un proceso de educación más fortalecido y maduro, la Institución Educativa emprende el camino hacia la integración efectiva de la escuela, la sociedad y la Institucionalidad, todas estas instancias debidamente articuladas contribuirán en una formación de educación rural integral más dinámica, asertiva, que generará mayor impacto en el desarrollo personal, social y económico de la región, para que sea práctico y tangible la frase de que la educación es el principal factor de transformación social.

El Proyecto De Educación Rural Integral con énfasis en la cadena productiva agroforestal – cacao en la Institución Educativa Andrés Bello, ha empezado a contribuir con la transformación social, económica y cultural en la región y empieza a ser referente para las demás instituciones rurales y urbanas del departamento y el país, en prácticas pedagógicas, integración comunitaria y transformación agroindustrial. Sí es posible lograr una educación con calidad en la ruralidad colombiana, la Institución Educativa Andrés Bello así lo ha venido demostrando y ha empezado a construir desde sus aulas, un gran centro de aprendizaje académico, social y cultural que le apuesta a la paz desde la Paz.

Promedio: 1 (1 voto)
Estadísticas: .
Belkis Briceño Ruíz
Maestra del Colegio Antonio Nariño IED
Cuando uno quiere enseñarle algo a alguien, el que aprende es uno. Eso sucede en la escuela. Eso es lo que buscamos los maestros a diario