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El coaching como herramienta de utilidad para la escuela y la familia

Conocer las claves sobre las que se asienta el coaching permitirá vislumbrar a los integrantes de la familia y la escuela la poderosa herramienta que tienen entre manos si se deciden a emplearla. 

Diciembre 20, 2018

El término coaching encuentra su origen en la palabra húngara kocsi que desembocó en la española coche. Kocsi proviene del pueblo húngaro de Kocs, población en la que entre los siglos xv y xvi se creó un carruaje cerrado y con una suspensión más blanda que hacía los trayectos menos pesados y más confortables (Ravier, 2005). Emplear este término para designar la metodología del coaching deja entrever el espíritu de esta disciplina, al facilitar el coach el camino a sus usuarios para ir de la situación en la que se encuentran a la situación deseada del modo más cómodo posible.

Los orígenes de la esencia de esta disciplina se remontan a la antigua ciudad griega de Atenas, donde Sócrates por medio de la mayéutica ayudaba a sus conciudadanos, mediante el empleo de preguntas, a cuestionarse todo aquello que creían seguro en búsqueda de la respuesta particular de cada individuo como mayor conocedor de sí mismo. En 1974 Timothy Gallwey publicó el libro The inner game of tennis en el que se centró en la existencia de dos partes en todo juego: la exterior y la interior. La parte exterior se juega contra un oponente, mientras que la interior tiene lugar en la mente del jugador, en la que los obstáculos principales son la inseguridad y la ansiedad (Casado, 2010). Partiendo de las ideas planteadas por Galleway, el inglés John Whitmore crea una escuela para el entrenamiento de deportistas y posteriormente emplea el método para la formación y entrenamiento de directivos en el mundo empresarial.

En la actualidad existen dos grandes asociaciones de coaching a nivel internacional, fundadas y creadas por Thomas J. Leonard, The International Association of Coaching (IAC) y The International Coaching Federation (ICF), que definen el concepto de coaching del siguiente modo: «el coaching es un proceso de transformación para la conciencia, el descubrimiento y el crecimiento personal y profesional», según la IAC (Casado, 2010, p. 38); «el coaching consiste en una relación profesional que se lleva a cabo de forma continuada y que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresa o negocios de las personas...», según la ICF (Casado, 2010, p. 37).

 

Claves para valorar la utilidad del coaching  en la familia y la escuela

Conocer las claves sobre las que se asienta el coaching permitirá vislumbrar a los integrantes de la familia y la escuela la poderosa herramienta que tienen entre manos si se deciden a emplearla. El coaching ofrece la oportunidad de dedicar un tiempo a pensar en dónde se está y en el lugar en donde se quiere estar realmente. Facilita la toma de conciencia, la reflexión e impulsa la toma de decisiones basadas en los más íntimos y elevados intereses personales y profesionales. Con el coaching se apuesta por sacar lo mejor de cada persona, entendiendo lo mejor desde la definición y concreción subjetiva pensada y orquestada por cada participante. El inmenso potencial y las aspiraciones más íntimas de las personas son el lienzo sobre el que trabaja el coach. Ayudar a la familia y/o al centro educativo a identificar lo mejor de sus integrantes en aras de un objetivo común, revaloriza y legitima a los miembros de cada institución. Potencia el valor que tienen y posibilita la búsqueda de fórmulas en donde sea posible aportar al conjunto los mejores esfuerzos y capacidades. Formar al personal docente (Sánchez Mirón y Boronat Mundina, 2014) y a los miembros de las familias en esta disciplina implicaría un potencial incalculable al servicio de los menores.

La familia y la escuela podrían articular una actuación coordinada que sirviera de estímulo creativo, diferenciado y necesario para hijos y alumnos con que favorecer la búsqueda autónoma de sus propios objetivos, empleando la pregunta para hacer reflexionar al menor, ayudándole a responsabilizarse y comprometerse con su futuro.

Un elemento fundamental en el que se apoya el proceso de coaching es la pregunta. Con la pregunta el coach ayuda al coachee (usuario) a concretar y definir los objetivos que quiere alcanzar. Este recurso esencial facilita la reflexión y la búsqueda autónoma de las propias respuestas y caminos que el coachee quiere transitar para conseguir alcanzar el estado o situación deseada. La clave del proceso consiste en fijar un rumbo o meta al que dirigirse y establecer un plan de viaje o acción para conseguirla en un plazo determinado. La meta del proceso debe ser medible, alcanzable, clara, realista y ecológica. El experto en el proceso de coaching es el propio coachee, solo él conoce qué quiere y qué está dispuesto a hacer para conseguir su propósito, siendo esencial su compromiso durante todo el proceso, sin él no hay resultado posible.

El coaching ofrece nuevas perspectivas, da estructura, apoyo, sirve de espejo, da recursos y facilita la creación de opciones, ofreciendo al coachee utilidades que contribuirán a que consiga su meta. Por último, no hay que olvidar que dentro de los grandes beneficios que puede reportar el empleo del coaching se encuentra el progresivo incremento del nivel de autoconocimiento de cada participante, así como una mayor conciencia y coherencia en la toma de decisiones. En consecuencia se actúa y se decide en cada momento revestido de una especial motivación.

Es más habitual de lo que puede parecer moverse y decidir sin haber fijado una dirección determinada. En ocasiones falta preguntarse más por aquello que se desea conseguir y en otras, sabiendo qué se quiere obtener, falta el impulso o la fuerza para arriesgarse. Con la toma de conciencia, apoyada por el coach, sobre los anhelos, las emociones, junto con la definición de los objetivos y la adopción de compromisos, se encuentra la necesaria respuesta al «para qué» que mantendrá enfocados los esfuerzos.

 

Lea el contenido original en el portal de la Editorial Magisterio.

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Luis Fernando Burgos
Gran Maestro Premio Compartir 2001
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