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Reorientación pedagógica en ciencia y tecnología: aprendizaje para el desarrollo

La ciencia como rama del saber humano ha sido la base del desarrollo y la evolución de la humanidad.

Noviembre 21, 2017

La ciencia como rama del saber humano ha sido la base del desarrollo y la evolución de la humanidad. De igual modo la tecnología, gracias a la aplicación científica del conocimiento ha permitido hacer las ciencias más aplicables en los contextos de la cotidianidad humana y catalizando los procesos de desarrollo del mundo contemporáneo.

Pero con todo, tanto ciencia como tecnología no necesariamente reciben un manejo racional ni unas aplicaciones correctas en ámbitos tribales o en las comunidades de base. En la perspectiva de la economía actual, los mercados han apropiado las ramas del saber, sin excepción alguna, y han revolucionado el mundo poniendo ciencia y, sobre todo, tecnología al alcance de todas las capas de la sociedad.

Con lo que se infiere que hoy la ciencia está más enfocada al mercado, al consumismo o a la masificación, valga el ejemplo de las cirugías estéticas en el campo de la medicina; la tecnología, por su parte, ataca el mercado desde la falsificación de necesidades para acrecentar el hedonismo y la egolatría, también consumistas.

 Ciencia y tecnología, sin embargo y como ya insinuábamos, están al orden de un uso determinado por el libre albedrío, por la actitud individual no masificada; con lo que pudiéramos elaborar los presupuestos para un manejo que posibilite el desarrollo individual coherente y acordado a la fase histórica que vivimos y, desde luego, el desarrollo social no masificado desde ciencia y tecnología.

Para ello es cuasi urgente que se instauren nuevos enfoques a la perspectiva educacional y se creen nuevos imaginarios en el uso de estas invaluables herramientas de la evolución. Es decir, la educación en sus praxis de didáctica y pedagogía debe replantear el horizonte epistemológico que involucra el desarrollo del individuo a partir de las herramientas en mención.

Frente a una realidad modelada por el divertimento y/o el hedonismo, es la pedagogía acaso la opción más eficaz para revertir prácticas no rentables, epistemológicamente hablando, e instaurar un sentido de desarrollo en el educando. Definitivo es, en este sentido, el papel crítico de instituciones y docentes.

La  pedagogía “estudia los fines, el contenido, los medios y métodos de la actividad educativa y el carácter de los cambios que sufre el hombre en el curso de la educación” Machado (2009). Mas como ciencia, vale acotar, si bien se ocupa de la educación, tiene por función el estudio de metodologías didácticas en el proceso enseñanza-aprendizaje.

Como impulsora de la ciencia a lo largo de la historia, la pedagogía ha posibilitado la transmisión del conocimiento científico de generación a generación, por lo que hoy las tecnologías se erigen en apoyo fundamental para el nuevo acontecer de la misma, si se opta por el desarrollo social y económico de una nación.

La tecnología, sin lugar a duda, aceleró el desarrollo de la humanidad en los últimos tiempos, ella se ha manifestado con la llegada de las computadoras, los teléfonos celulares, los servicios de internet y todo dispositivo o máquina que se utiliza en la industria y empresas de cualquier país.

La tecnología aportó a la medicina con aparatos que precisaron dictámenes y procedimientos médicos para tratar ciertas enfermedades. Quiérase o no, los aportes de mayor relevancia los ha dado la tecnología en el campo de la informática y las comunicaciones. 

Con lo que no es difícil suponer que deberían haberse logrado avances significativos en el plano de la educación. Los efectos, como ya dijimos, han sido distintos a lo que intentamos proponer: las computadoras y celulares son más unos artefactos para divertirse que unas herramientas para la aproximación al conocimiento.

En consideración a lo anteriormente expuesto, es inapelable aseverar que las nuevas tecnologías son imprescindibles para sacar al país del evidente atraso en que lo vemos, sobre todo en materia educativa.

