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Nuevas realidades laborales y preguntas sobre la educación (I)

Los retos de los mercados laborales que enfrentan los jóvenes de hoy distan mucho de los que afrontaron los jóvenes hace tres y más décadas. Nuevas realidades laborales reclaman nuevas perspectivas en la educación.

Junio 10, 2015

En primer lugar, las tasas de desempleo en la actualidad castigan en mayor medida a los jóvenes disponibles en el mercado laboral (es decir, aquellos que tienen empleo o lo están buscando) que a la fuerza de trabajo de rangos de edad mayores. En el caso colombiano, la tasa de desempleo es, aproximadamente, del 10% para el conjunto de la economía. Sin embargo, para el caso de los jóvenes (entre 14 y 28 años), dicha tasa es superior al 16%. En el caso de las mujeres jóvenes, la situación es peor que la de los hombres: 22%.

…Centenares de miles de jóvenes carecen de oportunidades de empleo que les permitan el despliegue de sus capacidades

Tal situación se presenta en contextos de mayor cobertura de la educación superior (en sus niveles técnico, tecnológico y superior) y, más paradójico aún, después de quince años de crecimiento del producto interno bruto a tasas que pueden calificarse de altas en el contexto latinoamericano. Elementos de la demanda agregada como la inversión, las exportaciones y, desde luego, el consumo interno, crecieron de forma sostenida durante el período. No en vano, el Banco Mundial clasifica a Colombia en el rango de países de “ingreso medio alto”.

A pesar de ello, centenares de miles de jóvenes carecen de oportunidades de empleo que les permitan el despliegue de sus capacidades.

En segundo lugar, ciertas características del empleo en todo el mundo están cambiando en desfavor de esquemas que prevalecieron en buena parte del siglo XX que, en realidad, tienen su origen en la revolución industrial inglesa de fines del siglo XVIII. En forma breve, el modelo se basó en un proceso vertiginoso de urbanización, de empresas industriales que buscaban estabilidad de la fuerza laboral, por un lado, y de organización sindical en pos de obtener beneficios en sus relaciones obrero-patronales. De ahí las narrativas de los ámbitos laborales de la siderurgia, la petroquímica, los textiles, asociadas a regiones y ciudades por generaciones, que comenzaron a colapsar en la década de los 80.

Dicho modelo ha comenzado a romperse en virtud de fenómenos  como la globalización, el uso creciente de las tecnologías de la información e internet, el deterioro de las relaciones laborales de corte tradicional (que han conducido a una dramática reducción de los índices de sindicalización en todo el planeta).

Figuras como el “outsourcing” (subcontratar con otros empresas procesos productivos determinados) , el “offshoring” (empresas que desplazan a otras regiones ciertos procesos productivos en virtud, por ejemplo, de menores costos asociados a la mano de obra o al acceso a insumos) han roto, desde los años 90, la tradicional cadena de producción amparada en el modelo tradicional laboral. Así se entienden, por ejemplo, las objeciones agresivas de los sindicatos de los Estados Unidos de cara a tratados de libre comercio con países asiáticos, vistos, con razón,  como un peligro a la estabilidad laboral de los afiliados.

Desde el punto de vista subjetivo, las aspiraciones de los jóvenes de hoy no son las mismas que tuvieron sus padres: hacer carrera en una misma organización. La rotación laboral ha aumentado sustancialmente. Pensión y retiro, conceptos presentes en las personas mayores, han perdido el valor motivacional en los jóvenes en la actualidad. Los trabajos de corta duración,  amparados en contratos breves, están a la orden del día.

las aspiraciones de los jóvenes de hoy no son las mismas que tuvieron sus padres: hacer carrera en una misma organización. La rotación laboral ha aumentado sustancialmente. Pensión y retiro, conceptos presentes en las personas mayores, han perdido el valor motivacional en los jóvenes en la actualidad…

Tercero, uno de los factores de fondo que están cambiando el modelo, es el relacionado con  la llamada “economía de la demanda”.  Aunque más evidente en los países de las economías avanzadas, nuevas formas de relacionamiento entre oferta y demanda se están presentando al margen de los esquemas laborales tradicionales, sustentadas en el uso y apropiación de las tecnologías de la información.

Adicionalmente, la relación entre el mundo empresarial y los activos fijos en los nuevos modelos se está transformando radicalmente.

Un ejemplo simple es el de Uber, la compañía de servicio público más grande del mundo. Con presencia en 54 países, incluido Colombia,  la empresa no posee vehículos automotores; son los dueños de los vehículos quienes operan el servicio a través de plataformas que permiten “empatar” la demanda del servicio con la oferta del mismo, sin que el pasajero tenga que llevar dinero en efectivo.

Airbng es, quizás, la organización con mayor número de habitaciones en el mundo. Sin embargo, carece de propiedad en finca raíz. Cualquier hogar del mundo puede “afiliar” una o más habitaciones disponibles, como parte de una oferta a potenciales turistas que, con gusto, las contratan a través de la plataforma de Airbng.

En tales contextos ¿reciben los jóvenes la educación que les permite incursionar, con éxito, en los nuevos modelos laborales?  Continúa… 

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Jesús Samuel Orozco Tróchez
Gran Maestro Premio Compartir 2005
Senté las bases firmes para construir una nueva escuela rural donde antes solo había tierra árida y conocimientos perdidos.