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Ideas en borrador para proyectos digitales en el aula

Aunque las tecnologías de la información y la comunicación, están “pisando fuerte” desde hace varios años, los docentes aún no las usan totalmente en sus aulas de clase.

Abril 22, 2015

Un estudio realizado por la Universidad de Valencia, revela que al menos 30% de los docentes latinoamericanos no usan tecnologías en las aulas. La cifra, teniendo en cuenta  el gran apogeo de las TIC en el mundo contemporáneo, es desalentadora. Sin embargo, los docentes no deben ser injustamente culpados por este resultado. La falta de infraestructura tecnológica, problemas de conectividad, suministro de energía e inclusive, la no contemplación de las TIC dentro del planteamiento de una materia, son algunas de las causas que impiden el uso de estas herramientas digitales en el aula.

Teniendo en cuenta que no siempre las anteriores situaciones se presentan, ¿qué provoca que los docentes no vean a las TIC como unas aliadas en sus clases? Es posible que ellos no sepan con exactitud cómo conectar la tecnología con sus estudiantes y realizar actividades que potencien el aprendizaje. También, es probable que consideren las herramientas digitales más como un elemento distractor que como un potencial “asistente” a la hora de enseñar.

Es importante anotar que aunque el mundo se ha transformado, la educación sigue estática en muchos escenarios y no se impregna de las tendencias de hoy en día. Ello, se suma no solo a la formación de los estudiantes sino también a la de los docentes, que reciben pocos insumos sobre cómo incluir a los blogs, redes sociales o páginas web dentro del diseño de sus clases más allá de ser simples materiales de consultas.

En esta primera parte de esta columna, nos concentraremos en brindar algunas ideas sobre cómo incluir las TIC dentro del aula a través de ejercicios sencillos y ejemplos prácticos, para posteriormente, explicar sus ventajas en una segunda parte de este texto. Cabe anotar que las ideas son solo la punta del iceberg de la gran cantidad de actividades que se pueden realizar con “manos digitales”.

Un primer acercamiento es incluir dentro de la materia un espacio para que los estudiantes realicen un proyecto. Aunque generalmente estos proyectos en formatos más convencionales se tratan de exposiciones, presentaciones, ensayos y otros formatos convencionales, se podría empezar a tomar un poco más de riesgo sobre el medio para hacerlo.

Por ejemplo el video, anteriormente relegado a cámaras costosas y herramientas de edición de poco acceso, está más que nunca al alcance de la mano. El audiovisual genera una fascinación en todo público difícil de evadir, de la que los docentes pueden tomar ventaja. Por ejemplo, en una clase de historia, se podría pensar en un proyecto para recopilar testimonios relacionados con cierto evento clave del pasado: ¿Qué recuerdan tus abuelos del Bogotazo?, ¿Cómo fue la primera votación en la que participaron tus padres? ¿Ha estado alguien de tu familia en alguna protesta reconocida? Los videos se pueden editar con herramientas diversas gratuitas como iMovie o incluso Youtube, para darle un aspecto más estético al producto final.

Ahora, el ejemplo anterior contiene casos muy específicos y algunos dirán, anecdóticos. Pero las alternativas no terminan ahí. Se pueden plantear proyectos de video que aborden temáticas de mayor interés como: formas de cuidar los parques en tu ciudad, desarrollo sostenible en tu comunidad o cultura ciudadana.

Los tres anteriores ejemplos también se prestan no solo para video, sino también para otras alternativas relacionadas con las redes sociales. Un grupo de estudiantes podría crear una página de Facebook donde usando herramientas libres como Canva incluyan consejos a través de imágenes y temas cortos para divulgar comportamientos apropiados para cuidar los parques o promover la cultura ciudadana. Aunque suene algo banal en un principio, plantear una estrategia en Facebook requiere investigación, planeación y estrategia que podría resultar interesante para los jóvenes.

La fotografía, de la mano de los celulares y cámaras digitales compactas, es también un aliado efectivo del aprendizaje. Por ejemplo, se podría hacer un Tumblr, una cuenta de Instagram o un blog en Wordpress o Blogger con fotos y descripciones de lugares históricos de la ciudad o municipio donde se habite. También, se podría plantear un proyecto de fotografía de personajes ilustres reconocidos en el barrio o la comunidad con una breve reseña. Un ejemplo de esto en la vida real es la página de Facebook Humans of New York, que podría servir como modelo a seguir en este caso. El objetivo de esto es lograr que los estudiantes adquieran cierta sensibilidad estética a través de la imagen y la puedan conectar al conocimiento.

Y ya para finalizar, se pueden incluir blogs sobre temáticas, pero la idea sería hacer de este un trabajo colaborativo, donde un equipo elija uno o varias temas afines y puedan buscar unidad y armonía en su forma de escribir. ¿Qué tal por ejemplo un blog relacionado con mujeres ejemplares en la historia o que hablen sobre la obra de pintores colombianos de todos los tiempos? ¿Y si por ejemplo los estudiantes realizan una cronología sobre la historia de su ciudad? ¿O si un estudiante inicia una historia en un blog y otro continua la historia y así sucesivamente, para generar cooperación creativa?

El universo digital es amplio y da espacio para muchas más ideas, mejores que estas. Seguramente usted al leer esto, ha tenido miles de ideas para mejorar o cambiar completamente lo que aquí se ha planteado. Finalmente, ahí está la magia de las TIC: su flexibilidad permite potenciar la creatividad de muchas maneras, muchas ya inventadas y muchas más por inventarse aún.

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Columnista
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Laura María Pineda
Gran Maestra Premio Compartir 1999
Dar alas a las palabras para que se desplieguen por la oración y vuelen a través de los textos para que los estudiantes comprendan la libertad del lenguaje.