Quizá nuestra conclusión se aproxime a lo planteado por quien infiere que “la baja preparación científica existente en el país, derivada de un modelo educativo que propende por educar ciudadanos competitivos operacionalmente en el ámbito laboral antes que en el desarrollo de habilidades de pensamiento académico que deriven en una cultura científica y en la producción eficiente de bienes tecnológicos y conocimiento de calidad” Peña (2014).

Todo desarrollo y todo logro en ciencia y tecnología deben estar asociados a procesos pedagógicos y didácticas que apuesten a fomentar capacidades investigativas en el sujeto de la educación, desde la educación básica, la media y con mayor rigor en la superior.

En Colombia se viene impulsando el acceso a la ciencia y la tecnología a través de los proyectos de aula comunidad, pero esto no ha dado frutos notables ya que las políticas económicas van desligadas de la política educativa en los campos referidos.

Así, para el logro de un desarrollo notable en ciencia y tecnología en nuestro contexto se necesita una pedagogía para la ciencia y la tecnología que logre formar estudiantes críticos que le aporten a las soluciones de la problemática social y el desarrollo socio-económico de nuestro entorno, por ello se deben diseñar modelos pedagógicos mediados por el uso de las TIC´s, y orientados a estimular el desarrollo de competencias que permitan la participación activa en procesos de investigación y planteamiento de proyectos de formación docente que aporten al desarrollo de la sociedad, y no se queden en la mera investigación por investigación que solo aporta a perpetuar el modelo consumista que está destruyendo el planeta, para beneficiar unas élites que determinan la políticas a nivel internacionales en educación, ciencia, tecnología e innovación.

Por ello considero que la pedagogía en ciencia y tecnología debe servir para impulsar las transformaciones que necesita nuestro país y el mundo, y salir de la concepción cuadriculada de educación que se ha replicado desde la aparición de la escuela en la sociedad, ya que la educación debe apostar a formar seres sociales e individuos críticos y no para que adquieran meras destrezas que les permitan desenvolverse en los roles que demanda el mercado consumista.

La educación debe garantizar que la ciencia y la tecnología estén al servicio de la humanidad, y no como se está llevando hoy donde tanto  avance científico no ha servido para eliminar el sufrimiento de las personas sino para enriquecer a las élites que controlan el mundo como lo plantea, Martos (2013), en tal sentido también agrega que: “Hemos alcanzado tal nivel de desarrollo que somos capaces de ir en busca de nuevos mundos, nuevos planetas que investigar, tal vez pensando en poder crear nuevos núcleos civilizatorios.

Pero no tiene demasiado sentido tratar de imaginar otros mundos que habitar cuando tras miles de años en la Tierra, aún no hemos aprendido a vivir en ella”. 

Por ello hoy es más indispensable que la educación reoriente la pedagogía en ciencia y la tecnología, que permita sentar bases para un desarrollo científico y tecnológico que propenda por el bienestar de la humanidad, desde el individuo pensando en la construcción de sociedad.  

Bibliografía

Martos, Moreno. M. L. (2013, Marzo 3). ¿La ciencia al servicio del hombre o el hombre al servicio de la ciencia?. Recuperado de: filosofia.nueva-acropolis.es

Peña, Camacho. G. (2014, octubre 18). ¡PENSAR CIENTÍFICAMENTE!: La estabilización de la cultura investigativa, principio de la innovación tecnológica. Recuperado de: www.utadeo.edu.co

Pérez, Machado. J; y otros. (2009, Nov 3). LA PEDAGOGÍA COMO CIENCIA DE LA EDUCACIÓN. Recuperado de http://www.odiseo.com.mx

Escrito por
Docente de secundaria y maestrante de pedagogía de las TIC de la Universidad de La Guajira.
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Martial Heriberto Rosado Acosta
Gran Maestro Premio Compartir 2004
Sembré una semilla en la tierra de cada estudiante para que florecieran los frutos del trabajo campesino en el campo que los vio nacer