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Una Babel de archivos ilustrados

En la Feria del Libro de Bogotá 2017 se presentó ‘Ilustración Malpensante’, una muestra selecta del trabajo de 55 dibujantes. Esta es una reflexión sobre el oficio de la ilustración.

Julio 26, 2017

Recientemente la editorial libros malpensante lanzó el pasado 28 de abril de 2017 en la feria del libro de Bogotá el libro “Ilustración Malpensante”, es una muestra selecta del trabajo de 55 ilustradores de Colombia y todo el mundo y una mirada tras bastidores del esmerado oficio de la ilustración editorial. 20 años de la historia gráfica de El Malpensante en un solo libro. Esta es una reflexión sobre el oficio de la ilustración.

El profeta Gesualdo Bufalino alguna vez escribió: “Peligroso entrar sin látigo a la jaula de los recuerdos”. De ninguna manera al volver la mirada hacia historia se sale ileso. Esta idea hace parte de un librito de aforismos del escritor italiano llamado El  malpensante, lunario del año que pasó [1], y que dio nombre a esta revista literaria. La cual poco a poco, de manera paralela y como quien no quiere, se fue convirtiendo en revista de ilustración. Fue esta segunda faceta la que siempre despertó mi curiosidad, y que finalmente me hizo acercar a su archivo para  investigarlo. Sin látigo, pero con cuidado, me adentré en un catálogo periodístico y artístico de dos décadas, un período que tal vez ha sintetizado el mayor avance tecnológico de la historia y del cual El Malpensante hace parte de esa desbocada esquizofrenia tecnológica, el archivo impreso de El Malpensante reposa al lado de una vitrina de obsolescencias; ahí las revistas, cual héroes de guerra, sobreviven entre estantes llenos de mohosos disquetes de ¾, CDs y DVDs con archivos digitales imposibles de recuperar.

Esos archivos que se conservan en la Fundación Malpensante fueron insuficientes, así que recurrí a las revistas de las Bibliotecas Nacional, Luis Ángel Arango, Universidad Nacional, y a mi colección personal, además de pedir ayuda a los libreros de viejo del Centro de Bogotá. Estos últimos me ayudaron a completar una colección que en ningún lugar consultado está completa.  Analizando todo ese compendio de revistas que para ese momento llegaban a 180 ediciones, y que a la fecha van por 186, encontré que su evolución estética puede dividirse en tres etapas.

De 1996 a 2001, sus ilustraciones entraban en una tendencia neofigurativa y neoexpresionista, con pinceladas y textura, errores deliberados y manchas, que acompañaban al igual que la fotografía, pintura, los posters, grabados y fotogramas de películas a los textos de periodismo narrativo y literario. De 2001 a 2011, la fotografía pasó a un segundo plano y la ilustración tomó mayor protagonismo; aquí la tendencia iba hacia el surrealismo, con colores más vibrantes y trazos fuertes que representaban situaciones absurdas o “paradójicas”, para usar una palabrita que es el eslogan y punta de lanza en las portadas de El Malpensante. De 2011 a la fecha, la fotografía y la ilustración se fueron equilibrando, con un criterio que aparentemente busca dar variedad al elemento gráfico en la publicación, pero que también obedece a la naturaleza del contenido de cada texto.

La cubierta, sin embargo, sigue siendo exclusivamente ilustrada más allá de las evidencias  fotográficas de los primeros años, y la del número especial 158 que reprodujo la portada de la primera edición. Además, fue en ese año 2011 cuando se empezó a usar para los titulares la tipografía Bufalino, especialmente hecha para El Malpensante por César Puertas y cuyo nombre es un bonito homenaje a quien, sin saberlo, bautizó  esta revista literaria. En su mayoría, las ilustraciones de la última época con llevan una línea de Neo Figuración en contraposición a la fiel representación de la realidad, y siguen una tendencia más arbitraria con un toque Neo Pop. Hay una preferencia por los colores vivos, y las representaciones bidimensionales con medios tonos y sin sombras. Por su parte, los juegos de ambigüedad, las ilusiones ópticas, la sátira y el humor negro fueron y son constantes gráficas de esta revista a través de su historia.

