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El voluntariado como práctica de alto impacto social

Las misiones humanitarias de algún modo ayudan a formar líderes, comunidades, solidaridad y abren campo a la ayuda desde cualquier profesión sin importar lo económico. 

Diciembre 27, 2018

El pasado 5 de diciembre se celebró el día internacional de los voluntarios. Dicha celebración, designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 7 de diciembre de 1985, festeja una de las labores menos desinteresadas en nuestro tiempo, pues el voluntariado es una de las actividades menos remuneradas pero con alto impacto social.

Resulta contradictorio, sin embargo, el voluntario entendido como un ejercicio prestado desinteresadamente hacia una comunidad en función de la carrera o labor del voluntariado mediante una organización no gubernamental aporta a la sociedad en términos de ayuda y demás acciones que conlleven beneficios sociales a largo plazo.

Sobre lo anterior cabe señalar que el voluntariado en la mayoría de los casos se da como prestación desinteresada de ayuda a comunidades afectas por conflictos o en situación de extrema pobreza, las capacidades y aptitudes del voluntario al ofrecerse para ayudar a los demás, demanda todo tipo de conocimientos y no solo uno, pues el sentido por lo humano, y el entendimiento hacia el “otro” como ser necesitado y en condiciones vulnerables es primordial para tal labor.

"Por su diversidad de funciones y su dinamismo en la promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el voluntariado merece recibir un apoyo firme de los Gobiernos y otras partes interesadas"[1], señala, António Guterres, secretario general de la ONU.

En ese orden, los mercados comunes, tratados regionales y demás tratados comerciales contribuyen al desarrollo social puesto que la empresa privada y el sector público constantemente están generando estas iniciativas que cada vez más tienen cabida entre los jóvenes, sobre todo, jóvenes profesionales o estudiantes, en Colombia la Ley 1505 del 5 de enero del 2012 dio estímulos para esta labor, de algún modo debe considerarse labor, pues es un ejercicio que si bien no tiene remuneración directa, se obtienen beneficios que difícilmente se pueden gastar, es decir van más allá de lo monetario, como experiencia en comunidades, experiencia laboral a través de una fundación u organización que promueva el voluntariado, al igual que conocer otros lugares, gentes, tradiciones e idiomas.

En Colombia, los voluntarios de la Cruz Roja o de la defensa civil posen experiencias en situaciones de guerra o desastres naturales debido a la extrema geografía colombiana, de igual manera se les pide a estos que se capaciten y profundicen en sus respetivas áreas de actuación, paulatinamente tienen muchos beneficios en cuanto a viviendas de interés social y oportunidades de crédito y facilidades de ser funcionario público por ser voluntarios en estas organizaciones.

Las misiones humanitarias de algún modo ayudan a formar líderes, comunidades, solidaridad y abren campo a la ayuda desde cualquier profesión sin importar lo económico, pues los beneficios que se consiguen de estas experiencias perduran en lo laboral y en las relaciones humanas a futuro.

El impacto social es variado y por lo tanto no se puede dar una definición concisa, los servicios prestados muchas veces tienen certificación por la labor prestada como voluntario y en algunos casos se da alimentación y transporte al voluntario, como muchas veces el voluntario otorga una parte de dinero para obtener un cupo con una fundación en el exterior, existen infinidades de proyectos e instituciones que promueven está sana actividad que contribuye a formar ciudadanos responsables en su ejerció de seres vitales para sus semejantes más necesitados.

En Colombia las universidades, colegios, asociaciones y empresas privadas y públicas fomentan esta práctica de acto impacto social; la Cruz Roja, la Defensa Civil, AIESEC, la ONU, Partners of the Americas, Bavaria, la Alianza del Pacifico, Zoológicos, etc. y diversas empresas y tratados fomentan la participación con fines sociales, pues las empresas deben aportar obligatoriamente con la llamada RSC, que significa responsabilidad social corporativa, así mismo el sector publico aporta recursos mediante distintos canales, las universidades y también las iniciativas ciudadanas con apoyo estatal y privado fomentan la ayuda fraternal que cada vez se pierde más entre el interés egoísta y utilitario de la indiferencia.

Las razones para ofrecerse como voluntarios son muchas para esta práctica que va en aumento, muchos jóvenes ven en esta una forma de hacer turismo, conocer y tener conocimientos más allá de lo académico, por otro lado a las empresas les beneficia su actividad social gracias a las fundaciones que poseen bajo su mando o por sus donaciones, ya que tienen deberes respecto a sus ingresos, de igual manera las iniciativas ciudadanas y estatales contribuyen a las necesidades de los más desprotegidos, no obstante se “critica” la filantropía y demás ayudas sociales bajo un espectro de comentarios que no transcienden a la acción voluntaria o de mejoría.

