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El reconocimiento de los derechos y su vínculo con las emociones como moderadores del acoso escolar

Es esta escuela real la que nos preocupa, ella es el escenario para convocar el análisis y la reflexión sobre las condiciones de su existencia. 

Junio 25, 2017

Introducción

Escuela ideal, escuela real

Presentar la escuela como un espacio de socialización, producción y reproducción de saber, o como el escenario para la conformación de la ciudadanía y la consolidación de la convivencia, podría ser acertado en el imaginario de democracias liberales como en la que nos encontramos, pues por casi dos siglos en todo Occidente ha sido el bastión sobre el cual modelos como este cifran todas sus esperanzas de continuidad política y económica aparentemente exitosa.

Es por ello que cada vez más bibliografía propone la institucionalización formal de la escuela, el control ciudadano y, desde allí, la reproducción de políticas públicas en el espacio escolar, comprendiendo con claridad que la escuela es la última de las instituciones de agregación y control ciudadano que aún cuenta con el aliento necesario para asumir la formalización, institucionalización y respeto, la última que aún puede ser usada para tal fin.

Ese es el ideal propuesto y multiplicado por los medios de comunicación y la llamada opinión pública, pero tal vez sean otras las condiciones de nuestra escuela latinoamericana, la cual convive con una realidad contextual que, aunque opera desde los imaginarios de la ilustración, los Derechos Humanos y, en general, del sentido formal e institucional, enfrenta una realidad que la convierte muchas veces en una organización limitante, excluyente y desconocedora de los derechos de los sujetos, por el afán de intentar llevar a buen puerto los rasgos de la ciudadanía en los educandos, obedeciendo la tarea propuesta por el Estado.

Es esta escuela real la que nos preocupa, ella es el escenario para convocar el análisis y la reflexión sobre las condiciones de su existencia, de allí nace nuestra preocupación investigativa y el sentido de nuestra observación escolar; buscamos posibilitar entornos escolares que, desde la reflexión real sobre sus limitaciones, brinden posibilidades reales de transformación y concienciación para todos los actores escolares, sobre la necesidad de reconocer al otro y los otros desde mi construcción social de vida.

La preocupación por los derechos de las niñas y niños en la escuela colombiana

Aunque desde la mismas garantías propuestas por los Derechos Humanos en los siglos 18 y 19, la escuela colombiana ha sido centro de su promulgación, las realidades han demostrado que por diferentes motivos, pasando por la masificación, el contexto, las pugnas ideológicas y muchas otras nociones que no son objeto de nuestra investigación, esta institución en muchos casos ha generado más lugares de desprotección y sentimientos de victimización en los estudiantes.

En algunos períodos la escuela colombiana se ha formulado desde un papel que segrega a favor de las clases económicas o políticas, ha impedido el ingreso a otras razas, etnias y culturas y, más recientemente, desde un discurso patriarcal, ha diseñado todo un andamiaje educativo encaminado a minimizar a la mujer; en muchos casos ha sido incapaz de incluir a las poblaciones con discapacidades y falta de oportunidades.

Por ello, aunque se avanza hacia una escuela globalizante, así sea desde la formalización e institucionalización, lo cierto es que aún es largo el camino de los derechos para niñas, niños y jóvenes; especialmente desde la posibilidad de lograr una escuela que les brinde algo distinto de la carga cognitiva de las disciplinas: un libre desarrollo, protección y capacidad crítica, como bases de la formación ciudadana.

Esta es nuestra preocupación como propuesta de investigación y proyecto de transversalisacion curricular, por ello nos enfocamos en el cuidado, la visibilización del maltrato y del acoso escolar, y la escucha e indagación sobre las causas que lo provocan.

Lea la experiencia completa en este enlace.

Escrito por
Docentes de Bogotá, Colombia.
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Henry Alberto Berrio Zapata
Gran Maestro Premio Compartir 2007
Empaqué en el equipaje de viaje de los estudiantes la herramienta más importante para cualquier destino: los argumentos.