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Ciencia modo dos en la formación del futuro

Pareciera que, poco a poco, la universidad y la educación han ido perdiendo su protagonismo. 

Febrero 11, 2017

Siguiendo con el planteamiento que de fondo marca la diferencia, la comprensión de lo que significa producir conocimientos sobre la base de la ciencia modo dos, hace que continuemos con lo que dejamos planteado en la 5 entrega, dada la importancia de un tipo de paradigma formativo de futuro.

 

6.1. Comprendiendo ciencia modo dos

 

Todo este movimiento incipiente de modo dos, al tiempo que exige nuevas maneras de pensar y de abordar las diferentes situaciones,  nuevas formas de producción de ciencia y de conocimientos, pueden ser interpretada desde diferentes perspectivas y “he escogido dos  contextos  que resultan muy reveladores: uno expresado en la categoría de  “delimitación” y el otro  de “influencia”. Delimitación en cuanto  a la pérdida de límites entre ciencia y sociedad, entre  ecología, economía y tecnología, y en general entre muchas realidades mas. E Influencia, en relación con las fuerzas que impulsan los cambios y las transformaciones, todo esta ahora mas sujeto a las mismas fuerzas de origen. Se trata entonces de un diálogo mas activo entre ciencia y sociedad, así como entre sociedad y ciencia, fenómeno que no se daba en los anteriores movimientos sociales”. Cfr. Max Neef.

 

Siguiendo a Helga Nowotny en su aproximación a un repensar la ciencia y el conocimiento en la edad de la incertidumbre, parece que la clave para poder entender las complejas vinculaciones entre lo social y lo científico, dice ella, consiste en comprender las redes y conjunciones que se han ido formando y sus interdependencias. Mucho mas con el avance exponencial de las redes actuales.

 

Hoy la producción de conocimiento no es patrimonio de la universidad, hay un buen contendor en los centros de investigación de las empresas productivas y en otros sitios. Pareciera que poco a poco, la universidad, y la educación han ido perdiendo su protagonismo al respecto. Sin embargo se esperaría que como eslabón final de la cadena formativa, allí se afinaran todos los sistemas, se pusieran a punto todas las competencias y se evidenciara la calidad de todo el proceso anterior. Además se esperaría que los problemas y las situaciones conflictivas de las diferentes comunidades y demás fenómenos, se convirtieran en los contenidos  reales de formación de las nuevas generaciones de profesionales y ciudadanos comprometidos con los demás.

 

El proceso de transición del modo uno, al modo dos, al tiempo que es un poco “subversivo” , es también “sinérgico”, y  además tiene a sus lados la misma sociedad del conocimiento cabalgando cada vez mas de prisa.  Estos fenómenos, para la universidad y para todo el sistema de formación, le imponen una drástica transformación en todo sentido y en todos sus niveles y agentes.

 

Las sociedades modernas en pleno avance, que no son todas,  no solo tienen mas acceso a la ciencia y a la tecnología, sino también a los beneficios  que hacen posible una mejor calidad de vida. Lo que se desearía es que las demás sociedades pudieran acceder y comprender este paso del modo uno, al modo dos en todos sus sistemas para el logro, cada vez mas concreto, de una ciencia comprensiva, es decir, contextualizada y de unos procesos formativos significativos.

 

De las instituciones estancadas, caducas, inermes y pasivas a las organizaciones sinérgicas que  forman, esa debería ser la visión teleológica de la educación actual.  Sistemas de formación modo dos con organizaciones que verdaderamente forman, en diferentes niveles también modo dos, en donde se superen, no solamente las aberrantes y anacrónicas divisiones entre las disciplinas,  sino también el tipo de investigación lineal, las practicas limitadas e individualistas de docentes y profesores, las evaluaciones de resultados, de certificación, de acreditación, de promoción académica y el tipo de gestión y administración cerradas. [1]

 

Se trata entonces de  formar, estructurar y desarrollar, desde el inicio,  mentes plenas y ambientes abiertos y flexibles (espacios dinámicos de formación)  para el logro de   convivencia productiva y pacifica, al decir de muchos, “aprender a vivir juntos” , construyendo y retándose para ser mejores seres humanos. Investigación y formación van juntas y en el medio, el maestro formador (como corporación, como equipo) como catalizador y potenciador de procesos cada vez mas complejos y exigentes y al mismo tiempo productivos.

 

Los procesos de desinstitucionalización son necesarios y urgentes, pues la verdadera finalidad de los procesos formativos,  vistos desde todos los ángulos posibles, es la autonomía, como antesala de la libertad, y esto no se logra en ambientes,  posiciones y enfoques de tipo heterónomo, como los que fomenta el actual enfoque educativo.

 

La configuración, diseño y fortalecimiento de la educación en todos sus niveles como organizaciones que forman, podrán romper definitivamente la separación existente entre lo de afuera y lo de adentro, no sin antes comprender que lo que hacen estas organizaciones son avances permanentes en todo sentido.

 

 No se trata de la moda de la educación virtual que es parasita de lo que se ha hecho en las universidades reales. Se trata de otros procesos completamente diferentes y uno de ellos es la formación de seres humanos, de interlocutores válidos del pleno desarrollo humano, de garantizar tal formación y certificarla, de hacer investigación comprensiva, es decir, contextualizada, y en nuevos contextos cada vez mas complejos y menos delimitados, mas divergentes y menos manejables, mas contradictorios y menos tolerantes. Todo esto se convierte en  el principio real de la mente creativa, que es capaz de  conectar muchas cosas.

 

[1] Esto es lo que se plantea precisamente en la educación estructurada en ciclos.

Escrito por
Maestro formador.
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Hoguer Alfredo Cruz Bueno
Gran Maestro Premio Compartir 2009
Logré vincular el aula y la comunidad rural a través de expediciones que marchaban tras la huella de la cultura local en tertulias de lectura que se convirtieron en lugares de encuentro entre los padres, los hijos, los textos y la escuela.