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Profesor, ¿puedo ir al baño? O sobre la igualdad de sexos en el aula

Me gustaría hablaros en este artículo sobre la igualdad de sexos en el aula, a partir de una pregunta muy recurrente y que da título a esta entrada: Profesor, ¿puedo ir al baño?

Enero 26, 2020

Siempre he tenido muy claro a lo largo de mi carrera como docente de Secundaria el sentido de la justicia que tienen los alumnos. Es algo que siempre me ha llamado poderosamente la atención y que me gusta tener presente en todo momento en el aula. El hecho de que los centros se rijan por decenas y decenas de normas, hace que no siempre sea fácil encontrar el equilibrio entre la justicia, el reglamento del centro y la igualdad de sexos.

Y traigo esto a colación a raíz de algo que me sucedió y que tiene que ver con la norma de ir al lavabo durante una sesión lectiva. Por supuesto, en el centro donde ejerzo, existe la norma de no poder ir al baño durante la sesión lectiva, a no ser que sea por motivos de fuerza mayor. Pero de lo que me di cuenta es de que no estaba aplicando la misma norma para todos mis alumnos. Percibí que era mucho más permisivo para con mis alumnas que para con mis alumnos. Y eso me dio que pensar. Y me dio que pensar porque tampoco es fácil encontrar el término medio entre la diferencia de sexualidades, las necesidades individuales y fisiológicas de cada alumno y la picaresca propia de la edad. La solución no es fácil y tampoco sé si exista una sola, pero me di cuenta de que debía establecer un protocolo para proceder con equidad ante una situación como la de ir al baño.

Por eso, aquí van algunas recomendaciones que voy aplicando de un tiempo a esta parte y que me han dado muy buenos resultados:

  1. Predisponte a tratar a TODOS tus alumnos por igual. Las necesidades fisiológicas no entienden de sexos.
  2. Siempre empieza respondiendo que NO y luego negocia con el alumno o la alumna. Resulta tan efectivo como disuasorio.
  3. Los alumnos deben recordar que las normas están para cumplirlas. Tiempo habrá para hacer excepciones.
  4. Fíjate en el lenguaje corporal del alumno, sobre todo en el de las manos. Si veis que les da mucho apuro y os lo piden con discreción es una señal de que realmente necesitan ir al baño.
  5. Ten en cuenta en qué momento de la sesión lectiva os piden ir al baño y si es la clase inmediatamente anterior o posterior al patio.
  6. Sé inflexible todo lo que puedas si os lo piden en los cinco minutos iniciales o finales de la sesión lectiva.
  7. Anota en tu cuaderno a qué alumnos has dejado ir al baño. Es un arma que tal vez podrás utilizar en el caso de que haya un alumno o una alumna recurrente.
  8. Trata el tema con discreción y con la máxima naturalidad.
  9. No permitas que vaya más de un alumno o alumna al baño al mismo tiempo.
  10. Cuando el alumno, tras darle permiso, regrese del baño, busca un momento para recordarle la excepcionalidad de la norma.

Con el tiempo me he dado cuenta de que en una sesión lectiva no podemos dejar nada al azar o a la improvisación. Los alumnos perciben con mucha facilidad a aquellos profesores que no tienen para las normas un criterio claro y eso, a la larga, acaba por ser perjudicial y redunda en la conflictividad en el aula.

El tema del lavabo es una excusa perfecta para trabajar y fomentar en clase la igualdad de sexos y la justicia, con respecto a las normas. Si sois coherentes con las normas y con vosotros mismos os aseguro que os ganaréis el respeto de los alumnos, evitaréis la conflictividad y aumentaréis la empatía hacia ellos.

Muchas veces los adultos nos llenamos la boca de términos como la igualdad social, la igualdad de sexos, la justicia social… Pero para los alumnos son palabras que por su madurez carecen del sentido que tienen para nosotros. Debéis aplicar estos conceptos y explicarlos a partir de las situaciones cotidianas que ocurren en una clase. Una sesión muy buena para llevarlo a cabo es la sesión de tutoría. Os recomiendo encarecidamente lo pongáis en práctica en el caso de que seáis tutores.
Me gustaría que al acabar de leer este artículo reflexionarais sobre lo que he escrito y me dierais vuestras opiniones. Os aseguro de que estaré encantado de oírlas. Ahora, si me disculpáis y con vuestro permiso, me voy al lavabo…

Contenido publicado originalmente en el blog ‘Justifica tu respuesta’ bajo licencia Creative Commons.

 


Imagen pixabay.com
 

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Maestro de secundaria, defensor de la educación inclusiva, apasionado de las nuevas tecnologías y enamorado de la educación emocional
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