 Por consiguiente el voluntariado es una práctica destacable que debe aplaudirse en la actualidad, pues emancipa a los ciudadanos sin importar nación ni credo religiosos, pues la solidaridad parece perderse en un mar de incertidumbre, de otra manera los voluntarios no solo aportan a lo social también a los animales y la naturaleza, por esa razón existen voluntarios en la limpieza de playas, bosques, zonas verdes y hasta en la protección de animales en vía de extinción, de algún modo el voluntariado es una práctica que penetra más allá de lo social.

Una de las organizaciones más destacadas en América y Colombia es Partners of the Americas, gracias a la Alianza del Progreso durante el gobierno de John F. Kennedy en Estados Unidos, con el fin de unificar a los países que conforman norte américa y Latinoamérica mediante redes de voluntarios en todas la áreas, en Colombia existen varios capítulos conformados por una red de voluntarios a nivel internacional, nacional y local, que propicia vínculos entre universidades públicas y privadas donde cada voluntario tiene proyectos que promueven el liderazgo y promueven el voluntario, uno de los primeros capítulos estudiantiles conformados en el país se dio en la Universidad del Atlántico, y actualmente se encuentra en colaboración con otras universidades del país y del mundo.

Sin embargo el voluntariado es una práctica poco recibida en el caribe colombiano y el país, tal vez por la falta de comunicación acerca de estas iniciativas; “servir, cambiar y transformar vidas”, es lo que hace el capítulo de Campus Partners Uniatlántico, señala Dina María Castro, vicepresidenta del capítulo estudiantil, quien recientemente tuvo la oportunidad de participar en un intercambio de voluntariado gracias a una beca de educación y cultura del departamento de estado del gobierno de Estados Unidos en Wyoming:

“yo creo que ha sido una de las experiencias más bonitas, creo que no soy la misma persona, fueron muchas las cosas que se aprendieron… tuve la posibilidad de conocer la cultura y el aspecto educativo en los Estados Unidos, estuve en tres estados, fueron Wyoming, colorado y Texas, estuve en la universidad de Wyoming, tuve muchos conciertos y actividades, estuve en San Antonio de Texas, estuve en el What Works, un evento donde hubo muchas ponencias sobre las practicas que se están haciendo en Nicaragua, México, Brasil y es muy bonito los proyectos que se está creando con los proyectos, hay diferentes fundaciones que promueven la ayuda a poblaciones vulnerables infantiles, a las mujeres cabeza de familia, son cosas que uno ve y pues le permiten tener otras perspectivas respecto a cómo aportamos la sociedad y como siendo profesionales y aun no profesionales aportamos a la sociedad”…

“Es muy bonito ver como mujeres emprenden sus propios proyectos, hacen sus propias empresas, hacen con sus propias manos actividades para vender, la verdad estas cosas impactan y quiere uno también hacerlas en su comunidad, otra de las cosas que deja What Works, es que se pueden conocer todos los proyectos en los capítulos y se puede hacer Networking para hacer redes para proyectos… que bueno haber contado con esa beca de educación y cultura… si tienen la posibilidad de hacer voluntariado en su comunidad pienso que lo más importante es servir desde nuestro ejercicio a la sociedad, de esta manera podemos crecer más rápidamente”, concluye Dina María Castro, pese a todas estas buenas iniciativas organizacionales y que son bien recibidas en las comunidades faltan canales más efectivos para sumas más filas al voluntariado, pues debería ser visto como una iniciativa con el visto bueno de la sociedad.

Debido a que es una práctica desconocida o relacionada a las fundaciones, de algún modo los esfuerzos mancomunados y desinteresados aportan a la sociedad y dignifican al hombre contemporáneo en esta época de crisis, necesitados y voluntarios, a pesar de todos los beneficios que conlleva ser voluntario en Colombia mediante alguna organización, no se logran avances ciudadanos notorios, el voluntario en todas sus expresiones debe ser un individuo apasionado por ayudar, pues el hombre como ser humano y vital se discute entre la dicotomía del bien y el mal, la indiferencia o la filantropía, la resiliencia, el miedo y el valor que son aspectos opuestos que salen a relucir en los peores de los casos y en los mejores, pero la manera como enfrentamos las adversidades solidarizándonos con los demás nos hace mejores personas.

 

Escrito por
Estudiante de Historia en la Universidad del Atlántico, Colombia.
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