En promedio, El Malpensante ha publicado a unos 550 ilustradores de los cuales  la cuarta parte (unos 150, si no más) son colombianos. Aunque en eventos, talleres y conversatorios se destaca a estos últimos – para incentivar el desarrollo local, cosa que también se manifiesta en la publicación del libro ilustración malpensante 20 años publicado en la feria del libro de Bogotá 2017. Existe una regularidad en la búsqueda estética, esta orienta el trabajo colectivo en función de las necesidades de cada texto, más que en la preferencia por nacionalidades específicas. El resto de ilustradores son de las más variadas procedencias: canadienses, ucranianos, italianos, argentinos, y de predominancia españoles. Estos datos son solo aproximados, pues en varios de los primeros números no aparecían los créditos al lado de las ilustraciones, o tan solo se citaba el banco de imágenes de donde se había extraído.

Lo fundamental, su quintaesencia desde 1996 y hasta ahora, sobre esas vibrantes imágenes que contienen una fuerza narrativa inigualable que circula en redes sociales, formatos interactivos e impresos. Es lo que queda cuando trituramos su aura y dejamos solo lo elemental y es que a través de la ilustración, el ser humano desde la corporalidad interpreta, reconstruye y encarna las narraciones mediante metáforas y símbolos, Es allí donde nuestra sensibilidad e intelecto se integran a la experiencia estética.

Luego de esta investigación la sentencia final es que la imagen ilustrada es una categoría que enlaza arte y pensamiento, realidad y ficción, lo personal con lo colectivo, gracias a ella podemos comprobar como las sociedades se han comunicado a través de formas visuales de una manera sensible que enriquece el intelecto. Las investigaciones estéticas no han dado en el blanco al definirla como una categoría subordinada al texto o mero ornamento: pasan por alto toda relación de correspondencias estéticas que vinculan al editor, escritor, ilustrador y diseñador en un mismo esfuerzo para construir una experiencia armónica e integral en provecho de los lectores. Así, el gran hallazgo en la publicación de El Malpensante es como a través de la búsqueda y elaboración de imágenes que se integran al trabajo editorial, logran una identidad visual articulada a la literatura mediante la construcción de nuevas miradas estéticas y argumentales sobre nuestra sociedad. Este proyecto ambiciona mediante la recopilación, selección, registro y categorización de sus imágenes. Un esfuerzo por ampliar y multiplicar los puntos de vista que existen en torno a la ilustración, a su riqueza visual y conceptual.

Una publicación cultural que no solamente está conformada por el cuarteto creativo (editor, ilustrador, escritor y diseñador) sino también por sus detractores, sus críticos, sus lectores, todos ellos de diferentes maneras aportaron desde  múltiples formas a su realización.

Una revista como el malpensante que tanto le ha invertido a trabajo editorial y sobre todo a la valoración de la ilustración debe existir. En su inconformidad con los límites y la realidades de su contexto, con las flores y tomates merecidos, siendo libre en su existencia, en donde lo bien hecho de la literatura, la ilustración, la polémica, el arte, la crítica, el periodismo la ciencia y la filosofía, conviven sin ser mendigas de la triste actualidad, sin considerar que el merecido aplauso es a todo costo. Su deber ser tiene una razón fundamental: Critica, estética, ilustrada y literaria, por ello merece el respeto de su comunidad, a si esta se interese o no por estos temas. Gracias al malpensante y a los ilustradores que han sido capaces de crear con su mente, lo que otros hemos sido capaces de ver con nuestros ojos.



[1] Bufalino. Gesualdo. El malpensante. Lunario del año que pasó. Grupo Editorial Norma 1995

*Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad estricta del autor.
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Luis Fernando Burgos
Gran Maestro Premio Compartir 2001
Revivo los mitos y leyendas para invitar a los duendes a guiar procesos de investigación.