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La “Malala” siria

Muzoon Almellehan con 19 años, lucha por el derecho a la educación de millones de niños refugiados en zonas de conflicto.

Septiembre 28, 2017

Le dicen la Malala siria por una lucha similar a la de Malala Yousafza, premio Nobel de la Paz de 2014: Está empeñada en que todos los menores refugiados puedan ir al colegio.

Según datos de UNICEF:

  • En todo el mundo, casi 50 millones de niños han sido desplazados, 28 millones de ellos han huido de sus casas por conflictos que no han provocado, y el resto ha migrado con la esperanza de encontrar una vida mejor y más segura.
  • Las niñas afectadas por conflictos son 2,5 veces más propensas a quedar fuera de la escuela que los niños.
  • Las crisis prolongadas suponen desafíos más complejos. Los refugiados pasan una media de 17 años desplazados, casi una infancia entera.
  • La educación en situaciones de emergencia apenas está financiada. Desde 2010, se ha gastado menos del 2,7% de la financiación humanitaria en educación. Se necesitan 8,5 mil millones de dólares anualmente para subsanar esta situación.

El importante papel que Muzoon Almellehan ejerce como Embajadora de Buena Voluntad de Unicef es el de denunciar que hay 28 millones de niños en zonas de conflicto sin escolarizar.

Muzoon huyó con su familia del conflicto en Siria en 2013, y durante tres años vivieron como refugiados en Jordania, antes de ser reubicados en Reino Unido. Fue durante los 18 meses que permaneció en el campo de refugiados de Za’atari cuando comenzó a promover el acceso de los niños a la educación, especialmente para las niñas. En palabras de Muzoon: "De niña ya sabía que la educación era la clave para mi futuro, así que cuando hui de Siria, las únicas pertenencias que llevé conmigo fueron los libros del colegio".

El llamado es a solidarizarse con los niños desplazados por situaciones de conflicto, violencia y pobreza mediante el apoyo a los seis puntos de Agenda para la Acción, que incluyen:

  1. Proteger a los niños refugiados y migrantes  de explotación y la violencia, particularmente a los menores no acompañados;
  2. Poner fin al arresto de los niños que buscan refugio o que emigran, mediante la introducción de una seria de alternativas prácticas;
  3. Mantener a las familias juntas como la mejor manera de proteger a los niños y reconocer su estatus jurídico;
  4. Mantener el acceso de todos los niños refugiados y migrantes al sistema escolar así como a la sanidad y otros servicios de calidad;
  5. Presionar para que se adopten medidas sobre las causas subyacentes de los movimientos a gran escala de refugiados e inmigrantes;
  6. Promover medidas para combatir la xenofobia, la discriminación y la marginación en los países de tránsito y destino.

"De niña ya sabía que la educación era la clave para mi futuro, así que cuando hui de Siria, las únicas pertenencias que llevé conmigo fueron los libros del colegio".

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Escrito por
Licenciada en Educación, Magíster en Investigación Educativa
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Gustavo González Palencia