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5 vacíos que una educación sexual de calidad debería llenar

En los colegios solo se nos enseña de sexualidad desde una perspectiva biológica y científica; pero hoy en día, las niñas y jóvenes necesitan más que solo saber cómo se hacen los bebés.

Febrero 17, 2020

Durante el desarrollo de mi trabajo de grado, y dentro de mi propia experiencia como mujer, he notado que además de las políticas públicas mal estructuradas, la mala calidad en la educación sexual también es una barrera para la buena salud sexual y reproductiva; en particular, para el acceso a anticonceptivos.

Al conversar con otras mujeres y entrevistar a distintas entidades, me he dado cuenta que hay mucha información valiosa y necesaria con la que no contamos, y que debería brindársenos desde una edad temprana, para que al iniciar nuestra vida sexual contemos con lo necesario para tomar buenas decisiones. En los colegios, solo se nos enseña de sexualidad desde una perspectiva biológica y científica, pero hoy en día, las niñas y jóvenes necesitan más que solo saber cómo se hacen los bebés.

Por esta razón, y con el ánimo de motivar a los maestros a proporcionar una educación sexual pertinente e integral a los jóvenes, niños y niñas, he identificado las mayores necesidades de información que deben ser resueltas.

¿Qué necesitamos saber?

  1. Todos los tipos de anticonceptivos

Desde los de barrera, hasta los hormonales, e incluso aquellos no tan convencionales como el termómetro de temperatura basal. Todas las mujeres necesitamos conocer estas opciones para decidir qué es mejor para nuestro cuerpo y estilo de vida.  Es necesario investigar muy bien qué anticonceptivos existen, su eficacia y su funcionamiento. También, se debe mantener una lista de métodos de planificación actualizada, ya que continuamente se vienen desarrollando avances científicos para la creación de nuevos métodos, como el anticonceptivo para hombres.

Desafortunadamente, en muchas instituciones educativas aún se sataniza el uso de anticonceptivos y se insiste en la abstinencia. Así que, para hablar de métodos anticonceptivos, primero debemos adoptar una postura de sexualidad en positivo.

  1. Los anticonceptivos tienen efectos secundarios que varían en cada mujer

Todos los métodos anticonceptivos hormonales tienen efectos secundarios y contraindicaciones diferentes, que pueden variar o ausentarse en cada mujer según el caso. Así estos efectos parezcan tan graves que incluso puedan desmotivar el uso de métodos anticonceptivos, es necesario que sean informados a todas las niñas y mujeres, para que puedan tomar la decisión correcta. Además, el hecho de que existan estos efectos, no quiere decir que todas las mujeres los vayan a sufrir.

A muchas mujeres no se les informa adecuadamente de estos efectos secundarios, y por tal motivo, su salud se ve afectada. No todas las mujeres son aptas para todos los métodos anticonceptivos; así que, es necesario que cada una de ellas sepa si posee alguna condición que le impida tomar algún método en específico.

Por otro lado, he notado que cuando se les informa a las niñas y jóvenes sobre este tema, se le da más importancia a los efectos secundarios físicos y estéticos, por encima de los emocionales y psicológicos. Muchas veces se les dice a las adolescentes que cierto anticonceptivo las puede engordar o producirles acné; pero no se habla de la ansiedad, la depresión, el estrés y otros problemas que pueden causar las hormonas.

Brindar esta información no quiere decir que les estamos diciendo a las jóvenes que los anticonceptivos son malos. Por el contrario, es para garantizar que ellas mismas tomen la mejor decisión respecto a sus cuerpos y a su salud.

  1. Que podemos obtenerlos de manera gratuita a través del POS

Este punto es muy importante. Muchas jóvenes que ya han iniciado su vida sexual no cuentan con los recursos para comprar el método por sí solas, bien sea porque no se sienten con la confianza para pedir el apoyo económico de sus padres en este aspecto, o simplemente porque las condiciones socioeconómicas no lo permiten.

En ese caso, es necesario que todas las niñas y adolescentes sepan que pueden acceder a anticonceptivos de manera gratuita a través del plan obligatorio de salud. Además, la ley colombiana permite que las mujeres menores de edad usen anticonceptivos, y según la OMS, todas las mujeres sin importar su edad deben tener acceso a una gran variedad de opciones.

En este enlace puede revisar a qué métodos pueden acceder sus estudiantes desde el POS.

Desgraciadamente, en algunas entidades prestadoras de salud, aún se ponen impedimentos y ‘trabas’ para que las jóvenes no accedan a estos.

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  1. Que las responsabilidades sexuales son compartidas

Por alguna razón, a pesar de que los embarazos no deseados son producto de las relaciones sexuales entre dos personas, las responsabilidades no son compartidas ni balanceadas adecuadamente. Y con esto no solo me refiero a las responsabilidades que conlleva la maternidad, sino también a los deberes que tenemos, tanto hombres como mujeres, si queremos evitar un embarazo.

Generalmente, la función de planificar se le asigna automáticamente a la mujer. Expresiones como “niñas, ustedes son las que se embarazan, ¡cuídense!” fueron comunes en mis clases de educación sexual cuando estaba en el colegio.

A los hombres, por otro lado, no se les enseñaba sobre métodos anticonceptivos, ni se les advertía de ser responsables con su vida sexual. Escasamente se les enseñaba de qué forma se ponía un condón.

Lo mismo ocurre con otras miles de mujeres jóvenes en Colombia, quienes se han adaptado a llevar esta misión solas, sin la ayuda de sus parejas. Por tanto, debemos explicarles a hombres y mujeres, desde una edad temprana, que las responsabilidades sexuales son compartidas, y que no son exclusivamente para las mujeres.

Desafortunadamente, el anticonceptivo hormonal para hombres aún no ha llegado a Colombia, pero ellos pueden contribuir con el proceso de planificación económicamente, (ya que generalmente, este gasto lo cubrimos nosotras), y emocionalmente. Pueden acompañar a su pareja a la cita de planificación familiar, y también, pueden usar métodos de barrera en caso de que su pareja no pueda o no desee usar anticonceptivos hormonales.

  1. Que los métodos definitivos también son una opción

La ligadura de trompas y la vasectomía, a pesar de ser gratuitas en Colombia, son muy criticadas, cuestionadas e incluso, prohibidas socialmente. Se cree que, si somos muy jóvenes no deberíamos tener acceso a estos métodos, ya que no somos lo suficientemente “maduros” para decidir que no queremos tener hijos.

En mi caso, nunca se me dijo en el colegio que yo podía pasar por un procedimiento quirúrgico para no tener hijos por el resto de mi vida. A pesar de que muchas personas sueñan con tener hijos en el futuro, también hay algunas que no lo desean.

Según la ley Colombiana, cualquier persona mayor de 18 años puede acceder a la anticoncepción definitiva. Por tanto, así no estemos de acuerdo, es necesario que niños, niñas y jóvenes sepan que cuentan con esta opción.

Estas son solo algunos de los vacíos en educación sexual que he identificado, muchos de ellos, condicionados por ideas preconcebidas y tabúes. Por tanto, invito a los maestros a que llenen estos vacíos, para que los jóvenes, y en especial, las mujeres, tengamos todo lo necesario para decidir.

 


 

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Jesús Samuel Orozco Tróchez
Gran Maestro Premio Compartir 2005
Senté las bases firmes para construir una nueva escuela rural donde antes solo había tierra árida y conocimientos perdidos.